sabor a café

914 80 46
                                        

Five siempre lleva aroma café impregnado sobre su ropa. Sus compañeros de trabajo están acostumbrado a aquello. Porque siempre lo ven tomar la bebida.

Dolores, su asistente, debe estar preparada con suficiente café para que rinda en el día. Conoce tan bien a Five que le prepara la cantidad exacta y con un exquisito sabor.

El aroma a café en Five es normal. Pero uno de sus compañeros acaba de notar uno nuevo, un aroma suave a coco que lleva últimamente.

Lo discutió con otros compañeros de trabajo, todos debaten las posibles causas del nuevo aroma que lleva.

— ¿Habrá cambiado de jabón?

Sugiere uno de ellos.

— ¿Le gustarán un perfume así?

Dijo otro.

— No, no —Habló el primero—. Lleva aún el aroma de su colonia, el perfume de coco puede ser de alguien más.

— ¿Cómo su madre? —Preguntó Dolores que acababa de llegar a la oficina de los científicos.

— Puede ser.

Contestó uno de los compañeros de Five. Ese día Five tiene descanso, así que sus amigos se la pasaron discutiendo acerca de sus teorías.

Los días pasaron. Five seguía trayendo el aroma a coco impregnado en su persona. Hasta que un día no olía a tan peculiar perfume.

— ¿Cómo no han terminado esto? Llevan meses trabajando, debe estar listo cuánto antes...

Les gritó malhumorado Five a sus compañeros. El moreno estaba de peor humor hoy, entonces como buenos científicos sus compañeros de trabajo lo tomaron como un comportamiento a añadir.

En su hora de almuerzo lo estaban discutiendo junto a Dolores que parecía interesada en lo que dirían.

— Five estuvo de mejor humor cuando traía el aroma a coco —Explica uno de ellos—, aunque no son razones suficientes para confirmar que el aroma a coco lo pone de buen humor. Pudo ser una coincidencia, necesitamos esperar más.

— Lo que podemos hacer es impregnar un poco de ese mismo aroma en el área de descanso. Y ver como reacciona.

Entonces sus compañeros de trabajo hicieron aquella acción. Prepararon cámaras con diferentes ángulos para ver la reacción de Five. Todos estaban juntos en la sala de seguridad, hasta los mismo guardias se encontraban curiosos y entretenidos por los experimentos de los científicos con su compañero de trabajo.

Cuando el hombre llegó al lugar de descanso se sirvió café, mientras habría su caja de donas. Sin embargo, pasados unos cinco minutos se puso de mal humor. Tan mal estaba que tiro la taza de café al piso.

— ¿Está de mal humor? —Se cuestionó uno de los científicos—. Entonces el aroma a coco le causa ira.

— Puede ser una probabilidad —Le contesto otro—, pero parece ser algo más complejo que eso.

Aquel día nadie se le quiso acercar a Five. Se mantuvieron alejados. Así estuvo durante una semana. Y seguía estando con un humor terrible que no se soportaba ni el mismo. Había roto una de sus tazas preferidas, y no dejaba de quejarse que el lugar de descanso apestaba horrible. Que deberían cambiar el jabón.

Los científicos se reunieron para discutir sus descubrimientos. Estaban junto a Dolores en la entrada.

— Eso significa que el aroma a coco lo pone de mal humor...

— Disculpe...

Una pequeña mujer apareció en el mostrador, llevaba el cabello castaño suelto y una sonrisa amable.

One shots - FiveyaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora