Tu mirada, cautiva
Tu sonrisa , hipnotiza
Tu cuerpo, sabe a vida
Y tu lengua es tan adictiva
Tienes algo que me hace querer de ti mucho más
Y es que tus caricias a mí me envicia sin parar
No dejo de pensar cómo se te estira
Aquello que si entra hace que gima
Sólo cuando quiero a ti te pongo perro
Y es que tu cuerpo guarda todos mis deseos
Y cuando gimes suena mi alarma
Sólo al bajarme la falda
Ya me entran ganas
Será por tus manos
Que siempre me tocan hasta el alma
No digas palabras
sólo di que me amas
Dame guerra, dame paz
Dame aquello que nadie me da
Y yo te doy mis nalgas para que las desayunes todas las mañanas
Que conozcas mis ansias, que mi sentir por ti no descansa
Así, no pares, que la madrugada es mi aliada, solo para darte aquello
Que tantas veces ha dejado mi cama mojada.
Carmen Delia
