C A P I T U L O 19

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Pasaron 2 días y Lottie fue de visita, solo estaban ambos chicos y la rubia, habían llegado hace poco del colegio, ambos estaban inseparables, dormían juntos y Harry se aferraba a él cuando notaba que comenzaba a llorar en sueños, la primera noche, casi no durmieron, Louis no podía, y el menor se despertaba debido a su inquietud, se quedaron conversando, como si fueran dos niños recién conociéndose, aunque prácticamente ya sabían todo del otro. La niña tenía dudas, en su mente todo el tema era confuso, sabía que lo que tenían su hermano y el rizado ni estaba mal, pero la actitud de su padre la confundía, y aún era muy pequeña para enfrentarlo. Los chicos trataron de explicarle, y conversaron con ella tranquilamente.

Cuando llevaban una semana, Anne los encontró en la misma cama, su reacción inmediata fue una sonrisa, la imagen de Louis rodeando a su hijo como su tesoro más preciado la enterneció, sin embargo lo dejo pasar, sabía que los chicos no harían nada estando ahí, de igual manera el día siguiente tuvo una conversación con ambos, que terminó con ambos chicos sonrojados a más no poder, y la madre de menor hecha un lío de carcajadas. Ya era miércoles ambos iban caminando hacia la casa, saliendo del colegio, y Louis recibió una llamada que lo dejó muy serio.

-¿Que pasa?

-Lo hablamos en tu casa. -El menor se detuvo y soltó su mano, ubicándose frente a él, su tamaño ya era casi el mismo, así que no le costaba detener a su novio cuando le negaba algo.

-Louis...

-Una universidad, de LA me ofrecieron una beca, junto con un cuarto en la universidad, tengo hasta febrero para darles una respuesta. Dijeron que les interesaría tenerme ahí, por mi rendimiento, es una universidad muy buena Hazza.

-Ok, eso es increíble, podrías irte, estudiar, ser el mejor, es lo que queremos, que cumplas tus metas.

-Viviría en el otro lado del mundo...

-Lo solucionaremos. -Le asustaba, actualmente no podía estar dos días sin Louis sin sentir un inmenso vacío dentro, pero su felicidad iba antes.

-Debo hablarlo con mi mamá.-El menor asintió, y lo abrazo, el hecho de pensar en separarse de Louis, lo hacía temblar, pero no dejaría que lo notase. Fueron por un helado, al lugar de siempre, era el turno de Olivia, lo que hacía que Harry se pusiera de mal humor inmediatamente.

-Bebé, mírame. -No apartaba su vista de la chica, mientras hacía sus helados, desde el día que la chica le había dicho lo "hermosos que eran sus ojos, que eran una mezcla de calma y tormenta, hipnotizantes" estaba mucho más alerta, la castaña se volteó para entregarle el helado, y Louis aferro su cuerpo al del rizado, comenzando a besarlo, y sonriendo sobre sus labios cuando se le escapó un leve gemido al menor.

-Lou...-La chica estaba pálida, aún extendiendo ambos helados, Harry ya estaba demasiado perdido en el cuerpo de Louis para darle importancia.

-Lo se. Gracias. -Habló en dirección a la chica mientras tomaba los helados en una mano, y dirigía a Harry hacia una mesa. -¿Que haremos?

-Ahora no hay nadie en casa...-Las pupilas del mayor aumentaron notoriamente, y su mirada cambio, lo cual causó que el menor se sonrojara, sabía lo que pasaba por la cabeza de su novio, y le gustaba la idea.

-Harry...

-Si, vamos.-Fueron a la casa, al llegar, ambos se encerraron en la pieza del rizado, hace mucho que no estaban solos, y ambos sabían lo que querían, en una hora el castaño salió de la habitación, y se fue a duchar. Cuando regresó el menor ya estaba dormido.

-Te ves tan lindo. -Susurró, apartó los rizos húmedos que permanecían pegados en su frente, y acaricio sus labios, hinchados. Se veía tan vulnerable, desnudo bajo las sábanas, con notables marcas en su abdomen y cuello, lo beso, y acaricio su mejilla. -Hazz, despierta amor.

Bakery | L.sHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora