A inicios del año 2009 se dio la noticia de que existia un programa, donde se protegian princesas. Durante mucho tiempo se creyo que este programa habia desaparecido, al igual que las princesas.
¿Que pasaria si nunca fue asi?
¿Qué pasaria si ahora...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
ATENCION: HISTORIA EN PROCESO DE CORRECCIÓN DE ACENTUACIONES Y ORTOGRAFÍA, CON EL PASO DEL TIEMPO SE IRÁN CORRIGIENDO
De ella era entendible, si la amenazan y ponen su vida en peligro claramente no quedaría de otra mas que hacerlo.
pero... ¿de él?
—¿p-por q-que? —el pelinegro pregunto al ahora Rubio. —
Confió en él, una vez penso el darle el poder de sus decisiones pero se abstuvo creyendo que era una decisión apresurada.
—¿Aún no te das cuenta? —Cuestiono el rubió con una media sonrisa. — Siempre presumiste de tus lujos, y cuando tu padre te daba todo, decidiste menos preciarlo... te envidie y odie por ello, tenías todo y yo no tenía nada... juguetear contigo y hacerte dudar de tu orientacion, asi no tendrías nada y si lo tenías me pondrías a tu lado... por un momento pense que me dejarías ser tu fiel guardían, eras ingenuo...
—yo no quería esta falsa vida, no quería que mi felicidad se viera forzada —El pelinegro grito, con cierto miedo cuando miro los ojos ajenos, llenos de odio y desagrado.
—entonces no debiste haber nacido... —regreso con molestia.
—KyungMin, No fuiste tu quien me hizo dudar de mi orientacion, ni mucho menos me enamoraste, si...en algun momento dude de darte el derecho de ser mi guardían, pero dude por alguna razon... ahora lo tengo y es una persona que amo con todo mi ser —La mirada de sorpresa se hizo presente, mientras con enojo volvía hacia el chico atado de grilletes.
No extraño por un segundo ese ardor en su mejilla, ni mucho menos el sabor metalico de la sangre. Pero algo si que había cambiado, y es que esos golpes que constantemente había recibido, nunca los había merecido.
Debido a un japones menor que él, quien le curo una y cada una de sus heridas. Seonwoo nunca dudo de su sexualidad como todos creían, nunca dijo ser "Gay" o "bisexual" o cualquier orientacion, solo, esperaba a quien fuera el indicado y sintiera esa chispa.
Con Kyungmin solo sintió cariño, mientras con Riki sentía fuegos pirotécnicos por todas partes. Sentía como le bajaba una y cada una de las estrellas durante sus sueños.
Mentiría si dijese que no sentía a Riki acariciando sus cabellos a altas horas de las madrugadas, pensando que su mayor dormía, cuando no era asi y disfrutaba en secreto las caricias del otro.
—lo siento... —ryujin aparecío en aquella habitación, donde Sunoo pagaba su "condena" por suerte, no habían sido malo con él, no por ahora, le habían dado una cama y Ryujin aparecía con comida y un botiquin
—no tienes por que disculparte, no tenías opción —trato de sonreír como pudo.
—debes tener hambre, después de curar tus heridas, puedes comer ¿si? —Sunoo asintio.
Cuando sintió el alcohol sobre su labio su primera lagrima acaricio su mejilla.
—¿duele? —asintió, Ryujin le abrazo.
—quiero que Ni-ki este aqui... le extraño mucho... —Ryujin abrío sus ojos, sorprendida por aquella declaracion, pero solo acaricio su espalda.
—él vendrá tenlo por seguro...
Y aunque su deseo de estar juntos era inmenso, la primera noche tormentosa ocurrió. Ryujin había hecho un trato con los guardías para poder estar con Sunoo, por lo que regreso despues de pocos minutos a su cuarto.
Los padres de Riki durmieron en la sala donde los agentes especiales se reunían, a pesar de Riki no querer marcharse de aquel lugar, tomo una sudadera del menor y durmió en casa de Jungwon, quién amablemente se ofreció a cuidar de él.
Ambos con una prenda del otro, era lo unico que los conectaba, ademas de las inmensas lagrimas rodar por sus rostros y la incertidumbre de saber si se volverían a ver. Despues de una lucha de no tratar de dormir, los ojos de ambos cerraron.
Llevandolos a un dulce y amoroso reencuentro, en sus sueños, en donde no había un rastro de preocupación y donde se amaban eternamente.
Pese a el inmenso frío en la ciudad, aun cuando sus huesos congelaban. Debía devolverle el favor al joven Nishimura, mejor dicho, sería su manera de disculparse por todo el daño hecho.
Espero en aquel parque, se sorprendió cuando vio que el menor le respondío, eran las 5 de la madrugada, el café le había servido para no caer dormido en la estación de policía y la cuarta ronda, lo mantenía caliente en aquella banca.
—hyung... ¿para que me cito? —Se soprendió por la altura, solo había hablado con él un par de veces y no se percato de la altura.
—Jungwon hace un tiempo pidió hacer un avance de edad sobre tu hermano... —Daniel asintió atento a las palabras de su Hyung. — sabemos de quién se trata, y ahora eres el unico capaz de salvarle... Daniel... tienes que ayudarnos..
El primer rayo de luz cayo sobre Daniel, realmente no solamente su vida comenzo a tener color, sus ojos se volvieron amielados debido al sol cayendo en sus ojos, no olvidaría aquel momento.
—¿de quién se trata? —Su voz sono con entusiasmo.
—Es Sunoo, o Seonwoo —Jay apresuro. — vayamos a casa de Jungwon, te explicaré todo una vez estemos ahí.
La felicidad de aquel chico, sería la felicidad de muchas personas mas o quizas... ¿era mejor dejar todo así?...
Todos dicen que después de la tormenta viene la calma, ¿pero si pasa lo contrario?