Lloviendo

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Rachel POV:
Hoy Finn tiene partido, en realidad todo el equipo pero sólo me importaba ver a Finn, y a Sam claro.

No había hablado con el desde esa vez en el parque, habían pasado dos días y el no me había buscado. Suponía que se había cansado después de las 30 llamadas que no contesté.

Me dolía que me hubiera engañado de esa forma y además que lo negara. En realidad hoy no quería ir al partido pero tenía que hacerlo, tenía que verlo por que el me había estado evitando todo el tiempo en la escuela.

Había mucha gente en las gradas, era final de temporada. Buscaba lugar pero no encontraba, necesitaba sentarme ya porque el partido iba a empezar. Me rendí y me quede parada hasta en frente de la reja para tener mejor visión, si no iba a sentarme por lo menos lo quería ver.

Inmediatamente cuando la banda empezó a tocar y las porristas salieron me vinieron a la mente los recuerdos de la noche en la que Finn se lesionó y seguido de esos se me vinieron más recuerdos que llenaban mis ojos de lágrimas.

Me obligue a concentrarme en la banda y en su música para evitar llorar, las porristas gritaban y levantaban al público eufórico y lleno de emoción.

Segundos después nuestro equipo salió gritando y corriendo hacia el campo con los cascos en sus manos, salió el equipo contrario y el juego comenzó.

Mis ojos se fueron directo a Finn, el número 5 que estaba en el centro corriendo hacia el otro extremo del campo, no pudiéndolo evitar sonrei y mi corazón latió fuerte, no lo había visto desde esa vez en el parque y en ese momento se veía tan seguro que me daban ganas de correr junto a el.

Cuando ya se iba a acabar el partido, faltaban segundos para la última jugada y si Finn lo hacia bien íbamos a ganar, de repente el silencio reino en el campo esperando a Finn. El balón atravesó el campo y calló en las manos de Finn, el corrió atravesando a todos hasta llegar a la zona de anotación.

Las gradas antes llenas se levantaron gritando llenos de emoción y corrieron hacia el campo dejándome sola observando como lo levantaban gritando su nombre. La piel se me erizó al verlo riendo de emoción.

Por un segundo nuestras miradas chocaron, el estaba sonriendo pero su sonrisa se borro al verme, duro menos de lo que separaba porque el se volteó y yo hice lo mismo, estaba caminando hacia la salida cuando una voz me lo impidió

-¿por qué no vas a hablarle?- Quinn estaba sentada hasta atrás de las gradas observándome

-¿a quien?- trate de esquivar la obvia pregunta

-a Finn, he visto como te emocionaste al verlo

-eh, no creo que sea lo mejor Quinn

-Puck me contó lo que paso, ¿no has hablado con el?

-creo que el es el que debería de hablarme

-no le has dado la oportunidad-sentí como Quinn se pasaba al lado de Finn en esto y me hizo sentir ofendida- me dijo Puck que Finn te estuvo llamando varias veces y...

-¿disculpa? El me engaño ¿y ahora soy yo la que debe hablarle?

-¿aún no lo sabes?-Quinn bajo las gradas y se puso delante de mi -Santana los engaño a los dos, al que viste besándola no era el, era Michelle en el uniforme de Finn... Crei que ya lo sabías porque Finn te lo había dicho...

Deje de respirar, mantuve el aire, no quería escucharla porque si eso era verdad yo lo había arruinado a lo grande. Sólo deje de respirar

-¿por qué debería creer eso?- trate de defender mi punto aunque algo horrible estaba creciendo en mi pecho

-deberías creerme porqué amas a Finn y le crees más que a nadie- lo dijo como si fuera lo más lógico, y lo era, se suponía que confiaba en el y ahora le estaba dando la espalda, sentía que mi pecho ardía -tengo que irme Rach, ya no te alejes más ¿quieres?- me abrazó Quinn y caminó hacia el campo donde Puck la estaba esperando con una sonrisa

Me quedé sentada en las gradas viendo como todo se vaciaba, las luces se apagaron y quede sola, más de una vez un señor de limpieza me dijo que debía marcharme pero prefería estar ahí.

Sentía mi pecho arder con culpa, la versión de Quinn sonaba más convincente que la que yo me había creado en mi cabeza, a decir verdad en el fondo sabía que Finn no era capaz pero ni siquiera me detuve a pensarlo, sólo me segué y lo lastime una vez más.

estaba temblando, quería vomitar, sólo quería llorar y quedarme ahí. Estaba segura que ya había pasado mucho tiempo, empezó a llover y camine hacia atrás de las grada a refugiarme pero inmediatamente supe que había sido una mala decisión porque memorias de Finn me vinieron a la mente. Ese era nuestro lugar y últimamente no habíamos estado ahí, ni siquiera habíamos estado juntos

Decidí irme, empece a caminar hacia el estacionamiento pero recordé que Sam me había traído y que seguro se había ido a alguna fiesta con Puck.

Caminé hacia mi casa y la lluvia me dejo de molestar, de repente la encontré refrescante y caminé más lento, sabía que si llegaba a mi casa lo iba a tener que afrontar, sabía que sola y sin la lluvia como distracción iba a tener que afrontar el hecho de que tal vez yo era la que lo había arruinado todo.

Finn POV:
eran las 10 de la noche y el viernes estaba más frío de lo normal. Estaba lloviendo horrible, se suponía que estaría en una fiesta en la casa de Puck pero estaba en mi cama viendo al techo.

No quería convertirme en uno de esos tipos que llora por alguien pero en realidad sentía esa necesidad, necesitaba sacar todo y luego no volver a hablar de ello.

Bajé por cereal y me senté en el sillón frente al televisor, estaba viendo algo sobre coches cuando la luz se fue a causa de la tormenta que pasaba afuera. Me terminé mi cereal y me recosté en el sofá poniéndome una cobija encima, mi mamá había ido a comprar unas cosas y de ahí se iba al trabajo, al parecer algo urgente había pasado y setenía que ir.

Escuché mi teléfono sonar pero estaba arriba en mi cuarto y en verdad no quería ir por el. Sentí como mis ojos se cerraban y caí dormido.

No sabía cuanto había pasado pero desperté con ganas de ir al baño, me levanté y entré al que estaba junto al de la cocina. Al salir miré el reloj, había pasado una hora desde que me dormí y mi mamá aún no volvía, decidí irme a mi cuarto y ver alguna película en mi computadora.

Al pasar por la gran ventana que estaba junto a las escaleras una silueta me detuvo, pensaba haber visto a Rachel pero eso era imposible ¿no? Me acerque más a la ventana y comprobé lo de antes, Rachel estaba sentada en la barda fuera de mi casa bajo la lluvia ¿que hacia ahí?

Corrí escaleras abajo y tome la cobija que había usado antes, abrí la puerta y salí a la lluvia gritando su nombre, ella se volteó y me vio, tenía la mirada triste pero se quedo inmóvil, corrí hacia ella y la rodee con la cobija

-¿Finn?

-¿qué haces Rachel? ¿Te quieres enfermar?- le dije mientras le agarraba la cara-¿estas llorando?

Ella sólo tenía la cabeza baja. Entramos a mi casa y prendí la chimenea mientras iba por una toalla y ella se sentaba en la sala. Regrese a la sala y ahí estaba ella, me quede un minuto observándola antes de ir con ella, tenía las mejillas y la nariz rosadas por el frío, el pelo lo tenía todo alborotado y se veía más tierna que nunca con sus labios fruncidos.

Ella volteo a verme y me acerque con la toalla

-ten- le di la toalla- te traje una blusa... Es mía pero es por si te quieres cambiar

-gracias- susurro y se me quedo viendo

-tal vez quieras quitarte tu ropa, esta mojada- trae de que soñara lo menos sexual posible pero se sonrojó al instante

-estoy bien así

-no te creo, estas temblando- me miro resignada y vi como se quitó la ropa quedando sólo en su ropa interior -eh... Yo voy por una toalla para mi y a cambiarme...- dije sin siquiera voltearla a ver, no quería perder la cordura y arruinarlo todo de nuevo.

Goodbye To Romance [EDITANDO]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora