25 de Junio del 2016
Llegaba a casa, contenta debido a que esa misma mañana me habian dado las notas finales del curso, y habia sacado unos resultados mejor de los esperados. Además, ¿Quien no se sentía feliz el último día de colegio?. La idea de tener un verano por delante para descansar y disfrutar por primera vez, de verdad, desde que había empezado el año, resultaba muy apetecible. También me hacia sentir feliz a la par que expectante el hecho de haber finalizado la educación secundaria obligatoria, y empezar una nueva etapa en mi vida como estudiante, al cabo de tres meses, estudiando lo que realmente me gustaba, la interpretación.
Saqué las llaves del interior del bolsillo pequeño de mi mochila azul y abrí la puerta del portal. Di unos pasos, hasta llegar al ascensor el cual piqué y mientras esperaba a que llegara a la planta baja miré varias veces mi Whatsaap para mirar si habia recibido algun mensaje nuevo. Ninguno. Una vez que el ascensor paró en la planta que me encontraba, me metí en el interior, y mientras subía, pensaba en todas las cosas que iba a hacer ese verano. Mis amigos y yo llevábamos semanas planificando todo lo que podíamos hacer, y cada plan que pensamos, prometía ser una experiencia divertida e inolvidable.
Cuando el ascensor se paró en la tercera planta, me salí de el y me dirigí hacia la puerta que tenia el numero dos encima de ella. La abrí, y lo primero que vi fue a mi perro que salia a saludarme. Le acaricié varias veces el lomo y cerré la puerta sin hacer mucho ruido tratando de escuchar la conversación que entablaban las dos personas que se encontraban en el salon. A la primera persona que vi, fue a mi padre, y despues vi a Ana, su pareja la cual estaba sentada a su lado junto a la mesa que presidia el comedor.
Si, soy hija de padres separados. Mis padres se separaron cuando apenas tenia siete años. El motivo que me dieron para explicarme el porque se separaban, fue, que se habían dejado de querer. Como era pequeña, a pesar de que no lo entendía bien, me creí ese motivo, pero ese motivo no era el verdadero. El verdadero motivo fue que mi madre le había puesto los cuernos a mi padre con un hombre que era quince años mayor que ella. Es cierto que si me hubiesen contado la verdadera historia, primero, no lo hubiera entendido, y segundo, me hubieran hecho más daño, pero al fin y al cabo, me engañaron. Durante los primeros años posteriores a la separación se llevaban bien, o al menos, eso parecía. Pero esa buena relación, cada vez menos sincera, se echó a perder en tan solo un año, el peor de mi vida.
-Hola. -Les saludé a los dos con un beso en la mejilla, dejandoles sobre la mesa el sobre que contenía mis notas del curso. Ellos me devolvieron el beso y asintieron con la cabeza conforme que mirarian las notas cuando su conversación acabara. Me fui a mi habitación para dejar la pesada mochila que llevaba a mis espaldas, y antes de que me diera tiempo a salir de esta, Alex me sorprendió saliendo de su habitación con paso energetico ordenándome que entrara de nuevo a mi habitación, mientras que el también pasaba conmigo y cerraba la puerta con sutileza. Alex, era mi hermanastro aunque no me gusta llamarlo con ese nombre, y nos llevábamos relativamente bien, excepto en ocasiones puntuales. Era guapo, y tenia un año y medio más que yo. La verdad, es divertido convivir con alguien con el que casi tienes la misma edad y compartes ciertas cosas. Al principio de conocerle, me fijé un poco en el, pero por suerte eso ya es agua pasada y espero que jamás se vuelva a repetir. - ¿Que pasa, Alex? -Pregunté atonita.
-Creo que nos tienen que dar malas noticias...-Dijo serio y mostrandose algo nervioso.
-¿Como que malas noticias? Explícate por favor.-Le pedí mientras me apoyaba en la pared.
-Creo que nos vamos a tener que ir de Barcelona.-Dijo puniéndose las manos detrás de la cabeza.
¿Que? No puede ser, debe de ser que has escuchado mal.
-Llevo un rato escuchando la conversación que estan teniendo, y creeme, no seré muy inteligente, pero escuchar, escucho bien.
-¡Que no es posible Alex! -Dije alzando la voz mientras el me tapaba la boca con su mano derecha. -Vamos hablar con ellos. -Anuncié abriendo la puerta y cortando la conversación de los adultos con mi llegada.
-Con vosotros queriamos hablar, sentaros porfavor. -Hicimos caso a lo que dijo mi padre sin decir ni una palabra. El tono con el que nos habia dicho mi padre que nos queria decir algo, no me daba sensaciones muy positivas. Empecé a ponerme nerviosa, como ya lo estaba Alex. -Haber, tenemos que daros una noticia que sabemos que no os va a gustar, y que aunque no lo creais, a nosotros tampoco nos hace ilusión dárosla, pero las cosas han ido de este modo. Como bien sabeis, desde hace unos meses las cosas van a peor en mi trabajo, por culpa de la crisis que esta viviendo el pais que esta mandando todo al garete, y por ello llevamos los dos mucho tiempo buscando soluciones a este problema, que en cierto modo, está acabando con nosotros. No sé si fue gracias al destino, o a que fué, pero esa solución se me presentó hace un par de semanas cuando tuve esa reunión tan larga de la cual volvi tan tarde a casa. En esa reunion se hablaron muchas cosas, y una de esas, fue la propuesta de una oferta de trabajo que mejoraria nuestra situación economica notablemente. Esa oferta consiste en, trabajar durante un año en un pequeño pueblo de Canada donde hay una empresa que está interesada en mi y que me ha propuesto una cantidad economica que solucionaria las deudas y que os permitiria poder estudiar aquello que querais sin pasar por ningun tipo de apuro. Además del ascenso que supondria en mi vida laboral.
-¿¡Que!? -Dijimos Alex y yo al unisono.
-Lo sentimos, chicos. -Dijo Ana estirando sus brazos para llegar a tocar nuestras manos pero las apartamos de mala forma. -Debéis de entenderlo. Somos conscientes de que es algo complicado para vosotros, pero al fin y al cabo, era lo mejor que nos podía suceder. Va ser algo que nos va a facilitar la vida, nos mejorara la calidad de esta y gracias a este cambio que tan solo durara un año, podréis tener un buen futuro y tanto yo, como el podríamos ir menos apurados. - Esta noticia me había conmovido. Era una noticia que ni de lejos entraba dentro de mis planes de futuro, y la cual provocaba que cambiasen muchas cosas. Adiós al verano excelente que llevábamos semanas preparando, adiós a mi ciudad, adiós a mi gente, adiós a mi hogar. Adiós incluso a mi futuro, la carrera que tenía pensado entrar, ya me podía olvidar. Tanto Alex como yo estábamos enfadados, y no queríamos irnos de allí, pero ¿Que alternativa teníamos? Aun era menor de edad y él no tenía alternativa, así que nos pareciera bien o nos pareciera mal el tener que mudarnos, daba lo mismo, no teníamos elección.
-¿Y cuando se supone que nos vamos a ir?- Preguntó Alex sin ni siquiera mirarles a la cara con tono apagado.
-Este fin de semana.-Contestó mi padre.
-¿¡Como!?-Dijimos de nuevo al unisono. Noté como se me llenaban los ojos de lagrimas y eso ayudó a que mi enfado fuera en aumento. Odiaba llorar, que me vieran llorar y parecer débil. Pero realmente, me lo consideraba.
-Teníamos tomada esta decisión desde hace un mes y medio, pero no os lo quisimos decir antes, para que no os influyera en vuestros estudios, ni en vuestro estado de animo que es lo más importante para nosotros. -Dijo Ana intentando ser de máximo apoyo para mi padre.
-Estoy harto de que tenga que pasar por cambios y más cambios durante toda mi vida por decisiones inconsciente de adultos, y que nunca nos quedemos en un sitio estable para que mi vida pueda tener algun tipo de rumbo fijo.-Dijo pegando un golpe en la mesa Alex, y alzando la voz tanto como podia.
-Me parece muy fuerte, sabias de sobras todos los planes que tenia para este verano con mis amigos, y lo que significan para mi después de todo lo que nos ha pasado. -Contesté mientras que me levantaba de la mesa para dirigirme hacia mi habitación y que fuera allí donde si rompia a llorar, lo hiciera. Y lo hice. Me deje caer al suelo, mientras sentia una gran presión en el pecho que hacia que mi respiración se acelerara. No quería irme de Barcelona. No soportaba los cambios, me daban pánico, y por supuesto la idea de tener que irme de aquel sitio, en el cual me sentia segura, en el unico lugar que lograba sentirme así, me sentaba como si me echaran un gran cubo de agua helada sobre el cuerpo.
Cuando recuperé algo de fuerzas y conseguí calmar mi llanto, saqué mi movil, abrí Whatsaap y le di a la ventana que se titulaba "Familia" y que contenía una foto de grupo en la que aparecíamos todo mi grupo de amigos el cual permanecia callado desde la salida del instituto. Cogí aire, y me dispuse a escribir el que seria el principio de la noticia, que jamás hubiese querido haber tenido que escribir.
-Chicos, he de contaros algo...
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RollerCoaster (Español)
FanfictionA veces la vida puede cambiarte en cuestión de meses, semanas o días. A veces la vida podría considerarse una montaña rusa, que te hace estar a veces en lo más alto de ella haciéndote sentir repleto de felicidad y otras veces se queda estancada en l...