JESS
Les seré sincero, pensé que iba a golpearme, pero mi linda chica al parecer estaba exhausta, porque simplemente me miró y se acostó, para después arrojar la sabana por encima de su cabeza.
—Te diré algo. —Dijo, arreglándoselas para aún así hablar claro estando arropada. —No estoy en condiciones para esto hoy, así que te agradeceré si te marchas.
—Bien.
—¿Bien? —Pregunto quitándose la sábana de golpe.
—Si, bien.
Me adelanté y tomé asiento en una silla cerca del tocador, y me quedé mirándola.
—¿Aja? Bien, significa que ahora te vas...
—No, bien significa que entonces esto será a mi manera.
—¡Maldición!
***
KILLIAN
No me preguntes cómo lo hizo, pero Jess se las arregló para que estuviéramos solos en mi apartamento. Ahora mismo me encontraba en la cocina tomándome un café mientras él estaba sentado en uno de los taburetes de mi cocina mirándome fijamente. Al terminar mi café deje la taza en el fregadero y volví a mi habitación.
El chico me estaba volviendo loca, parecía un niño en busca de atención.
Me detuve de golpe con ese pensamiento en la cabeza, el chico era menor que yo, por dos años, pero menor que yo. De vez en cuando me burlaba de Alysha, porque yo tenía la misma edad que Damián, y ella tenía la misma de Jess.
Y tal vez todo lo que me estaba pasando ahora, era por eso, pero en mi defensa, hermanas, el tipo parecía más adulto que yo, así que no me culpen por irme con el a la cama sin saber su edad.
Escuchando sus pasos detrás de mí, entre en mi habitación y cerré la puerta de golpee en su cara, sabía que eso era en vano, pero al menos me di el gustito. Jess abrió la puerta y tomó su habitual lugar mientras me observaba.
—Bien, terminemos esto. —El chico me estaba volviendo loca. Él se acomodó en el sillón, y se arremangó las mangas de la camisa. Me reí. —Si no te conociera mejor pensaría que te estás preparando para alguna pelea. —Él me miró con cautela.
—¿Y no lo es? —Apreté los dientes.
—Por ese comentario inteligente debería darte un golpe. -Me las arregle para bromear.
—Sabes que puedes hacer conmigo lo que quieras.
—Lo que quieras. —Repetí, sonreí sin humor. —Esas palabras no parecían importar mientras te besabas con otra enfrente de mi propia casa.
—Kil, eso no es así.
—¿Ah no?
—No. —Me miró de esa forma que me hacía saber que lo que estaba diciendo en ese momento era verdad. Negué con la cabeza.
—Te vi con mis propios ojos, Jess.
—¿Porqué no te sientas y me dejas explicarte, lo que verdaderamente paso?
—Claro. —Tomé asiento en mi cama. —Adelante con la mentira.
El suspiro y se pasó la mano por el cabello antes de jalarlo y volver a su posición.
—Quiero que guardes silencios hasta que termine, ¿puedes hacer eso por mi, bebé?
Cuando me lo pedía de esa manera...
¡Contrólate Killian!
—Si, y no me llames bebé.
Él simplemente sonrío. Para luego empezar a hablar.
—Eres la mujer de mi vida. —Se encogió de hombros. —La mujer que tendrá a mis hijos, con la que pasaré el resto de mi vida.
Espere a que pasara un minuto, pero él simplemente se quedó callado.
—¿Esa es la explicación?
El negó con la cabeza.
Y aqui vamos, ¡genial!
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Enamorada de un mafioso
AcciónHola, mi nombre es Jessie Patrick Donohue y esta es mi historia. Tercer y ultimo libro de la serie: Mafia Todos los derechos reservados. Código de registro: 2008074964127 Esta totalmente prohibida la copia o adaptación de la historia. En caso de p...
