Capitulo 3: Cicatrices del pasado

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Simplemente hay cosas que no se pueden olvidar, que se impregan en nuestro ser, en nuestra alma, memorias donde hubo algun dolor insoportable, donde la sangre y las lagrimas se mezclaban en el corazon, aquello que solo el tiempo podia ir sanando poco a poco, dejando una cicatriz marcada en aquel pasado lleno de dolor y lecciones.

Mafuyu ya se habia calmado un poco, Uenoyama lo miraba con preocupacion, el maldecia a cada momento el que el padre de Mafuyu apareciese de la nada, aquello habia descompensado al chico de cabello naranja y eso a Uenoyama no le gustaba para nada.

-¿Pueden decirnos que paso exactamente con tu padre Mafuyu? -pregunto Yayoi viendo al chico -¿que paso?

-Solo recuerdo que si hablaba el me pegaba fuerte -dijo Mafuyu apretando sus puños -el era un monstruo conmigo y mi madre, nos pegaba a ambos y mi mama, bueno hay cosas que aun me cuestan hablarlas.

-No, te presiones -dijo Haruki sentándose al lado de los chicos -hay cosas que aun sanan y no todo es rápido, es normal que no quieras hablar de ese pasado, por que es una cicatriz que esta sanando.

-Haruki tiene razón -dijo Uenoyama tomando la mano de Mafuyu a lo que el chico solo pudo sonrojarse -todo estará bien, no te preocupes por lo que pueda pasar, yo estaré contigo, eres mi novio y estoy para amarte y protegerte -Mafuyu solo pudo acostarse en el pecho de su novio, el estaba asustado el sabia que Uenoyama lo cuidaba pero el se sentía muy aterrado de revivir aquella situación, aquel momento lleno de dolor y llanto insoportable.

Hospital de Tokio

Una joven mujer de cabello anaranjado con ojos color ámbar, caminaba directamente a su consultorio tratando de localizar a su hijo, aquella mujer con cicatrices en su alma y su cuerpo, de aquel pasado que la agobiaba y que pronto retornaría.

-Doctora -dijo otra profesional -seria bueno que descansara un poco, Hana y yo vamos a hacernos cargo de sus casos.

-Gracias de verdad -dijo la mujer -la verdad que si necesito un descanso por estos dias -contesto Mashiro con una dulce sonrisa para luego retirarse.

-Doctora Sato usted tiene una llamada -dijo una enfermera a lo que Mashiro contesto.

Mashiro: ¿Hola?

Kenzo: Cuanto tiempo sin hablar Mashiro -aquella voz congelo a la mujer por completo, era el, era ese sujeto que la lastimo por años -solo te llamaba para ver si nos reunimos.

Mashiro: ¿Cómo es posible que salieras de prisión? no necesitamos reunirnos Kenzo, no tenemos nada de que hablar.

Kenzo: Claro que tenemos mucho de que hablar, descuida yo estoy casado y no pretendo hacerte nada, pero necesito hablar contigo -Mashiro solo pudo suspirar con frustración, ¿Qué quería aquel hombre con ella? -¿sigues ahí?

Mashiro: Si, escucha no necesito reunirme contigo no se cuales son tus motivos, pero no te quiero cerca de mi ni de Mafuyu.

Kenzo: Vi a Mafuyu hoy, lo vi a el, estaba con su novio, nuestro hijo se ha vuelto hombrecito.

Mashiro: ¡No te acerques a mi hijo! ¡No lo vuelvas hacer! ¡Nos hiciste daño tanto tiempo y mas a el, no tienes idea de como eso repercutió en la relacion de el conmigo, no te quiero cerca de mi hijo!

Kenzo: Te guste o no, el es mi hijo Mashiro, quieras o no Mafuyu es mi hijo también y tengo derecho a verlo, por eso mismo quiero hablar contigo, mi esposa ira conmigo para que te des cuenta de como soy ahora -Mashiro no sabia que mas decir, era cierto Kenzo era el padre de Mafuyu pero también aquel hombre había dañado a su pequeño hijo y no pasaría por eso nuevamente, pero no quedaba de otra que reunirse el y su esposa.

Mashiro: Esta bien, nos veremos en mi consultorio del hospital de Tokio, a las 3 de la tarde de mañana.

Kenzo: Esta bien, nos vemos mañana -dijo Kenzo para colgar la llamada.

-Que acabo de hacer -dijo la mujer llevándose la mano a la cara, no quería imaginarse la cara de su hijo al ver a Kenzo, Mafuyu era muy sensible, la ventaja que tenia era que Uenoyama estaba con el, por lo que ahora ella tomaría vacaciones -Nakamura san -dijo Mashiro a una doctora joven -necesito un favor tuyo.

-Por supuesto Dra. Sato ¿en que puedo ayudarla? -pregunto la mujer.

-Se que tu eres psicóloga pero necesito que tu y la doctora Yamakawa me cubran unos días, o mejor dicho por unas semanas, tengo unos asuntos personales que resolver -suspira -lo que te conté la ultima vez, Kenzo.

-Ya veo, tu ex esposo volvió -dijo la mujer con preocupación - esta bien, le diré a Yamakawa que te ayudaremos, puedes irte tranquila a casa.

-Gracias de verdad -dijo Mashiro para abrazar a la mujer y retirarse de ahí, no sabia que hacer, ella no quería imaginarse en que terminaría aquella Reunión con aquel hombre, solo rezaba a Dios que no fuese nada malo.

Casa de Mafuyu

-Mafuyu te prepare una sopa -dijo Ritsuka acariciando la mejilla de Mafuyu -Amor, se que no es fácil nada de esto, pero si el se acerca yo lo golpeare, es mas empezare a ver Investigación Discovery -aquello causo una risa en el joven de cabello naranja, su  novio sabia como hacerlo reír en aquellos días.


-Gracias Uenoyama kun -dijo Mafuyu sonriendo -por ser especial conmigo y apoyarme siempre.


-Eres mi novio, y no dejare que te pase nada malo y mucho menos que te lastimen como ese sujeto te lastimo en el pasado y se que tienes tus cicatrices pero yo estaré para sanarlas.


-Lo se y gracias amor -dijo Mafuyu besando a Uenoyama, ambos chicos se acomodaron juntos en el sofá por un largo tiempo hasta quedar dormidos., una hora después finalmente había llegado la madre del joven de cabello naranja.

-Mafuyu, ya llegue -dijo Mashiro entrando a la casa donde pudo ver a su hijo con Uenoyama -mi parejita favorita -dijo la mujer con ternura para arroparlos a los dos chicos, ella pudo ver a el rostro de su hijo, reconocía cuando el lloraba y podía ver los rastros de lagrimas en las mejillas de el, sin duda había sido nuevamente lastimado, ahora ella no sabia si había hecho lo correcto al reunirse con su ex esposo, era su hijo quien pagaría las consecuencias, ella se sentía culpable, por todo, por las cicatrices del pasado, las cicatrices que ahora su hijo cargaba.

Continuara 

El También es mi HijoWhere stories live. Discover now