Puse la foto nuevamente en la billetera y me dirigí a la puerta.
— Yoosung.— habló Yuta en un semblante frío y serio. Era la primera vez que escuchaba ese tono de voz, en él. Solté el picaporte y bajé mi cabeza.— Sabes, no soy una persona de dar vueltas, hacer cuentos y eso. Te seré sincero e iré al grano porque me gusta ser así.— dejó la taza de café en la mesita y se escucharon sus pasos.
Mi respiración nerviosa se podía sentir. Me giró poniendo sus manos en mis hombros. Mi cabeza baja aún seguía en su lugar, me daba pena mirarlo a los ojos. Apenas puso su mano en mi quijada, mi corazón comenzó a latir.
Tal y como me sucedía con Doyoung.
— No sé si esto esté bien, pero, me enamoré de ti.
— Yuta.
— Si te quieres ir a casa de Haechan, hazlo. Te puedo llevar, me sentía más seguro llevandote yo.— sonrió. Me gustaba su forma de ser, con los chicos solía ser frío y no tan cariñoso, pero, conmigo siempre me regaló una sonrisa gentil, la cuál siempre me gustaba ver, quien me hacía sentir cómoda y segura.
— Si te diría que me gustas y que también estoy enamorada de ti, te mentiría, y no quiero eso. No quiero mentirte. Yo...— bajé la mirada desesperada sin saber que decirle sin herirlo o hacerlo sentir incómodo. Pase mis manos por el rostro frustrada.— Te veo solo como un amigo. Lo siento...
— No pidas perdón, no de es de hacerlo. No hiciste nada malo, solo fuiste sincera, y créeme que con serlo es suficiente.— me guiñó un ojo.
— Y, perdón si en ser cariñosa, amable y... Dios.— suspiré. El levantó una ceja y se acercó a mi.
— ¿Quisieras intentar otra cosa? — se agachó para mirarme. Estábamos muy cerca, pero por alguna razón, me gustaba estar tan cerca, no me quería alejar.
— Y, cuéntame, ¿Que es eso? — me alejé y caminé cerca de la cocina. Me apoye en la pared y lo observé. Él caminó hacia mí.
— Bueno, sabes, no tengo mi cama de adorno...— señaló la habitación. Una sonrisa traviesa se asomo por mis labios, pero fue interrumpida por los suyos. Me había quedado en blanco, de no ser por sus manos agarrando mi cintura, no hubiera reaccionado. Seguí al beso pasando mis manos por sus hombros, para acariciarlos poniendo un poco de presión.
Agarré sus manos y las puse debajo de mi camisa. El masajeo la zona de mi cintura y espalda baja. Apreté sus manos bajando mis besos a su cuello.
Agarró mi mano y me llevó rápidamente a la habitación. Mientras que el besaba rápidamente mi cuello, me dediqué a mirar la habitación. Era cálida. No tenía nada pegado en las paredes. Era como si jamás la hubiera usado nadie.
Me sentó en la cama para poco a poco ir acostándome. Se puso en medio de mis piernas y besó mis pechos sobre la tela de mi camisa y mi sostén. Me senté en la cama, haciendo que el quedé de rodillas en la cama. Levanté su camisa, quedando solo en pantalones.
Me quitó las zapatillas y me echó nuevamente en la cama mientras que me desabotonaba la camisa. Una vez ambos quedando solo con nuestros jeans, el se arrodilló y me observó. Sonreí mirándolo. El negó y se acercó a mi labios.
— ¿Quieres...— me dió un beso corto en los labios. Me sentí tan amada.—...seguir? Es decir, llegar a más allá, o solo tener besos y caricias.— corrió el cabello de mi rostro y acarició mi mejilla.
— Yuta, hace años que no tengo relaciones.— hablé acariciando su cabello. El se sentó de golpe en la cama. Me senté en la cama mirándolo.— ¿Que sucede? — hablé poniendo un mechón detrás de mi oreja.
— Porque, ¿No me lo dijiste? — habló acercándose. Comenzó a agarrar mi camisa y me la dió. Reí.
— Ey, ¿Que tiene? — agarré su rostro. El agarro mis manos.
— Que si no me lo decías, me ibas a odiar.
— Yuta, mira cómo estás, cálmate.— acaricié su pelo. Sonreí dándole "paz".
— es que, si tú no me lo decías, mierda. Yo soy muy... Brusco para estás cosas y yo te podía hacer daño.— habló con miedo. Comencé a reír, pero poco a poco mi risa se apagó y se convirtió en llanto callado. El agarró mi rostro.— Yoosung... ¿Que tienes?
— Es que, estás tratando de protegerme y...— el que reía ahora era Yuta. Golpee su hombro avergonzada.
— Por supuesto que te protegeré, no quiero ser una bestia — secó mis lágrimas. Hice un puchero pero el me dió un beso pequeño.
— Es que, yo si quería, pero ahora me da vergüenza — cubrí mi rostro tirándome en la cama boca abajo. El comenzó a reír.
— Si quieres, seguiremos — habló para dar besos en mi espalda. Me daba tanta vergüenza dar la cara. Solo puse mi rostro de costado.
El corrió mi cabello para dar besos en mi cuello.
— Yuta...— me giré.
— ¿Quieres que solo nos demos besos y caricias? — asentí. El asintió y tomo su camisa. Tomé igualmente la mía y me la puse.
— Gracias por respetarme — sonreí. El solo sonrió y prendió la televisión.
— ¿Quieres que duerma contigo? — señaló su pecho. Asentí. Me sentía más segura, odio dormir a solas.
— Me da miedo dormir sola — reí avergonzada. Me acosté en su pecho mientras sentía sus latidos.
— ¿Entonces como haces?
— Solo voy a casa por ropa o cosas materiales. Haechan tiene una habitación aparte, a veces el se queda conmigo hasta que me duermo o me quedo tranquila.— el asintió y acarició mi cabello.
— Me parece tierno — río a lo bajo. Reí nerviosa.
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wish at night ; Kim Doyoung ≈
Fanfic- Sabías lo que tenías, pero no pensaste que lo ibas a perder ~