10. Un dia no tan malo.

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       No me lo podía creer, se había ido, y no lo volvería a ver jamás, o al menos en un largo largo tiempo. Sinceramente lo echaré bastante de menos, no es que haya tenido una amistad con él larga y duradera, pero lo poco que habíamos compartido, me había demostrado lo buen persona que era y que aunque el decia que no podia sentir ningun tipo de sentimiento positivo hacia las personas, me demostró que puede sentir , compasión e incluso cariño por la personas. No se que iba a hacer ahora sin Teha, era el único pilar que tenía, bueno tampoco es que le haya contado muchos problemas pero se que si los hubiera tenido él me hubiera ayudado sin ningún problema o esa es la sensación que me daba a mi.

     Seguía en mi cama, tumbado, mirando al techo de la habitación, como si eso fuera a arreglar lo que seguramente iba a ser el peor día desde que llegué a Barcelona. No es que sea un exagerado pero es que tengo más que comprobado que cuando un día empieza torcido acaba igual o incluso peor. Decidí alargar mi mano y empezar a buscar mi móvil. Después de varios minutos peleando con mi nordico, lo consigo encontrar, y para mi sorpresa ni un simple mensaje de Jordi, y no le voy a escribir, si quiere que me escriba él. Opto por levantarme y vestirme para ir a casa de Nieves a desayunar como Vicky y yo habíamos quedado, me pongo una simple camiseta y un chándal corto.

     Al bajar las escaleras me encuentro con mi madre, la cual tiene una cara de dormida y de cansada como si nunca hubiera dormido o como si viniera del mismísimo infierno.

-Buenos dias mama.- La saludo mientras me paro para que baje ella primero las escaleras.-

- Buenos dias hijo, ¿Que haces ya vestido?¿Dónde vas?- Pregunta mi madre con voz ronca.-

- He quedado para desayunar con Vicky en su casa, no te importa¿Verdad?- Contesto cruzando mis dedos detrás de mi espalda.-

- Si claro hijo, diviértete.-Dice mientras entra en la cocina.-

     Me encanta hablar con mi madre por las mañanas, porque como se levanta medio adormitada siempre me dice que si a todo.No me entretengo mas y salgo a la calle, no me doy cuenta hasta que estoy delante de la puerta de la casa de VIcky que no llevo el móvil encima, y como soy demasiado vago para volver, sé perfectamente que nadie me va a escribir y si mis padres me necesitaban estaba en la casa de al lado. Toqué la puerta y me abrió Nieves.

- Buenos días Isahac.-Dice nada más verme.

- Buenos días, ¿Esta Vicky despierta?- Pregunto todavía en la puerta.-

- Creo que si, pero pasa el desayuno ya lo tenéis preparado fuera. Sube a su cuarto y dile que baje.-Ordenó mientras me da paso hacia el interior de su casa.-

     Subí las escalera hacia la habitación, pero cuando pase por delante del cuarto de Rafa la puerta se abrió, y de dentro salió un semidesnudo Rafa, estaba en calzoncillos, y obviamente me quedé mirándolo.

- Hola Isahac.- Murmura mientras se rasca un ojo.-

- Hooo.....Hola Rafa.- Contesto lo más normal posible.-

- ¿ Vienes a desayunar con Vicky?- Pregunta mientras se estira.-

- Si, y por cierto, tapate un poco ¿No?- Digo de forma ironica.-

- Jajajaja, exagerado, acabo de salir a mi cuarto, voy a mear y me vuelvo a sobar.- Dice mientras se dirige al baño y cierra la puerta cuando entra del todo.

     Me espero unos segundos para poder asimilar lo que acabo de ver, y continuo mi camino hacia la habitacion de Vicky, al llegar la puerta esta entreabierta pero yo igualmente toco , y pregunto si puedo pasar a lo que Vicky asiente, terminó de abrir la puerta y me introduzco en su maravilloso mundo de libros. Como imaginaba Vicky no se había ni levantado de la cama, y por la apariencia de su cara no había dormido en toda la noche o solo pudo conciliar el sueño durante pocas horas.

Cosas de diosesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora