Mucho tiempo ha pasado desde que Tanjiro se alejó de sus vidas. Las hermanas Kocho y el Cuerpo de Cazadores de Demonios deben seguir con la lucha de los demonios y la amenaza de las Doce Kizuki, sin embargo más allá de todos esos problemas un peligr...
—Yorichi despierta ya son las 4:30 de la mañana, ya sabes cómo se pone mi papá cuando uno no es puntual.
Mamiko descansaba en los brazos de su primo. Su semblante era muy feliz después de que hubiera consumado su amor por el en una noche de sexo.
Yorichi se despertó. No parecía cansado solo que estaba algo desarreglado y confundido por lo ocurrido anoche.
—Buenos días– Ella se le acercó a su labios para darle un beso. Mamiko no sentía ninguna atracción hacia los hombres ya que tenía profundos sentimientos por su primo a quien describía como un joven muy apuesto, lindo, noble y que poseía un encanto que la hacían suspirar de gusto.
—¿No creés que deberíamos dejar de hacer esto a diario Mamiko? No me gustaría romper la confianza del tío Michikatsu si descubre lo que nosotros tenemos...
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[N/A: Por este papucho yo si me hago norteño 7u7]
—¿Te preocupa eso? ¿O es porque te gustan tus amigas?– Se molestó. El corazón de Yorichi se sobreexaltó por su mirada tan fría.
—Creo recordar porqué me fui de la casa...
—Vale, le diré entonces a papá que estoy enamorada de ti para que así dejes de sentir miedo ¿Te parece?–
—Ammm bue...
—Yo también no me sentía muy cómoda de ocultar esto, me gustaría no estar fingiendo.
—Lo que sea que ocurra siempre te apoyaré.
—Gracias Yorichi.
Ambos compartieron otro beso. El menor Tsugikuni salió de su cama solo vestido con una camisa. Mamiko solo le sonreía insinuando que se vistiera ya que dentro de 20 minutos serían las 5 am.
—No te preocupes yo me encargo de limpiar todo.
Algo que no podía negar es que su prima era bastante hermosa...
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La oscuridad aún gobernaba parte de la madrugada. El imponente astro que irradiaba una intensa luz blanca remarcaba la silueta de un hombre que desprendía un intenso aíre de supremacía.