Todos los sentidos de mi cuerpo agudizaban mientras más ingeria sustancias desconocidas; mis oídos ardían de la fuerte música que inundaba la discoteca; mi cabeza palpitaba de lo mareada que me sentía; mi corazón iba más rápido de lo normal y yo solo podía pensar en seguir tomando más Tequila.Escuchaba la voz de mi hermana gritando muy fuerte a mi lado, pero no podía entender lo que decía al momento, mi cerebro iba demasiado lento para lograr captar sus palabras.
—¡Alyssa! Lo mejor será que nos vayamos antes de que vomites, Coel dice...—dejé de escuchar.
—Alyssa...—Suspiré mi nombre.
¿Por qué hay tantas luces a mi alrededor? Las manos de mi hermana estaban en mi espalda tratando de a travesar a toda la gente que estaba en el medio bailando, ni siquiera sabía a dónde nos dirigíamos.
Podía percibir que me estaba llevando a lo que era un cuarto pequeño, al instante se encendió una luz blanca y más ilumanda al resto de las demás luces. Mi reflejo apareció en el espejo y fue ese el momento en que me di cuenta de que estábamos en el baño.
—¡¿Podrías reaccionar?!—gritó Alessia justo al lado de mi cara— Mírate no debí dejarte tomar tanto, pareces una loquita del centro, solo hace falta que te orines encima
Sus manos recogían mi cabello mientras yo seguía viendo mi reflejo y me reía estúpidamente por ver como dos Alessia giraban en el espejo.
—Es divertido, a puesto a que te agrado más en este estado—burlé.
—¡Realmente no!—chilló malhumorada—Esto solo hace que me arruines la noche por tener que cuidarte—.
Alessia me tomó de los hombros y me puso frente a ella, con palmadas me colocaba agua fría en mis cachetes para que reaccionara un poco.
—Mierda, ahora Coel está enojado y tenemos que irnos ya—continuó hablando.
Coel se puede ir a la verga pensé.
—¡No!—me aparté de ella bruscamente.—No me iré aún, ya estoy bien, no voy a vomitar ni tampoco voy a orinarme encima.—hablé entre risas.
—Eso no te lo crees ni tú—contestó poniendo sus ojos en blanco y cruzando los brazos.
—Por favor Ale, Solo es mareo temporal, si bailo un poco se me pasa.
—No quiero que te pongas de mala copa, ya estás lo suficientemente entonada, lo mejor es que nos vayamos.
—Ale...—Respiré hondo.—Lo mejor es que tú vayas a hacer de tus cosas con Coel, te metas en tus problemas y me dejes en paz disfrutar de mi noche.—Aclaré calmada y persuasiva—¿Quieres que no te arruine la noche verdad? Bien, entonces déjame ir a bailar con cualquier idiota que encuentre en el camino, que me haga sudar y me baje así este alcohol del cuerpo.—Finalicé alejandome de ella y del baño de mujeres antes de que pudiera decir algo o responderme, pude sentir su mirada, aunque me importaba poco siendo honesta.
Realmente no creía que el baile bajara mucho el alcohol si ya me encontraba mareada, solo haría que me marease más, pero si eso hacía que mi hermana se tranquilizara y me dejara un rato más en como sea que se llame este club, pues entonces, se encontraba todo a mi favor.
Me gustaba tener el control de las cosas en algunas situaciones, aunque sabía que en algún punto no iba a poder tenerlo, no todo se puede controlar en el mundo y era un pensamiento constante que me desesperaba. Los cambios ocurren en cualquier momento, un día estas en la cima de la pirámide del control de tu vida, y al siguiente puedes ver como todo se desmorona justo en frente de ti, tus ojos lo ven; tu corazón puede sentirlo; y tu mente ni siquiera se lo espera. Lo peor de toda esa situación es que no sabes cómo reponerte ni cómo volver a darle un control a tu vida.
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So Deep [En Proceso]
Teen FictionTodos tenemos conductas autodestructivas. Amamos hacernos daño, y cada persona se hace daño en diferentes maneras.