Capítulo 15

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Hubo una pausa mientras Addison tragó el bocado que tenía en la boca y dejó el tenedor sobre la mesa. Me apartó un poco, dejando una brecha entre nosotras: le gustaba que la mirara a los ojos. Su rostro estaba en blanco como siempre; ilegible, tenía un aspecto dominante.

-¿Qué dijiste?- preguntó, con calma. Sus ojos verdes perforaban mi ser. Tragué profundamente, esperando no estar cometiendo un error.

-Te amo- susurré, mordiéndome nerviosamente el labio inferior. Ante mis palabras, la cara de Addison se iluminó. Me dio esa hermosa sonrisa que amo, la que soñé con obtener. Me reí entre dientes, aliviada, antes de sonreír con ella.

Me apretó casi agresivamente hacia ella, agarró la parte de atrás de mi cabeza y forzó mi cabeza hacia la suya. El beso fue ardiente y apasionado, sentí que todo mi cuerpo se calentaba con el toque de nuestros labios. Gruñendo ligeramente, Addison me levantó y me bajó, así que estaba a horcajadas sobre ella. Al instante, mis manos rodearon su cuello, y profundicé el beso.

Addisom se retiró un poco, sonriendo otra vez.

-Dilo otra vez- gruñó juguetonamente.

-Te amo, Addison Montgomery-, me reí, y ella gruñó de nuevo. Gruñia de manera juguetona, mientras nos besábamos. Nuestros labios lucharon, mientras nuestros cuerpos se apretaban, y mis manos se aferraron a su cabello. Gemí sin aliento, mientras me levantaba en sus brazos y salíamos de la cocina.

Addisom estaba tan concentrada en mis labios que tropezó un poco y nos caímos en el sofá. Me reí cuando caí sobre Addison, y ella se rió conmigo. Era la primera vez que la escuchaba reír, era un sonido profundo y ronco que me hizo sonreír alegremente.

-Te amo- dije de nuevo, y luego nos besamos.

La mayor parte de la noche la pasé en los brazo de Addison, no solo haciendo el amor, sino besándonos y abrazándonos. Terminamos en el piso del salón, con una manta sobre nosotras. Regresamos de la estación de policía a la una de la madrugada, así que eran casi las cinco de la mañana cuando finalmente dejamos de hacer el amor.

Addison solo continuó besándome y queriendo más, no es que me quejara. De vez en cuando me gruñía que “lo dijera de nuevo”, se lo decía y tendríamos sexo nuevamente. Cuando finalmente le dije a Addison que estaba demasiado cansada para venirme otra vez, ella gimió molesta pero entendió.

-Es tarde.

-Es temprano-, respondió, y me reí y bostece. Apoyé la cabeza en sus pechos, tirando de la manta más cerca de mí. -Dilo otra vez- gruñó. Me reí entre dientes, mientras me giraba para mirarla a los ojos.

-No, porque cada vez que lo digo terminamos teniendo sexo y estoy agotada- Me reí, y Addison sonrió suavemente. Levantó la mano y tomó un mechón de mi cabello entre el pulgar y el índice, y lo giró suavemente.

-Addison- susurré, después de un rato, y ella me gruñó para que continuara. -No me lo has dicho... Que me amas-. Fruncí el ceño ligeramente, cuando mi mente de repente se llenó de pensamientos paranoicos sobre sus sentimientos hacia mí.

Addison hizo una pausa, puso mala cara y frunció sus labios, antes de suspirar.

-Perdón, pero no puedo decírtelo. Las palabras son demasiado dolorosas, tal vez cuando te explique mi vida, entiendas por qué no puedo decirlo. Pero siento eso hacia ti, simplemente no puedo decirlo en voz alta.

Sonreí con tristeza, sin entender lo que quería decir. Pero, sabía que Addison era una mujer complicada con un pasado complicado, así que no la cuestioné.

-Está bien, te quiero-, sonreí, y ella gruñó juguetonamente. Me agaché y le di un beso en los labios.

Me desperté con la sensación de que me levantaban del piso, y cuando mis ojos se abrieron, estaba en mi cama. Addison estaba de pie junto a su armario, agarrando una camisa.

Con sangre de Alfa - Meddison G!PDonde viven las historias. Descúbrelo ahora