Capitulo O2

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Uno. #_____

2014

Lucy grita emocionada y da palmaditas mientras salta cual foca, dejándome en claro que tiene un gran retraso. Un enorme retraso. Miro a mi alrededor avergonzada por las miradas que algunas compañeras de trabajo nos dan, si, ellas piensan en la anormalidad de mi queridísima prima, también. La tomo por los hombros para hacer que se calme, ella frunce el ceño y se detiene, mira a su alrededor y se da cuenta que esta haciendo el ridículo.

- Esta bien, he exagerado.
- ¿Tú crees?- la acuso y ella me pone ojitos
- ¡Es que es genial! Marco nunca había tenido esos detalles tan bonitos, ¡lo quiero tanto! Es el mejor novio del mundo. - canturrea, enarco una ceja- bueno...
- Déjalo, por favor. Termina de organizar tu parte que me quiero ir.
- Si, joder que mandona eres- refunfuña y sonrío mientras la veo alejarse.

Termino de recoger las prendas sueltas tiradas en el suelo, mal dobladas o en un lugar equivocado, intento no enfadarme pensando en cual de las tantas chicas y chicos, sobretodo chicas, que visitan la tienda al día son culpables de que me tenga que quedar a ordenar, luego me acerco a Alexia para ayudarla con la caja y ella nota mis ansias por irme.

- Tienes prisa hoy, eh- me codea
- Un poco- murmuro mientras le paso algunos billetes
- ¿Vendrá tu novio hoy también a buscarte?
- Primero, no es mi novio. Y si, ya debe estar esperándome en el parking.
- ¿Que no es tu novio? No sabía que una iba por ahí besándose con sus amigos, cogidos de la mano, teniendo citas y recibiendo regalos sin ser ni su cumpleaños, ni Navidad, dejando que te toque el culo, que...
- Esta bien, lo he pillado- le pido que pare intentado esconder una sonrisa- sé que hacemos todo eso, pero no somos novios.
- Humm, mejor no pregunto que se supone que sois entonces. - ella vuelve a codearme, y ruedo los ojos. Me pone de los nervios que se pase la mitad del día codeándome por cualquier gilipollez.

Mi móvil suena en el bolso, reconozco la canción M.A.A.D City de Kendrick Lamar sonando a todo volumen y ruedo los ojos. Seguro esta desesperado porque salga, río para mis adentros, que se aguante, no se va a morir por esperar unos minutos más. Y entonce recibo un WhatsApp, es un intenso cuando quiere. No tiene ni pizca de paciencia.

- Vete ya, anda. Alguien no sabe esperar- murmura Alexia a mi lado y vuelve a codearme
- ¿No te importa terminar sola?
- ¡Claro que no! Oye, si a mi me estuviera esperando un macizo como el tuyo, hace siglos me hubiera ido- guiña el ojo y vuelve a codearme. Al final se va a llevar una hostia.
- Gracias- le digo y me despido dándole un beso en cada mejilla, cojo mi bolso del mostrador y salgo- me despides de Lucy, dile que luego la llamo- le grito desde la puerta, ella asiente y me hace un gesto con la mano queriendo decir que lo ha escuchado.

Salgo de allí y me dirijo al parking, me maldigo por tener tacones mientras piso la gravilla y rezo por no caerme de bruces y romperme los dientes. A pocos metros veo su moto, su querida y preciada Harley perfectamente aparcada, frunzo el ceño. Pero él no esta. Me acerco y cuando llego allí miro a mi alrededor buscándolo con la mirada. No he recibido ningún mensaje suyo diciendo que no estaría aquí, y resoplo con fastidio. No me importa que él me espere, pero odio tener que esperarle. Sí, muy lógico y natural.


Me tenso cuando siento unas manos tomarme por la cintura, todo su cuerpo se pega a mi envolviéndome con más fuerza y enseguida me relajo porque reconozco ese olor. Su olor. Aparta mi pelo y besa mi nuca, dulce y sensualmente, gimo bajo y muerde mi cuello. Hace un sendero de húmedos y calientes besos hasta el lóbulo de mi oreja y me vuelve a morderme.


Me puedo acostumbrar a esto.

- Para ya- murmuro e intento soltarme, pero él gruñe en protesta
- Mmm...
- Justin...
- Mmm...

Se pega más a mi, si se puede y me clava su erección en la espalda, haciéndome saber como se siente. Y vaya, va a conseguir lo que quiere. Una de sus manos baja por mi entrepierna y acaricia por encima de la falda, pero no tarda mucho en levantarla un poco y acariciarme por encima de las bragas. Vuelvo a gemir y me restriego contra él mientras sigue acariciándome justo ahí, y besando y mordisqueando mi cuello. Estoy a punto de perder el control y dejar que haga lo que quiera conmigo es este parking oscuro y solitario.


No sería una mala fantasía para cumplir hoy.

Parece leerme la mente y me hace girar aún sujetándome contra él, mis manos van a su pecho para poner un alto pero sus ojos brillan con malicia, sé lo que piensa. Y pretende conseguirlo. Sonríe a medias y no puedo evitar corresponder a esa sonrisa. Y a sus labios, que se lanza a por los míos y me atrapa.

Siempre consigue atraparme.

burning us | Burning me 2da. TemporadaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora