No conté cuantas veces hicimos el amor ese día, pero debieron de ser varias tomando en cuenta que solo salimos a almorzar y cenar y que al siguiente día estaba tan cansada y adolorida que me fue casi imposible levantarme.
Comenzaba el día tres.
- Por favor -Supliqué a Sara mientras colocaba mis brazos alrededor de su cintura. Ella estaba intentando levantarse, pero mi peso sumado con su propio cansancio no se lo permitían-. Cinco minutos más...
- Eso dijimos hace cinco minutos, amor -Bostezó-. Tenemos que desayunar.
- Por favor. Estoy cansada... Y todo por tu culpa -La acusé.
- ¿Mi culpa? -Preguntó intentando fingir estar ofendida-. Fuiste tú quien quiso continuar luego de la cena.
- Sí, pero tú empezaste todo esto -Me justifiqué-. Y eres tan jodidamente sexy que no pude resistirme -Agregué. Habría hecho algún tipo de movimiento tentador de no haber estado tan estúpidamente cansada.
- ¡Sara Lance! -Escuchamos gritar a Zari tras la puerta mientras la golpeaba con todas sus fuerzas. Para ser una chica bajita tenía una voz bastante intimidante cuando estaba enojada- ¡Más te vale sacar a tu novia de allí o iré yo misma! -Amenazó- ¡Tengo hambre! -Lloriqueó finalmente.
Creo que sus amenazas fueron suficiente para Sara, pues en menos de lo que pensaba ya se había levantado y estaba vistiéndose. Ella me ayudó en la tarea, y sé que se esforzó mucho, pues su especialidad era desnudarme.
- ¡Buenos días, Avalance! -Nos saludó Astra con una sonrisa- ¿Tuvieron una buena noche?... Sé que sí, las escuche...
Me sonrojé de inmediato y miré el suelo con nerviosismo.
- ¿Podrían pensar en nosotras la próxima vez? -Preguntó Zari. De inmediato abrí mucho los ojos, y Sara hizo lo mismo que yo. Estábamos sorprendidas por su petición-. ¡Ew! ¡No de esa forma! Lo que quise decir es que no pudimos dormir bien porque los gritos de ustedes dos se escuchaban hasta en la Antártida... ¡Y ahora llegan tarde a comer!
- Lo sentimos -Murmuré suavemente.
- Lo único que sentiste anoche fue a Sara en...
- ¡Basta! -Exclamó mi novia-. Es hora de comer, no de hablar.
Y Astra solo le hizo caso porque ella también tenía tanta hambre como Zari.
Sara fue a hablar con Spooner, quien estaba en un rincón del lugar comiendo los emparedados que nos habían dado. No creo que Spooner le haya dicho alguna palabra, pero Astra, Zari y yo la vimos sonreír.
- ¿Ni una palabra? -Pregunté- ¿Ya intentaron hablarle de Beyoncé o...?
- Yo lo intenté -Murmuró Astra tristemente-. Ni una palabra.
- ¿Y no intentaron conversar con ella sobre sus sentimientos o...?
- Lo intenté. Sabes que soy buena para eso -Dijo Zari con melancolía-... Pero ella solo escucha, Ava. Es como si el Virus Letal le hubiese cortado la lengua.
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Virus Letal (Avalance)
Fiksi Penggemar- Voy a morir - Acepte con tristeza. - Ellas van a morir - Continué. Y jamás había sentido peor nudo en mi garganta que aquel cuando finalmente dije: - Tu vas a morir. Esta historia es una adaptación, todos los derechos reservados a su autora origi...
