6. Competition.

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¡Hola mis bonitos lectores! It's me, pude lograr este capítulo que me traía nerviosa de una manera que me ha gustado bastante, creo que este fic tendrá un epílogo si seguimos así, sigo considerandolo. Muchas gracias a quienes se toman el cariño para leer.

¡Espero que les guste!

Hoy es un día de mierda

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Hoy es un día de mierda.

La carrera finalmente ha llegado.

Sí, debería profesarse contento, si algo adora Shorter Wong es apretar el acelerador al máximo, oler la gasolina que chorrea luego de llenar la motocicleta y entregarse a las calles como si fuese la misma libertad, adora la adrenalina que le quema las venas al patear el culo de sus oponentes, es invencible y extraordinariamente imponente, ama la facilidad con la que huye de sus problemas a causa de ese vehículo, sin embargo, tener que competir contra Yut-Lung Lee le deja un sabor a cuajada putrefacta en la lengua.

La naturalidad con la que ambos se acercaron es aterradora, el carácter de Yue es insufriblemente arisco, se ha cubierto de espinas envenenadas para protegerse, anticipándose a una cruda soledad, aunque claro, esas barreras que tanto intimidan al resto, no lo hacen con Shorter. No sabe si aquello es a causa de su terquedad o el efecto que ha producido tras defenderlo del clan Lee, autónoma la razón, se ha ganado su confianza y no solo eso, ha descubierto facetas que no creía posible en dicha belleza fatídica, es paralizante. Ama que le cuente cosas personales y se enrede en su mente, les ha sido imposible mantener sus respectivas fachadas, él también se ha permitido acunar, siendo franco le sorprende lo empático que puede ser el dragón de luna.

Está enamorado.

Vuelve a repasar en el pensamiento, cada vez es más real, más vivo y natural, como si hubiese estado esperando para ser pronunciado en voz alta desde que lo encontró en su cama, le resulta irracional la facilidad con la que el corazón humano se deja caer a manos de desconocidos, pero no se molesta en confrontarla. Es como si lo hubiese privado de los verdaderos colores hasta que contempló estos ojos de purpurina, el resplandor es tanto que ahora ha quedado ciego, le encanta.

—Me arrepiento de haberlos desafiado a una carrera. — Se encuentran en la habitación de Shorter, los dos yacen tumbados arriba de la cama, Yue se ha acomodado encima del pecho del pandillero—. Es algo necesario para preservar mi título y el respeto en Chinatown, lo sé. —Él enreda sus dedos en aquellos mechones increíblemente entintados, parecen cascadas nocturnas o tal vez, mares de soledad—. Pero si te iba a patear el trasero no quería que fuese así.

—Lo entiendo. —Nada se puede comparar al placer de tener a Yut-Lung recostado sobre su pecho, justo bajo su cuello luego de una fatigosa jornada en el Chang Dai, se ha peleado otra vez con Nadia, esos subordinados de Dino Golzine están cruzando una línea, teme que un día destrocen el local—. Ash es terco, no se va a arrojar para atrás, menos si desafiaste a Eiji.

—¿Lynx? —Su risa es sarcástica, casi histérica—. ¿Quién está hablando de ese idiota? Soy yo quien nunca se echa para atrás. —No le sorprende aquella inmensa terquedad entremezclada con orgullo en un trago, al contrario, le fascina.

Pretty savage [WongLung]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora