Memorias de noche.

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—Buenos días madre—
—Buenos días lindo— contestó mi madre entrando a la cocina. —¿Qué haces amor?— pregunto oliendo lo que había en la sartén.
—Solo algo que ví en un programa el otro día—
—No quiero despreciar lo que haces cielo pero, ¿No crees que es muy temprano para pasta?— dijo con una pequeña sonrisa.
—Es para Jhon... El otro día dijo que el pesto era su favorito— respondí con una pequeña sonrisa al recordar a mi hermano.
—¿Es por lo qué pasó con su novia no es así?— alzó una ceja y se acercó a robar un poco de salsa.
Le dí un ligero asentimiento en respuesta y ahí terminó la conversación.
—¿Irás al trabajo?— dijo mi madre después de un leve silencio que se formó.
—Por la tarde iré a una cita con él representante de un restaurante—
—¿... Y es lindo...? o ¿...Linda...?— comenzó a golpearme con su codo.
—Pisas terrenos equivocados Blanca— amenace con la cuchara con la que removía la salsa.
—Deja de llamarme Blanca, Edward
—Deja de preguntar ese tipo de cosas entonces Blanca— apague la estufa y salí corriendo antes de que mi madre me alcanzará.
—Pequeño diablillo, te atraparé— grito antes de que saliera por completo de la cocina.

Luego de dejarle un mensaje a Jhon con la pasta sobre la barra de cocina, me dispuse a salir hacia la oficina pero un mensaje de un número desconocido me detuvo.

Número desconocido
¿Almorzamos?

Diría que si pero no tengo idea de quién eres.

Número desconocido
Soy Louis, dah.

Oh, ¿No puedes por la tarde?

Número desconocido
Quedamos en almorzar juntos:)

De acuerdo.
¿En dónde te veo?

Número desconocido
Dónde siempre, en 10 minutos estoy ahí.

¿Dónde siempre...?

Número desconocido
Ay no...
¿Harry, cierto?

Claro...

Número desconocido
Mi culpa, fue error mío(:
Pero... ¿Quieres almorzar?

Descuida.
Claro, ¿Lugar?

Número desconocido
El de siempre:)
Mentira, en el que nos encontramos la primera vez.

Bien estaré ahí en 20 minutos

—Y creí que yo era distraído— me reí mentalmente antes de salir de casa y subir a mi auto.

•••

Al llegar comencé a buscar a Louis con la mirada y lo que encontré no fue la mejor visión que pude haber tenido.
Estaba él con su esposa tomándola de la mano como lo hizo conmigo en algún momento, él hizo una señal hacía el camarero y fue cuando encontré su mirada. Se levantó tan rápido como pudo de su asiento e intento llegar hacia mí, yo no hice nada. Nunca lo hacía.

Harry— una voz poco conocida me saco del leve trance al que había entrado hace unos minutos.
Se detuvo al mismo tiempo que oí su voz y en ese momento estaba dándole las gracias a Louis, aunque en el fondo también lo estaba odiando por irrumpir quizá uno de los únicos momentos que tendría para hablar con él.
—Louis— fue lo único que atiné a decir.
—¿Estás bien?— me miró extrañado y luego intento mirar hacia el lado que yo veía.
Ahí seguía él, tan imperturbable como el día en que se fue.
—No quiero sonar grosero pero debemos movernos de aquí si es que aún quieres almorzar conmigo claro— volvió a hablar Louis ahora mirando con mayor detenimiento al hombre que yo miraba.
—C-claro, lo lamento— bien Harry solo respira hondo e intenta no entrar en pánico, es fácil.
Caminamos hacia una mesa y estando en ella aún podía sentir la mirada de aquel hombre que algún día me robó Miles de suspiros, aún lo hace.
—...¿Harry?— por tercera vez en apenas unos minutos la voz de Louis me trajo devuelta a la tierra.
—¿Si?— mis manos empezaban a sudar y la ropa comenzaba a molestarme.
—¿Qué vas a ordenar?— pregunto aún inseguro mirándome con preocupación.
Mire la carta un poco y solo pedí una ensalada y jugo.
La situación se empezaba a poner peor. Mi corazón latía rápido, los ruidos empezaban a molestarme demasiado y la mirada de Louis comenzaba abrumarme.
—¿Estás bien?— pregunto ahora con una notable preocupación.
Solo logré negar, ya no me sentía capaz de hacer que una palabra saliera de mi boca y la sensación de querer vomitar me hacía querer salir corriendo de ahí.
Louis se levanto de inmediato de la silla e intento tocarme pero yo se lo impedí, no quería que me tocará, solo quería olvidar y dejar de sentir todo lo que estaba sintiendo, estaba sintiendo mucho.
No te haré daño— una tormenta de recuerdos me golpearon con fuerza al solo oír esas palabras.

Louis

No te haré daño— solo hizo falta decir esas cuatro palabras para que el rompiera en un llanto doloroso y amargo.
Comenzó a apretar sus brazos con ambas manos, sus sollozos cada vez se hacían más intensos y yo solo estaba ahí sin saber que hacer.
—No hagas eso, te estás haciendo mal— intente quitar sus manos pero el solo las aferraba más, haciendo que su llanto solo intensificará más.
Un mesero se acercó y dijo que no podíamos estar más en ese lugar pues mi acompañante estaba dando un espectáculo nada agradable para los demás comensales.
Comencé a pelear con el estúpido mesero y cometí un grave error, un grave y estúpido error.
Harry comenzó a llorar más fuerte y comenzó a simular rasguños por encima de la camisa, en su pecho para ser más exactos, susurrando -haz que pare- empezó a aumentar la velocidad e hizo que algunos botones cayeran, sus rizos estaban alborotados y una fina capa de sudor adornaba su rostro.
Me acerque a él y este vez no impidió que lo tocará, al contrario se sujeto con fuerza de mi camisa, cerró sus ojos con fuerza y repetía una y otra vez las mismas palabras. Haz que pare. Lo tome como pude entrar mis brazos y lo cargue hasta la salida, al llegar a mi auto intente acomodarlo en el asiento trasero pero el se negaba a soltarme.
—Harry necesito conducir— dije dulcemente para evitar que el perdiera la cabeza una vez más.
—No me dejes, no otra vez—
—No lo haré, tranquilo— comencé a repartir caricias por toda su espalda y le decía palabras dulces para intentar calmarlo.
Después de un rato su agarre se soltó y sus respiraciones eran calmadas, durmió.
Maneje hasta casa, cada cierto tiempo miraba que Harry siguiera tranquilo y así lo hizo hasta llegar a mi departamento.
Lo cargue nuevamente tratando de ser cuidadoso, hice un breve recorrido hasta mi habitación y lo recosté sobre la mullida cama. Se niega tan frágil, sus mejillas manchadas de lágrimas secas y sus labios rojos e hinchados soltando cosa que no lograba comprender.

Harry

Desperté desorientado y aturdido, todo llegó a mi mente de golpe y cada sensación me hacía sentir más asco que la anterior.
Mire mi alrededor y ví una pequeña silueta hecha bolita en un pequeño sillón que se encontraba al costado de la habitación.
Me moví un poco y la cama solto un sonido lo que alertó a Louis y se levantó de inmediato mirándome.
—Despertaste— su voz sonaba ronca y un poco desgastada.
—La-lamento lo den restaurante— susurré apenas.
—¿Cómo te sientes?— ignoro completo lo anterior y se acercó un poco a la cama.
—Y-yo... Solo quiero dormir un poco más—
—Duerme todo lo que quieras— me miró justo como mi madre lo hacía.
—¿P-puedo pedirte algo?—
—Lo que quieras—
—¿P-puedes... Poner algo de música?— pregunté aún tímido.
Y para mí suerte puso a Louis Amstrong.
Poco mis ojos empezaron a cerrarse nuevamente importando muy poco en dónde estaba, solo quería descansar.
Escuché una última pregunta antes de caer por completo.
—¿Qué te hace tanto daño, cielo?—

Narrador omnisciente

Esa tarde, en esa habitación, dos chicos cayeron sin saberlo y sin darse cuenta empezaban a formar lo que pronto serían memorias de noche.

Eyyyy 1302 palabras wow.
En fin con el paso de los capítulos entenderán mejor.
Escribí este capítulo durante la noche y fue realmente difícil, han tenido un ataque de pánico? Eso es lo que tuvo Harry. Fue difícil porque de verdad todas las sensaciones son abrumadoras y si las han tenido lo entenderán.
Bueno eso es todo por ahora, me iré lentamente y regresaré hasta el año próximo jjjja.
bye bye.

Lengüitas de gato.

PD: Louis Amstrong tendrá un papel importante, o sea sus canciones<3

Golondrinas AzulesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora