Pero los dos cabemos en la tabla

1.6K 161 4
                                        

Querido Tom:

No sé qué pasó con la otra carta,así que seguiré por donde lo dejé por si la vuelvo a encontrar.

Tu y los jeans.

Yo y la sudadera.

Éramos un cuadro digno de la casa de Snoop Dogg.

Aún me entra la risa cuando lo recuerdo.

Pero no viniste solo, tu guitara te acompañaba.

Esa guitarra mal afinada y arañada por millones de partes.

Subiste al escenario y noté como algunas suspiraban y comentaban lo guapo que estbas incluso con esos feos tejanos.

Tom, ¿el hielo si lo usas para matar deja huellas? Si se convierte en agua no hay crimen ¿cierto?

Me puse delante para no perder detalle.

Los acordes sonaron.

Dope.

Sí, estamos haciendo cliché una estúpida canción de una loca con peluca.

Pero te juro que pensaré en ella la próxima vez que intente dañar mi cuerpo.

Sí, aún sigo hundiéndome.

Pero los dos cabemos en la tabla.

Me llamaste gordaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora