O3; El colmó del Zorro Amarillo

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Dos semanas más tarde

Si había algo que molestaba mucho a Atsumu, en simples palabras sería la llegada de aquél pequeño no tan pequeño liberó de excepcional talento. No porqué el chico le cayera mal, al menos no en su mayoría, sinó que el
problema radicaba en que sus intentos de apachurrar a su pequeño cuervito se veian frustrados por su presencia.

El nunca diría que la verdad era que Nishinoya le daba miedo. Sería como perder la guerra, y se negaba a sufrir las contantes burlas de sus supuestos amigos, así como claramente también de su gemelo, aunque dudaba que el otro le molestase tanto por el tema.

Cerro con fuerza sin darse cuenta su casillero, hasta el mismo se asustó por el estruendo, a lo que se dio cuenta de que Bokuto lo miro con una ceja alzada.

- TsumTsum andas demasiado alterado estas últimas semanas, ¿Que te sucede? -para que su amigo oji dorado se diera cuenta de su mal humor, quería decir que era muy demasiado obvio.

- Le sucede que Hinata se la pasa con Nishinoya -acotó con simples palabras cierto pelinegro que se encontraba secando su rostro recién lavado.

- ¡Eso es...! -se ahogó con lo cierto, buscaba algo para desviar sus obvias emociones, pero se vio rendido - Si así fuera, ¿a ustedes qué? -fruncio el ceño tomando sus cosas.

Sin ciertamente tomar el bolso de su novio pelinaranja como siempre hacia, ya que este se quedaría un rato más en el gimnasio con cierto chico con mechón rubio.

- No es como si Sho-chan te fuese a dejar de querer -le incentivó Bokuto, a lo que al mismo tiempo tomaba un sorbo de su botella de agua - al parecer Nishinoya necesita su ayuda, ya que llevaba tiempo sin tocar el balón -recordó lo poco que habló el día anterior con el liberó.

- Tampoco es como si no estuvieras con Hinata fuera de este lugar -prácticamente Sakusa le regaño.

Si, eran sus amigos, pero a veces creía que eran sus padres. Así que con una mueca y con un adiós con las ganas de un muerto viviente se retiró de los vestidores.

- Nee OmiOmi -le habló al chico a su lado, haciendo crispar al otro al entender que quedaron a solas.

- ¿S-Si? -odiaba comportarse como colegiala con el mayor.

- ¿Crees que hay problemas en su relación? Aunque la verdad Sho-chan no parece estar diferente -dudó, rascandose la nuca.

- Ah eso -¿Que estaba esperando que le dijera? - No creo que debamos meternos, después de todo son sus cosas personales -término, a lo que torpemente agarro su bolso.

- Ehh -resopló, no muy convencido, así tal y como era el, cambio su humor en microsegundos - Bueno OmiOmi, ya es algo tarde, te invitó a algún restaurante de tu gustó -le miro con mirada expectante.

¿Como rayos para el es tan fácil este tipo de cosas? Un escalofrío paso por su columna vertebral, era algo más alto que Bokuto y aún así la mirada dorada del otro le intimidaba.

- ¿Que te hace pensar que aceptaré? -le dijo, no era lo quería decir, demonios, él y su maldito orgullo.

- Bueno, es una noche bastante linda como para pasarla solo... O al menos eso pienso -podría no parecerlo, pero había agarrado coraje para invitar al más alto, y ahora se le estaba llendo de las manos, se le estaba notando en el rostro con aquellos pómulos color carmín de pena.

Kiyoomi quisiera decir que lo pensó bastante, pero fue solo un minuto, y con la mirada gacha solo asintió, aceptando ir a cenar con su mayor; el horario lo verían más enseguida.

𝐍𝐮𝐞𝐯𝐨 𝐂𝐡𝐚𝐜𝐚𝐥 •°•𝒜𝓉𝓈𝓊𝒽𝒾𝓃𝒶•°•Donde viven las historias. Descúbrelo ahora