Escondite (MavSan)

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Temprano por la mañana, el sonido del movimiento, el ajetreo trabajador y las risas de la familia; el sol brillaba sobre el esplendor de la mansión Efeoğlu. Largando un suspiro, Sancar se despertó al sentir la calidez de unos labios sobre su mejilla y sonriendo, alargó sus brazos para envolver en ellos a la dueña de sus pensamientos y su corazón. Riendo, Mavi se acurrucó sobre su pecho, besando su cuello. 

- Buenos días - susurró Mavi apartándose un poco para observarlo. 

- Buenos días, esposa mía - respondió Sancar besando dulcemente sus labios para después, seguir abrazándola  - me encanta esto...

- ¿Esto? - preguntó Mavi. Sabía perfectamente a lo que se refería pero le encantaba cuando se expresaba de aquella manera. 

- Sí - afirmó Sancar acariciando su cabello - despertar así, a tu lado, abrazándote, besándote... me hace sentir completo.

Sonriendo de oreja a oreja, Mavi se acercó, besando su mejilla con ternura. 

- A mi también me encanta - secundó mientras lo observaba con detenimiento - tu sola presencia me hace feliz.

Sintiendo ese revoloteo en su estómago cual adolescente y sonriendo, Sancar se abalanzó sobre ella, causándole cosquillas; se le estaba haciendo costumbre.

- ¡Sancar! - exclamó Mavi riendo como nunca en su vida - ¡basta!, ¿qué haces? 

- Eres tan hermosa - comenzó a decir Sancar deteniéndose un poco para admirar su belleza. Incluso recién levantada, Mavi lucía perfecta sin mucho esfuerzo, Sancar era consciente de su belleza natural. A cada palabra, besaba su rostro con devoción y admiración - no sé cómo puedo contener el no comerte a besos.

- Oh, Sancar... - dijo Mavi mirándolo con ternura. De pronto, sintió una agradable calidez acariciar su corazón - mi bello y loco esposo...

- ¿Qué? - preguntó Sancar con expresión inocente, juntando su frente con la de ella, agradeciendo a su Dios cada segundo que le daba a su lado. 

- Jamás pensé que se podía amar a alguien con tanta fuerza... - comenzó a decir Mavi admirando su rostro al tiempo que lo acariciaba - me encanta amarte así...

Embelesado por sus palabras, Sancar acercó sus labios hasta besarla con una pasión que aceleró sus corazones y acariciando su rostro, deslizó sus dedos por debajo de su blusa, sintiendo esa familiar y adictiva sensación que le provocaba su tersa calidez. 

- Sancar, mi... - dijo una voz entrando de repente a la habitación, causándoles un sobresalto - ¡oh Dios, lo siento mucho!

- ¿Qué quieres, Zehra? - dijo Sancar suspirando y lanzándole una mirada amenazante. ¿Es que nunca iba a poder tener privacidad con Mavi en esa mansión? 

- Perdona, hermano - dijo Zehra sonrojada de la vergüenza - mamá nos llama para desayunar...

- Gracias - dijo Mavi acicalando su cabello en actitud abochornada, tratando de mantener su semblante - ya bajamos.

- Bien, nos vemos - respondió la hermana yéndose inmediatamente. 

- Sí, ¡gracias! La próxima vez, toca, por favor - dijo Sancar al tiempo que su hermana se retiraba de la habitación. Riendo por lo bajo, Mavi se dispuso a cambiarse de ropa - no te rías...

- No me rio - respondió Mavi ocultando su sonrisa bajo las cortinas de su cabello mientras buscaba, en su armario, qué ponerse. 

- Claro que te estás riendo - replicó Sancar sintiéndose, aún, ofuscado por la interrupción - no es divertido, por algo existen las puertas...

HEDEF: Oneshots ~ ElMer ~ MavSanDonde viven las historias. Descúbrelo ahora