Cap: 2 ~ Temp 3: ¿Un día de Descanso?

645 50 15
                                        

¿?: ¡Alto!

¿?: ¡No pueden estar aquí!

(Tú): ¡No dejen de correr! – Exclamas mientras atraviesas pasillos corriendo.

¿?: ¿Crees que les haremos-...

(Tú): ¡¿Dónde está Aiko?!

¿?: No lo sé, nos separamos.

¿?: No es momento para preocuparnos por eso.

¿?: Ah~ Finalmente puedo darle las buenas noches a los invitados.

Te detienes en seco junto a tus acompañantes por la femenina voz que escuchas a la altura de donde estabas, te hace entrar en un estado de alerta y miedo. No puedes verla porque bajaste la mirada para respirar por lo cansado que estás. Tras esto y sin previo aviso como si fuera una bala perdida inesperada y silenciosamente despiertas.

Gracias a un rayo de luz solar que entraba por la ventana abierta y que te iluminaba el rostro, abriste los ojos para casi de inmediato cerrar uno rápidamente por cegarte. Mientras mantienes tu mirada en el techo te colocas a pensar en lo que acaba de pasar por tu mente sentándote lentamente en tu sitio y con una mirada intranquila, a estas alturas ya no te impresiona, ya tienes la sensación de haberte acostumbrado a tener este tipo de sueños tan curiosos. Tener estos sueños te hace sentirte muy cansado y agitado y aunque hay veces que quieres que paren hay otras ocasiones en donde lo piensas mejor y los aprecias por hacer tu vida menos aburrida mientras intentas darle un significado.

El día de hoy a diferencia de los últimos por época de invierno extrañamente estaba soleado y aunque se podía ver de vez en cuando, no era tan común. Te hace recordar esos últimos días en los que estuviste con la pequeña malhumorada que cambió su actitud con el tiempo. Deseas cada vez más fuertemente que pueda volver a ti y que todo lo que pasó quede atrás para vivir una vida lo más normal posible.

Natsuki: ¡(Tú)...! – Grita desde abajo.

Automáticamente volteas a la dirección en donde escuchaste aquél llamado con ojos iluminados con la esperanza de que fuera un sueño todo lo que ha pasado anteriormente. Como un niño en navidad, das un brinco de la cama para poder correr rápidamente hacia las escaleras que va hacia la sala cocina, pero como un balde de agua fría, la realidad se hace presente para revivir una vez más un recuerdo, un lindo recuerdo en donde estás en el piso de la sala leyendo un libro sentado en el suelo y la pelirrosa se te acerca desde la cocina con el propósito de hacerte una petición. Recuerdas tan bien la memoria y es tan nítida que puedes verla en tercera persona, acercándote lentamente al lugar.

Natsuki: ¡Pasemos el tiempo juntos!~ Hace mucho que no jugamos un poco. – Dice interrumpiéndote mientras se arrodilla ante ti para quedar de tu misma estatura.

(Tú): Solo dame unos minutos más... – Contestas desde atrás de la pequeña. – Prometo que jugaremos un poco y la pasaremos juntos luego, a veces necesito mi soledad. – Mientras haces la escena ves como en aquella memoria hiciste una tímida sonrisa para que no se sienta mal.

Natsuki: Pero... Yo quiero jugar... - Dice algo cabizbaja.

(Tú): Jugaremos... No te preocupes, mereces tu tiempo ~ - Dices sonriendo, mientras tu yo de la visión no para de sonreír, te colocas delante de ti mismo.

(Tú): Oye... No pierdas la oportunidad... Nunca sabes cuándo será el último día en el que verás a quien te hace sentir privilegiado en este mundo.

Tras aquél lindo recuerdo que pudiste haber valorado más, te alejas para ver todos los recuerdos que tienes con ella en la casa en tercera persona. No te habías detenido a pensarlo pero, has vivido más con ella en esa casa que con tus padres.

El Bucle | [DDLC]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora