Capítulo 8

18.5K 1.9K 73
                                        

JESS

Estaba acostado al lado de Killian y como lo predije, me busco a las tres de la mañana, era algo típico en ella, no era la primera vez que se emborrachaba así que ya sabia como seguía esto. El proceso de Killian era el siguiente, se emborracha, luego llega a casa en donde se desmayaba, lo que suponía era para recuperar las fuerzas, y luego me buscaba para tener sexo, y esta vez no fue la excepción.

Mire el reloj cuando su mano toco mi pecho desnudo, y descendía lentamente hasta llegar a mi erección. Si, ya se lo que estas pensando, puedes llamarme un bastardo, pero no iba a decepcionar a mi chica. No ahora.

Así que cuando toco mi pene, les juro que trate de comportarme, pero no pude.

Rápidamente me coloque encima de ella y hasta yo me sorprendí de la rapidez con la cual lo logre, apenas me dio tiempo a verificar que estuviera lista para mi, y como siempre mi chica esperaba por mi.

Posicione la cabeza de mi pene en su entrada, y me controle lo suficiente para tomarme mi tiempo y así entrar lentamente, disfrutando la sensación de tenerla envuelta en mi, el gemido que solté no fue suficiente para expresar como me sentía.

-Jess. -cuando estuve totalmente adentro deje mi cabeza en su hombro y suspire para tranquilizarme.

-Killian, es justamente así como te quiero. -acentué la palabra pegándome mas a ella.

-¿Como? -Gracias a la tenue luz de la lampara sus hermosos ojos me miraron algo brillosos por la lujuria. Se despego de mi, y casi lloro por la perdida, hasta que se puso de espalda a mi, sobre sus manos y rodillas, se hecho el cabello a la espalda y me lanzo una mirada sobre el hombro. -¿Así es como me quieres?

Casi me vengo con su acto caliente.

Pero la gota que rompió mi autocontrol fue cuando toque su coño que estaba goteando.

Y justo ahí, así de simple, no pude controlarme mas, golpee su trasero, fuerte, y luego coloque mi pene en su entrada, y agarrando su cabello en un puño, me introduje en un solo empuje, su grito de placer me erizo la piel.

Ya no sabia de mi, quería estar al pendiente de sus gritos por si estaba halando su cabello demasiado fuerte, pero la lujuria era muy fuerte, el solo escuchar sus gritos de placer con cada embestida, sus manos arañando mis muslos, mi pelvis chocando con sus nalgas, el sonido en la habitación, todo era demasiado para mi.

Así que cuando Killian se vino con un fuerte grito apretando sus paredes vaginales alrededor de mi pene, solo así me deje ir. Apenas tenia fuerza para no caer encima de ella, así que cuando me tire a su lado inmediatamente su cabeza estaba sobre mi pecho, sus piernas enredadas con las mías, su reparación poco a poco se atenuó, y minutos después ya estaba dormida.

Pero yo no pude dormir, pensando en que esto aún no acababa aqui, tenia que hacer que Killian confiara en mi de nuevo.

Enamorada de un mafiosoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora