Capitulo 2

5 1 0
                                        

Amanda siguió conduciendo, hasta salió de la ciudad.

— ¿Me puedes decir donde vamos? — pregunté.

— Está bien, yo no aguanto más, no se me da bien estar callada — pronunció — me he enterado que en el barrio Heaven dan una fiesta.

— Pero — interrumpí — ¿Cómo se te ocurre ir a eso? No pintamos mucho con los niños pijos.

— Ay, no seas así, vamos a divertirnos y beber vino caro por un día — empezó a reír — venga déjate llevar, sólo por hoy.

Se desvió por una calle residencial, admiraba las casas de por aquí parecen sacadas de un cuento. Encendí un cigarrillo, empezó a sonar nuestra canción y la cantamos a todo pulmón.

— Esta es la casa — dijo alegre.

Era enorme, sus ventanas, arcos y columnas, hacían de la entrada la más elegante de la calle bajo mi opinión. Había gente llegando en coches lujosos, todos iban de largo y bien vestidos.

— Sigo sin creer que nos dejen entrar en esta fiesta, es increíble.

— Eh, si... hablando de eso...— miró hacia otro lado.

— Amanda, suéltalo.

— Hoy seremos hermanas, las Clark — puso su mejor sonrisa.

— Sabía que algo raro tramabas, vámonos al pub de siempre, no me importa de verdad — dije apenada.

— No, me niego a ir de nuevo allí, vamos a salir del coche vas a ponerte esos zapatos — señaló la parte donde estaban — y lo pasaremos bien, me han dicho que estas fiestas son las mejores, por favor vamos.— suplicó poniendo su cara de puchero.

— Vale — resoplé.

Bajamos del 4x4 negro, me acomodé el pelo y ayudé a Amanda a ajustarse el vestido azul.

Nos acercamos a la puerta principal donde se encontraba un señor trajeado, tenía entre sus manos una libreta, nos miró y frunció el ceño. Me puse detrás de Amanda, estaba nerviosa y me sentía fuera de lugar.

— Sus nombres señoritas — dijo bastante serio,

Golpeé con el codo a mi amiga para que respondiera por mí. Ella se enderezó y muy segura de si misma dijo:

— Somos Cloé y Amanda Clark - miró por encima al portero.

Éste chequeó su lista de nuevo, mi corazón estaba por salir del pecho.

— Pasadlo bien señoritas — Abrió la puerta y nos dejó paso.

Me apoyé en Amanda para no tropezarme con estos tacones, levanté la mirada una vez dentro, en el ambiente se mezclaba la música que sonaba desde el jardín y las voces de la gente que se encontraba en la sala principal. Mi amiga me dejó sentada en uno de los sillones para ir a buscar la bebida, miré dentro de mi bolso y usé el móvil para no parecer una antisocial.

Pasaban lo minutos, las personas iban poco a poco hacia el jardín, y yo sin rastro de Amanda. Decidí levantarme y salir también por si ella se encontraba allí, me fijé que había una barra con bebidas y camareros sirviéndolas, fui directa a ella y pedí una copa. El lugar estaba repleto, luces de colores iluminaban la pista de baile improvisada, todo el mundo bailaba y bebía.

Terminé mi copa, mi amiga seguía sin aparecer, me dolían los pies después de trabajar y ahora con estos zapatos aún más. Me descalcé, cogí otra bebida y me metí entre la gente.

Empecé a moverme al ritmo de la canción, el alcohol empezó a hacer su efecto. 

Mi DestinoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora