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-¿Hace cuanto que no veníamos a Alola?-Decía el entrenador de Pikachu, mirando la ventana del avión.

-Fue hace mucho tiempo la última vez que venimos- Respondió el ojiazul.

Ambos entrenadores de la región de Kanto se encontraban en un vuelo con destino a la región Alola, especificamente la isla Mele Mele.

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Después de que el avión aterrizó en su destino, y de buscar su equipaje. Se dirigeron a la salida del aeropuerto.

-¡Alola Ash y Gou!- Saludó el profesor Kukui al verlos salir del aeropuerto.

-¡Alola profesor!- Devolvieron el saludó mientras se acercaban al profesor.

-Un gusto volver a tenerlos en Alola- Dijo el profesor, con una amable sonrisa.

-Gracias a usted por permitirnos quedar en su casa durante el tiempo que estemos aquí- Agradeció el menor con algo de timidez, muy característico de él.

--No es nada, ¿Y están aquí por trabajo?- Pregunto el adulto.

-No, en esta ocasión venimos de vacaciones. El laboratorio nos dio dos semanas de receso y pues decimos venir a Alola- Respondió el joven de Pueblo Paleta.

-Bien, los demás esperan en la escuela Pokemon- Informó el profesor Kukui.

Dicho eso; se dirgieron a la casa del profesor para dejar su equipaje y saludar a los pokemon de Ash y a la profesora Burnet.

Luego de saludar a todos, tomaron camino a la escuela.pokemon. Durante el camino recordaban la primera y desastrosa vez -Para Goh- que vinieron de visita a Alola.

Ya estando en la escuela Pokemon, se dirigieron al salón en la que Ash veía clases junto con sus amigos de Alola.

-¿Alola?¿Amigos?- Ash miraba a todos lados, sin poder ver a ningún de.sus amigos.

-¡Alola!- Todos salieron de distintos lugares, asustando un poco a los chicos.

Todos se saludaron con felicidad de volverse a ver después de mucho tiempo. Pero había una chica rubia que Goh no la había visto en las veces que venieron a la región.

-Alola, ¿Eres Goh, verdad?- Habló la chica de cabellos dorsdos. -Ya quería conocerte, soy Lillie-

-Lillie, por fín, ¿Y qué tal fue la búsqueda de tu padre?- Ash interrumpió la conversación entre Lillie y Goh.

-Bien, hubieron complicaciones pero por fín encontramos a mi padre- La rubia dejó a un lado su charla con el moreno y empezó a hablar con el de tez blanca.

Cosa que Goh no le agradó mucho, esa chica no le generabs confianza. ¡Mierda! ¿Acaso eran celos?.

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La noche llegó en la tropical región, y casi todos ya dormían en la casa del profesor Kukui; y cuando digo casi todos, pues me refieron a que cierto jovrncito de piel morena y ojos azules no podía conciliar el sueño, ¿La razón?, no dejaba de pensar en lo ocurrido en la escuela pokemon.

Y es que aunque no fueran la típica pareja que mantiene mostrando amor en público, le dolió un poco que no puedo ni una vez referirse a Ash como su pareja sentimental, y es que ningún de los amigos de Alola sabía sobre su relación.

Con cuidado no hacer ruidos, salió de la casa y dirigirse a la playa. La noche en Alola era hermosa, algo mágico.

Miraba el hermoso mar azul de Alola, sentía el cálido viento golpear en su rostro.

-¿Goh?- Una voz familiar lo llamo por detrás, no era necesario voltear para ver saber quién era. -¿Qué haces despierto tan tarde?-

-Solo....solo quería pensar un poco- Fue lo único que pudo decir. -¿Y tú que haces despierto?-

-Te vi salir y te seguí, ¿Qué sucede?- No obtuvo respuesta alguna. -Goh, estás muy raro desde que salimos de la escuela pokemon, ¿Qué te pasa?-

-¿Quieres saber la verdad?- Miró seriamente al chico que estaba a su lado, este asintio. -Me pasa que no me gusta no poder decirle a los demás que tú y yo estamos juntos, me pasa que...¡Me pasa que no me gusto verte tan sonriente con esa chica rubia! No es algo que ocurra todos los dias y me dolió-

Un silencioso incómodo se apoderó del lugar; Goh sentía que en cualquier momento las lágrimas harían presencia y no quería que lo vieran así, tan inofensivo.

Estaba por irse corriendo, pero un agarré en su mano derecha lo detuvo. Bruscamente lo volteó quendando frente a frente.

En sus ojos se reflejaba ese amor que se tenían entre ellos, las palabras aquí sobraban.

Sus miradas, sus acciónes y sus besos hablaban por ellos. Su amor era más fuerte que un tipo roca.

KissesDonde viven las historias. Descúbrelo ahora