7. Un descubrimiento insesperado.

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Después de meditar lo que hacer durante 10 minutos, decido pensar la ropa que voy a ponerme para la comida de hoy. Sinceramente no me apetece ir, se que suena borde y arrogante, pero no me apetece escuchar las críticas de mi madre sobre la casa de la vecina después. Tampoco quiero que mi hermana le haga preguntas incómodas a Victoria, no es que sea su amigo ni nada pero es que mi hermana es muy retorcida y curiosa, le hará preguntas profundas sin ningún tipo de tacto y según la actitud mostrada por ella cuando vino ayer a casa no creo que sea una de esas personas que les encante hablar sobre su propia vida. Honestamente me gustaría saber cosas de ella , no es que quiera entablar una amistad con ella si no que seguramente sea mi primera conocida aquí , quitando a Jordi por supuesto, y si vive aqui ira a mi instituto, asi que sera buena idea congeniar bien con ella, espero que mi hermana no lo estropee todo.

Me decido por un conjunto básico, unas bermudas azules, una camiseta blanca y unas zapatillas cortas blancas, y como no mi inolvidable reloj. Me gustaría vestirme mejor o tener más fondo de armario pero es que todavía no nos han llegado los muebles y pues obviamente no podemos ir de compras. Bajo la escaleras en dirección a la cocina y por el camino me encuentro con mi padre subiendo las escaleras.

- Buenos días, hijo.- Me saluda mientras se hace a un lado para que yo pueda pasar.-

- Buenos días, papá, ¿Acabas de llegar de trabajar?- le pregunto mientras todavía me estoy acomodando el pelo.-

- Hijo, son las 10:30am ¿Tu que crees? Me levanto todos los días a las 6:00 am y llego sobre esta hora para poder desayunar con ustedes. - Me dice mientras se le escapa una pequeña carcajada.

- Nose... Algun dia podrias quedarte durmiendo ¿No? Y despertar con tu mujer. - Le respondo mientras bostezo y me restriego el ojo.-

- Jajajajaja, cuando tengas una empresa lo entenderás, además tu madre sigue durmiendo eso es lo bueno de estar casado con una perezosa a la que le encanta dormir.- Me afirma mientras me guiña un ojo.- Y por cierto hijo , vete lávate la cara y despierta a tu hermana mientras yo despierto a tu madre , y así desayunamos todos juntos. - Me ordena mientras él se dirige a su habitación.-

Doy media vuelta y me dirijo al baño, me lavo la cara y me peino un poco el pelo, cuando terminó, abro sigilosamente la puerta del cuarto de mi hermana y poco a poco me voy acercando a su cama, su cara es un cuadro, parece la típica señora de los años setenta que dormía con antifaces y rulos para verse "bonita" al día siguiente. Por mi cabeza se pasan millones de ideas de cómo la puedo despertar y cada una es más molesta que la anterior, después de pensar varios segundos cual a ser me decanto por hacer dos a la vez , primero le abro la cortina y la luz del sol atraviesa la habitación en un instante y paso seguido, le saco el nórdico de encima y lo pongo en el suelo, mi hermana tarda milésimas de segundo en despertar, se levanta el antifaz y me mira con cara de pocos amigos.

- ¿Que coño haces?- me pregunta si dejar de hacer contacto visual.-

- Pues la verdad es que me levanté y dije , voy a ser superman y como el único nórdico rojo o parecido es el tuyo pues te lo he venido a quitar. - Le digo mientras no puedo parar de reírme.

- Tu eres idiota ¿No? - Me dice mientras se pone de pie.-

- Me lo ha dicho papá, quiere que todos desayunemos juntos, así que vístete y baja, y no tardes. - Le confirmo mientras salgo por la puerta.


Cierro la puerta tras de mí y aunque escucho un ligero "te odio" por parte de mi hermana, me decido bajar a la cocina una vez llego, mi madre y mi padre ya estaban ahí, cada uno se estaba preparando su desayuno, mi madre unas tostadas con aguacate y sal y mi padre su bol de cereales.

Cosas de diosesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora