Capítulo 3: Talleres

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La semana se pasó súper rápido, para suerte de algunos y desgracia de otros.

Era sábado en la mañana y una alarma se encontraba sonando, era la tercera vez que se posponía. Prem, de solo recordar que día era, sentía desanimo, no era precisamente flojera, sino porque no quería ver a cierto chico que lo inquietaba. Se estaba arrepintiendo de haber aceptado este proyecto y todo gracias a su compañero, que, aunque ya habían aceptado ser amigos, todavía se sentía incómodo estando con él. Y aunque no quería tenía que ir al taller, ya tenía un contrato firmado con la agencia y con su manager, sería muy malo para el romper los contratos, así que no le quedo de otra y se dispuso a arreglarse pues en media hora pasarían por él.

Por otra parte, un chico no pudo dormir en toda la noche, nervios, emoción, también él estaba confundido. Boun no podía creer como en cuestión de días alguien se le metiera en la cabeza y lo hiciera sentir tales cosas, porque, aunque no lo quería aceptar, se sentía atraído por Prem. Talvez fue su timidez, además de que es muy lindo físicamente y sus gestos lo hacen muy tierno. Así que como desde muy temprano estaba listo salió, tomo su auto y fue hacia el estudio donde sería el taller.
Boun fue el primero en llegar al estudio, poco a poco, fueron llegando sus compañeros, esperaba impacientemente, hasta que vio a quien tanto esperaba, llego Prem acompañado de su manager, quien unos minutos después lo dejo solo, y en ese momento cierto chico rubio aprovecho su oportunidad y se acercó a saludar.

“Hola”

Prem no lo había visto llegar, así que cuanto escucho la voz del chico, se asustó.

“Ho-hola”

A Boun le pareció muy tierna la reacción de Prem.

“Como estas”

“Bien”

Y esa era la razón por la cual Prem no quería asistir al taller, se sentía muy nervioso ahora que estaba hablando con Boun.

“Y tu… como estas”

“Yo también me encuentro bien”

Prem se dio cuenta de las ojeras de Boun.

“En serio? no parece”

Dijo Prem llevando sus dedos hacia las bolsas bajo los ojos de rubio. Ni él sabía de donde saco el valor para hacer eso, estuvo a punto de apartar la mano cuando Boun la tomo poniéndolo aún más nervioso.

“Si, solo no pude dormir, pero estoy bien, de verdad, no te preocupes”

“No estoy preocupado”

Dijo soltándose del agarre de Boun, se quedaron mirándose unos segundos, cuando escucharon al director pedir que pasaran a la sala de prácticas.

“Vamos”

Dijo Boun y Prem solo asintió.

Estando adentro, el director presento a una mujer, la cual sería su maestra durante los talleres. Los ejercicios que estaban realizando en ese di eran fáciles, para alguno, pero solo de ver como lo hacían lo demás, Prem sabía que no iba a poder, se trataba de mirarse a los ojos y hacer todo lo que su maestra diga.

Pasaron casi todos y solo faltaban Prem y Boun, la maestra les pidió que pasaran al centro y así lo hicieron, los dos estaban muy nerviosos, pero uno lo disimulaba. Estando en posiciones, les preguntaron que, si estaban listos, ambos asintieron y la maestra empezó con las indicaciones.

Primero les pidió que se mantuvieran mirándose por un minuto, fue un poco difícil para ambos, pero lo lograron, después le pidieron a Boun que le acomode el cabello a Prem, lentamente fue subiendo una mano y paso suavemente los dedos por los mechones que al otro chico le cubría un ojo, Prem ante esa acción no pudo evitar sonrojarse, cuando el rubio noto el rubor en las mejillas de su compañero bajo la mano mientras trataba de contener una sonrisa. La siguiente indicación fue más difícil que la anterior, Prem debía limpiar la mejilla de su compañero, este se quedó unos segundos mirando al chico que tenía enfrente, recordó lo que hizo hace unos minutos antes afuera de la sala de prácticas, tomo una gran respiración y poco a poco fue levantando su mano, estaba temblando, cuando su mano alcanzo la altura del rostro de Boun, rozo ligeramente su mejilla con un pulgar, su piel era muy suave, y una media sonrisa apareció en su rostro, la cual desapareció al levantar la mirada y ver a Boun sonriéndole, Prem bajo rápidamente la mano y volteo a ver a la maestra quien solo sonrió y dio la última indicación. Les pidió que se miran de nuevo a los ojos y después de unos segundos le dijo a Boun que le susurrara algo a Prem, el chico rubio no pudo evitar mostrar una sonrisa y el de cabello negro parecía que pronto entraría en pánico. Boun lentamente se acercó a Prem, fue guiando sus labios al oído de su compañero y le dijo en un susurro lo que había querido decirle desde esa mañana cuando lo vio llegar.

La realidad--BounPremHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora