Capítulo XIII.

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Salió de la Casa de los Salvatore, con rumbo hacia el Grill, caminó por las calles de Mystic Falls como si nada estuviera pasando. Entró al bar y fue directo a la barra, Matt se acercó ella.

—¿Eres Aiden o Jaden? —preguntó mientras limpiaba.

—Me imaginaba que ya sabrías todo.

—Aiden.

—¿Recuerdas que día te dije que cuando fuera vampiro sería increíble beber de tu sangre?  —cuestionó y él se paralizó— Como Stefan me hizo enojar, he estado pensado seriamente en asesinarte.

—¿Vas a matarme? —preguntó nervioso.

—Así es Matt, voy a matarte —respondió ante el nerviosismo de él—. No me mires de esa manera Matt, porque no mejor continúas trabajando. Porque probablemente hoy sea el último día que lo hagas —dijo y el se alejó de ella.

—Eres una mala chica —dijo Kol mientras se sentaba junto a la chica— ¿Qué culpa tiene el pobre de Matt?

—Creí que no me querías ver más —respondió sin mirarlo— ¿Qué haces aquí?

—¿Recuerdas cuándo me dijiste que querías recordar el buen sexo?

—¿Quieres tener sexo conmigo?

—Claro que no —respondió y luego le sonrió—. No sería bueno si no eres tú, quiero que enciendas tu humanidad otra vez.

—¿Por qué haría eso? Estoy feliz.

—Te conozco Aiden, no estás feliz —le miro profundamente— Tratas de aparentar, pero no puedes ocultarmelo a mí.

—Esta bien, ¿quieres que la encienda? —lo miró— Dime que me amas, dime que vas a hacer todo por mí, dime que me ayudarás a olvidar todo esto.

—Vamos a otro lugar —le tomó del brazo y salieron por la parte de atrás del Grill.

—No estoy jugando Kol, tengo que matar a alguien, si quieres decir algo, sólo dilo.

—Mirame, soy Kol Mikaelson, soy un psicópata asesino, no siento nada, mató por decenas y no me importa. Pero cuando te conocí todo cambió en mí, tú me cambiaste.

—¿Entonces por qué no me dices la verdad? —cuestionó.

—Porque jugaste conmigo, primero me dijiste que me amabas, después le pediste a Klaus que te ayudará. Cuando pudiste habérmelo pedido a mi, te metiste con él y cuando creí que ya no me podías lastimar más, me clavaste la daga —comentó— No puedo solo olvidarlo y seguir como si nada.

—Dijiste que ya no me amabas —dijo observándolo—. Quiero escucharte decir que me amas.

—Tengo una mejor idea —respondió Kol, sacó una bolsa de su bolsillo y le tiró un polvo que hizo que la chica se desmayará.

Kol la llevó a la casa de los Salvatore, la dejó ahí y después salió de la casa. Stefan le había pedido que cuidará a Matt mientras él se encargaba de la chica. Kol con desagrado aceptó y paso el resto del día cuidando a Matt.

Cuando la chica despertó camino por la casa sin rumbo alguno, Stefan la dejó por unos momentos queriendo darse cuenta de quién se trataba. La chica salió de la casa y éste le siguió hasta que llegaron al cementerio. Jaden se detuvo en una de las rumbas, cerca de un árbol.

—Hola —dijo y se recargó del otro lado del árbol.

—Hola —respondió desanimada.

—¿Cómo estas?

—¿Qué hizo? —cuestionó la chica.

—Estoy feliz de escucharte a ti —respondió Stefan.

—¿Stefan?

—No te dejaré sola con esto, estoy para ti —acarició su mejilla— Te lo prometo.

—Entonces, quiero que ella se vaya —respondió recargándose en su hombro.

—Ella se irá.

—Quiero que hagas todo lo posible por que ella se vaya —dijo observándolo a los ojos—. No importa lo que tenga que pasar.

—Lo haré.

Duerme | Parte I |The Vampire DiariesHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora