Sabia que era una mala idea confiar en Dylan.
No es que me de miedo el agua, sino el hecho de ser impulsada por la corriente de un rio hacia una cascada no era un buen panorama, antes de caer escuche la risa de Dylan y voltee hacia él. Oh, Dios, su figura lucia muchísimo mejor desde esa perspectiva. Dejó sus botas sobre las rocas, me hizo un ademan y se tiro de clavado hacia el final de la cascada. Tenia algo en la mano, se me hacia familiar, era como.. una varita, esperen.. era la varita. Sabía que lo de Mr. S no era mentira. Dylan me había mentido acerca de que era un sueño..
No tuve tiempo de terminar el pensamiento, cuando me di cuenta ya iba en caída.
No recuerdo que paso, lo último que vi fue a Dylan saltando hacia el fin de la catarata, moviendo su varita mientras caía, de ahí, no recuerdo nada.
Abri los ojos, amanecí con la ropa puesta, recargada en la parte trasera de Shelly. Mire en toda dirección buscando a Dylan que apareció de la nada a mis espaldas.
-Miren quien despertó.- y ahí estaba Dylan luciendo su hermosa sonrisa.
Ahh, en serio amo las sonrisas de Dylan. Lo escrute con la mirada, no llevaba nada más puesto que bóxer y chaqueta.
-Dylan.. Hazle un favor a la humanidad y vístete ¿quieres?
- ¿A que te refieres? – parecía confundido de verdad. Le hice una mirada acusatoria en dirección a sus bóxers. Tenía cara de sorpresa, al bajar la mirada se llevó las manos a la cabeza y se hecho a reír. - ¿Es en serio Alexandra? – su risa inundaba el lugar, quedo colorado.
- ¿En serio que? Eres tu quien está en boxers en medio de la nada no yo.
- Si pero solo por que tu así lo quisiste. – poso sus manos debajo de su cintura y se me quedo mirando aun riendo un poco.
- ¿Cómo que asi lo quise? – me sonroje con la idea de habérselo pedido mientras dormía.. - ¿yo te dije que te quedes así?
- No, - me reprimió bruscamente - y aunque me lo hayas pedido, lo más que hubiese hecho es quitarme la chaqueta.
- Entonces, ¿estas asi por decisión propia?
- No, ya te he dicho. Solo estoy así porque es lo que quieres, Alexandra.
Me quede callada, claro que quería verlo asi pero, era confuso.Su mirada había cambiado y ahora era seria en vez de juguetona.
-No lo pillo.. si no te lo pedí pero es lo que quiero.. ¿Qué? No tiene sentido.
-Creeme, - su mirada juguetona había vuelto. – tendrá sentido pronto.
No me quedo más que creerle. Asentí y voltee a ver a mi alrededor. El sol se ponía entre los árboles. ¿Qué? La puesta del sol. La hora. Cameron. Jarred. Mis padres. Mi celular.
-Dylan necesito mi celular.
- ahh, cierto, esta en mi..
- ¿si..?
- En mi pantalón..
- Bien.. pues ve por el.
- Alexandra.. no sé donde esta.
Cierto, hasta hace unos minutos Dylan se había dado cuenta que andaba pastoreándose en boxers. ¿Cómo sabría dónde está su pantalón?
-Dylan, tienes que saber. Mi familia nos espera a ambos para la cena, no puedes aparecerte así. Me matarán.
- Alexandra. – se acercó a la parte trasera de Shelly, me tomó por los hombros mientras clavaba la mirada fija en mi.- Tu eres la única que puede hacerlo.
¿hacerlo?¿hacer que?. No sabía a que se refería, todo me daba vueltas. Si mis padres me veían llegar a la casa con un hombre semidesnudo no volvería a ver la luz del día hasta después de mi graduación. Si Jarred se enteraba, me metería en un lio social enorme. Kurt se enteraría y dejaría de hablarme. Pero lo peor de todo, Cameron.. se sentiría tan decepcionado de mi además de que lo deje plantado en la puerta de mi casa. No sabía que hacer, además de que las llaves de Shelly también estaban en sus pantalones. Estaba varada en medio de Cumberland Falls, con un acosador semidesnudo. No había salida.
- Dylan..
Lo había olvidado, la varita de Dylan.
- ¿si?
- Usa tu varita.
- ¿que? como sabes de..aghh olvidalo, pero tienes razón– miró hacia abajo esperando encontrar la varita, su mirada de decepción lo dijo todo. – Alexandra, ¿Dónde están mis botas?
- No lo se, lo que importa es la varita.
- Si, pero la "varita" como tú le dices, esta en mis botas. Ahora devuélvemelas.
- Dylan, entiende, no se donde están tus cosas.
- Tal vez no, pero podrias devolverlas
Devolverlas. Otra vez con sus misterios. No entendía a que se refiera.
Dylan noto la confusión en mi rostro y siguió.
- Alexandra – dijo en tono sereno. – cierra los ojos.
Tenía que confiar en él, mas no podía sin respuestas.
- ¿Qué es lo que hace tu varita? – no podía quedarme con la duda.
- Te cuento si prometes confiar en mi y dejar de hacer tantas preguntas.
Suspire y acto seguido cerré los ojos como había pedido antes.
- ¿y ahora qué?
- Concéntrate, imagina este lugar. Imagina mi ropa. Imagina tu celular. Y luego Imagíname a mí con mi ropa puesta, tu celular y las llaves de Shelly en la mano.
- ¿Qué?
- Prometiste no cuestionarme.
- Si pero no entiendo..
- Solo hazlo.
Con los ojos cerrados empecé a recordar la ropa de Dylan, recordé las llaves, las botas, mi celular, la varita.. centré mis pensamientos lo más que pude en imaginarme a Dylan con su ropa y lo demás. Esperé un momento hasta que visualice la imagen en mi cabeza. Abrí los ojos. Dylan, que antes estaba parado justo frente a mí ya no estaba. Mientras yo seguía de rodillas en la parte trasera de Shelly, miraba en todas direcciones en busca de alguna señal de Dylan. El motor arrancó tan de prisa que me tiro hasta quedar recostada sobre la pick up. Escuche la puerta del conductor cerrarse a mis espaldas y la risa de Dylan me hizo saber que era el.
Me levante de un brinco y le dirigí una mirada fulminante. Él solo estaba ahí parado riéndose, mientras a mi me retumbaba la cabeza por el golpe.
- No le veo la gracia.
- No es cosa de gracia. – se paseó la mano por la camisa y los jeans. Levantó la mano que llevaba entre los dedos las llaves de Shelly y las agito en mi cara. – lo hiciste.
ESTÁS LEYENDO
Skyfall
RandomDylan Meyer, un chico común y ordinario hasta donde el cree, ha sido seleccionado mucho antes de nacer para cumplir una misión de la que dependerá el destino de la humanidad. Por muchos años se ha sabido de "la profesia Celestial" en el reino de Lau...
