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-Liam..despierta.

El chico apenas podía escuchar aquella voz.

-Liam ya estoy aquí.

Pamela había llegado finalmente a casa, Liam comenzo a despertar poco a poco, tallo sus ojos con ambas manos para poder mirar mejor a Pamela. Se encontraba vestida solo con unos jeans y camisa a cuadros, el cabello parecía estar húmedo, noto que su mano estaba vendada pero no le tomo mucha importancia, lo que realmente le intereso fue el hecho de que Pamela parecia haber envejecido por lo menos diez años, en una sola noche.

-Lo siento.. yo me quede dormido aquí.- Liam estaba avergonzado de haber sido encontrado en la cama con Jessie, aunque sabía que no habían hecho nada malo.

-No importa - Pamela tomo asiento en la cama - ¿ella mejoro?

-No creo, tuvo vomito por la madrugada.

-¿Haz comido algo?

-No

-Entonces prepararé algo ¿esta bien? Puedes despertarla, seria bueno que se diera una ducha.

-Yo me encargo.

Liam se incorporo para poder hacer lo que Pamela le había pedido, mientras ella se encargaba del desayuno. Jessie despertó al segundo intento, se sentía un poco mejor aunque la cabeza le daba tumbos. Tomó la ducha tal y como Pamela había sugerido, Liam la espero paciente en la habitación, sabia que había perdido clases y esperaba que su mama no estuviera molesta por eso.

-¿Puedo pasar?-  La pequeña voz de Pamela sonó detrás de la puerta, entonces Liam noto que Jessie había puesto el seguro a la puerta.

Rápidamente abrió para que Pamela pudiera pasar dentro de la habitación, sin embargo no lo hizo ella se quedo en el marco, con una sonrisa.

-Cariño, iré a hablar con tu mama. Debo pedirle disculpas por tu inasistencia de hoy, el desayuno esta listo. ¿Esta bien?

-No tienes que hacerlo Melanie, mama lo entenderá.

-Oh claro que tengo que hacerlo, fue por mi culpa que ocurrió.

Liam asintió en derrota, Pamlea era en cierto modo igual de obstinada que Jessie, si queria hacer algo debía hacerlo y nada se lo impediría.

Jessie salio del baño minutos después, con su viejo pijama de rayas color rosa, una ligera remera de tirantes y sandalias, el cabello le escurria.

-¿Tienes secador?

-Si - Jessie camino hasta su tocador, y tomo el secador de uno de los cajones del mismo. Se lo extendió a Liam, aunque no entendía porque se lo había pedido.

-Ven aquí.- ordeno Liam mientras conectaba el secador.

Una sonrisa ilumino el rostro de Jessie, sentía que cada día era mas fácil amarlo.  y además el no dejaba de sorprenderle, cuando ella pensaba que no podía ser mas lindo, el lo era. La cuido cuando estuvo enferma e inclusive estuvo en el bochornoso momento en el que tuvo un vomito desagradable, ahora se encontraba secando su cabello, y lo hacia con el mas sumó cuidado.

Jessie no entendía lo que había hecho bien para poder tener a alguien como Liam a su lado, lo único que sabía era que ella lo ama. Y de pronto sintió esas ganas de decirle lo que jamas se había atrevido a decir, por miedo.

-¿Liam?

Jessie aparto las manos de su cabello y giro para poder verlo. Sus ojos color café miraron los suyos y Jessie se sintió inmensamente feliz.

-¿Que ocurre?

-Te amo.

Liam no dijo nada, solo la miro como si fuera el animal mas extraño en el mundo, los nervios comenzaron a atacar a Jessie, sabia que exisistia la posibilidad de que el no sintiera lo mismo, pero no podía retractarse. Ya lo había dicho, le amaba y quería que el lo supiera.

Who's Jessie? |L.PDonde viven las historias. Descúbrelo ahora