A inicios del año 2009 se dio la noticia de que existia un programa, donde se protegian princesas. Durante mucho tiempo se creyo que este programa habia desaparecido, al igual que las princesas.
¿Que pasaria si nunca fue asi?
¿Qué pasaria si ahora...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
ATENCION: HISTORIA EN PROCESO DE CORRECCIÓN DE ACENTUACIONES Y ORTOGRAFÍA, CON EL PASO DEL TIEMPO SE IRÁN CORRIGIENDO
KIM SUNOO:
¿por que incluso su corazón lucía sumamente aterrado?
Su respiración había sido inestable por el resto de la noche, quizas todos pensarían que una pesadilla ocurriría, posiblemente eso pasaba.
¿Cómo debía despertarle? y ¿qué excusa le diría de mi falta de sueño?
La coronación estaba a la vuelta de la esquina, por lo que mi ansiedad se hacía mas constante. Su declaración era un sueño hecho realidad, mas temía de la respuesta que mi padre daría ante esto.
¿Debíamos huir y terminar con esto?
Era lo mas razonable, pero me aterraba el futuro del pueblo que habia aprendido a cuidar.
—Seonwoo.. —escuche de sus labios, mi vista se quito de aquel punto fijo y lo observe. Aún el tenía sus ojos cerrados, pequeñas lagrimás caían y una capa de sudor sobresalía. — No me dejes...
Su voz me rompía el corazon, observarle fue mi unico movimiento hasta ahora. ¿Que tanto le había hecho Hyunjin hoy?
Inesperadamente, lo vi despertar de manera sobresaltada, dirigió una mirada hacia mi al verme sentado sobre la cama, con la luz de mesa encendida.
—¿E-estas b-bien? —pregunto, mientras trataba de recuperar el aliento y limpiaba sus lagrimas, forzando una sonrisa.
—debería de preguntarte a ti —con cuidado acune su rostro en mis manos, mirándole atentamente. —¿un mal sueño? —asintió, vi sus ojos volverse a llenar de lagrimas.
Aquella persona era mi salvación y al mismo tiempo mi perdición ¿que ocurriría ahora y qué debíamos hacer?
¿Era buena idea renunciar?
Una gota de esperanza, eso era lo unico que yo pedía.
—lo fue, pero estas aquí y eso creo que se supera... ¿tú? ¿qué haces despierto a esta hora?
No sabía responderle, mas bien: Mi mente era un completo desastre, uno que ni yo mismo lograba entender.
Mi falta de consciencia me hizo besarle, lentamente. Era un beso necesitado, pero no se confundan. Solo pedía que este momento no se desvaneciera, no quería que el se fuera.
—vamos principe, dime ¿qué pasa? —pregunto cuando nos separamos, acariciando mi mejilla.
—no lo sé... quiero tratar de entenderme, pero no puedo... creo que nuestros sentimientos están en sincronía y ahora... tengo miedo... —susurre.