Solía ser bastante desconfiada con los chicos, y con Liam, Niall y Harry no iba a hacer una excepción, aunque me habría gustado. Teníamos media hora de recreo, como siempre, y aún quedaban quince minutos.
Me levanté y caminé hasta la barra de la cafetería, y allí pedí medio bocata de jamón y queso y una lata de Coca-Cola. 1,80€, no está mal.
Al llegar a la mesa estaban hablando del sobrino pequeño de Niall, Theo, y el rubio mostraba fotos de él ilusionado.
—Vaya, es guapísimo. —Dije mirando la pantalla de su móvil.
—Como su tío, ¿qué esperabas? —Bromeó él, aunque no se equivocaba, el pequeño se le parecía mucho.
Seguimos hablando de la familia de todos, y yo respecto a ese tema prefería agachar la cabeza, y Liam se dio cuenta.
—¿Tú tienes hermanos, Bel? —Me cuestionó, curioso, aunque inseguro por si podía responderle algo que yo no quería decir.
—Marie es como mi hermana, y la novia de mi padre tiene dos hijos de seis años, gemelos. Se llaman Mark e Ithan. —Busqué en mi teléfono una foto de los pequeños para enseñarles, y se las mostré.
—¿Tus padres están separados? —Miré a Harry, que me hablaba. Negué, notando la humedad en mis ojos y agaché la cabeza.
De reojo vi que Marie hacía gestos con las manos para que Harry dejara el tema, aunque ya era tarde.
—Yo... Quiero decir, lo siento... —Parecía arrepentido de haber empezado a hablar.
Volví a negar con la cabeza, y a pesar de que en mis ojos asomaban ya varias lágrimas, comencé a explicar.
—Hace siete años, en las vacaciones de verano, mis padres y yo fuimos a casa de mis abuelos maternos a pasar dos semanas allí. —Tragué saliva y volví a agachar la cabeza. —En el viaje de vuelta, de noche, de repente un coche dio un frenazo y chocamos contra él... —Mi voz se quebraba por momentos y las lágrimas ya caían por mis mejillas.
—Bel... —Noté la mano de Marie en mi rodilla, tratando de consolarme.
—Estoy bien, estoy bien... —De nuevo tragué saliva y continué hablando. —Mi padre perdió la movilidad en ambas piernas durante unos meses, yo me rompí mi brazo izquierdo y... mi madre murió en el acto. —Mordí mi labio y apreté los puños, mirando al suelo.
Un silencio demasiado incómodo se creó entre nosotros hasta que mi amiga se levantó de su silla y me dio un fuerte abrazo, un abrazo que realmente necesitaba todos los días, que no quería que desapareciera.
—Todo estará bien, preciosa. —Me susurró mientras acariciaba mi espalda, y yo no pude evitar llorar entre sus brazos.
Cuando nos separamos, me limpié las lágrimas y, tratando de cambiar de tema, miré a los muchachos, fingiendo una sonrisa.
—Entonces... ¿Te gusta la pizza, Niall? —Fue la pregunta más estúpida que pude hacer en ese momento, pero minutos antes Niall mencionó que "donde haya pizza, estará Niall".
—¡Muchísimo! Algún día me casaré con una pizza. —Exclamó con motivación.
—Pero no puedes casarte con una pizza. —Dijo Marie, con una sonrisa divertida.
—¿Ah, no? ¿Y dónde pone eso, lista? ¡Vamos, enséñamelo!
—Está bien, tú ganas. Te casarás con una pizza. —Ella levantó las manos en señal de paz, riendo. —Pero si te la comes, me encargaré de que te metan en la cárcel por canibalismo.
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WARRIOR. || Liam Payne. ||
Altele"La muerte de mi madre tras aquél accidente de tráfico hace siete años dejó una profunda brecha en mi día a día. Mi padre también ha sufrido mucho por ello, aunque ahora rehace su vida con Susanne, una mujer canadiense de treinta y nueve años, y pro...
