Hola, anónimo. ¿Sabes? Hoy estuve pensando en ti más de lo normal, estuve pensando en cómo estarías aquí, porque el vacío que tengo, lo estoy reservando para ti. También, he estado buscándote en las pocas personas que me rodean, con la esperanza de que seas aquel que siempre viene a tomar una taza de café, y que vaga por la librería. El que siempre está buscando un libro en específico, o un autor en específico, el que tiene siempre una sonrisa plasmada en los labios. Una esperanza muy vaga, que no tiene ni fundamentos, ni indicios de ser, ni un porqué, pero ha comenzado a aparecer.
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Querido Anónimo.
AléatoireHola, anónimo. Hace meses que te escribo, que te pienso. Tal como lo dice tu nombre, eres mi anónimo. Lo que de alguna manera espero, pero que nunca sé qué es. ¿Felicidad? Tal vez. ¿Amor? Por qué no. ¿Muerte? Puede ser.
