Natalia Vargas se encontraba en la comic-con a punto de conocer a sus ídolos, junto a su mejor amiga Lorena González, pero de repente algo sucedió
¿Qué será?
¿Es algo malo?
Léanlo para descubrirlo
Loki x OC
¡¡Advertencia!! Este historia es larga, l...
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Realidad Avengers
Lugar desconocido
2:00 p.m.
Naty's POV
Desperté otra vez en esa habitación oscura, sucia, llena de humedad y sombras que parecían susurrar mis peores temores. El dolor en todo mi cuerpo se mezclaba con una sensación mucho más profunda: el miedo que me oprime el pecho, el peso invisible que llevo desde que mis padres murieron en aquella explosión.
Desde aquel día, la ansiedad se convirtió en una sombra constante en mi vida, una tormenta silenciosa que llega sin aviso, arrastrando mis pensamientos hacia el abismo. Y ahora, en esta dimensión desconocida, ese peso regresó con fuerza. Sentí cómo la respiración se me aceleraba, mi pecho se apretaba, y el aire parecía escapar de mis pulmones.
Intenté hacer lo que siempre hacía para calmarme: cerrar los ojos, concentrarme en mi respiración, buscar ese centro que alguna vez encontré. Pero nada funcionó. La oscuridad y el dolor me envolvían con una intensidad que me hacía sentir pequeña y perdida.
Fue entonces cuando, en un gesto casi instintivo, abrí las manos y me las pasé por el cabello, tratando de aferrarme a algo real. Pero cuando abrí las palmas, una luz morada comenzó a salir de ellas, como un fuego vivo que se expandía lentamente.
El ataque de ansiedad se frenó de golpe. Respiré con dificultad, pero respiré. El aura morada danzó alrededor de mis manos, cálida y extraña, y por primera vez en mucho tiempo sentí una chispa de esperanza.
—¿Poderes? —pensé, incrédula— No... no puede ser.
Pero sí. Tenía poderes.
El miedo quiso regresar, el mismo que me paralizaba en los momentos más oscuros. Pensé en deshacerme de esa luz, en apagarla, porque no quería más cambios, no quería más caos en mi vida ya rota.
Sin embargo, después de varios minutos, esa chispa en mis manos desapareció y una calma extraña se apoderó de mi. Respiré profundo y, por primera vez en mucho tiempo, me sentí un poco más fuerte.
Recordé entonces algo que siempre me había fascinado: la Bruja Escarlata. Pero mis poderes tenían un aura morada, diferente, único. Soy la Amethyst Witch, sonreí con un poco de orgullo, mientras por dentro me preguntaba si esa fuerza sería suficiente para salvarme.
Pero aún quedaba la gran pregunta que no podías responder: ¿Cómo carajos habías llegado a esta dimensión?
Las piezas empezaron a encajar: la Comic-Con, la luz azul que ví en mi teléfono, el nombre de Lorena. Y entonces... ¿Dónde estaba Lorena? Esa pregunta me apuñaló el corazón.