Querido Tom:
Vuelvo a las cartas.
Pero no te acostumbres.
Tom, necesito desahogar mis palabras y no tengo jardín para cavar un hoyo.
No soy el barbero del rey Midas.
Mis secretos se ocultan en la tinta y el papel y tal vez las queme porque necesito purificarlos.
Me quemaría yo misma pero no obtendría bendición, las llamas lamerían mi piel en tonos negruzcos y llenos de humo.
Ya es tarde para mi. Ya es tarde para el nosotros.
Soy egoísta ¿cierto?
Me dedicaré a sobrevivir porque sólo tengo valor para quemar mis palabras.
No tengas lástima de este pobre diablo, Tom.
Ya estoy muerta.
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Me llamaste gorda
Historia CortaLa vida, las opiniones, las cosas que pudieron ser y fueron. El dolor es grande cuando intentas luchar contra la sociedad pero ésta no quiere otra cosa más que comerte una y otra vez, luchas y te vomita hecho papilla y lágrimas. Tom, Destiny, sólo s...
