Filter: C a p í t u l o 11

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(Advertencia: mención de abusos y violencia física.)

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25 de septiembre, 2018.

JungKook tenía las manos sobre el pecho desnudo del Sr. Kim, su piel era fuego bajo sus dedos, una hoguera viva que lo consumía con cada roce.

Estaba sobre él, con las piernas abiertas a cada lado de su cintura, el vestido empujado hasta su cadera, la fina tela apenas cubriéndole lo suficiente como para mantener un espejismo de pudor. Pero no había nada pudoroso en la manera en que su cuerpo se movía contra el del otro, en la fricción sucia que los hacía jadear al unísono, en la forma en que sus caderas buscaban más sin que él pudiera detenerse.

Los labios del Sr. Kim se curvaron en una sonrisa oscura, una sonrisa que lo devoró antes de que sus manos se aferraran a sus muslos con firmeza, acariciando la piel desnuda que encontró allí con movimientos perezosos, como si estuviera saboreando el momento.

—¿Ves lo bien que me montas, pequeño? —su voz ronca se deslizó como veneno por su oído, cada palabra impregnada de lujuria, cada sílaba pronunciada con una adoración sucia que lo hizo temblar—. Eres tan lindo cuando te retuerces encima de mí... tan desesperado por algo que ni siquiera entiendes.

JungKook no podía hablar. No podía pensar.

Solo podía moverse, solo podía dejar que su cuerpo buscara más, que el roce le arrancara jadeos que apenas podía reconocer como suyos. Su respiración se mezclaba con la del otro, su piel sudorosa pegándose a la de TaeHyung mientras las manos del mayor se deslizaban por su cintura y bajaban hasta aferrarse a la curva de su trasero, guiándolo con precisión, marcando el ritmo pecaminoso de su danza.

—¿Sabes lo que más me gusta de ti? —susurró el Sr. Kim, presionando los labios contra su cuello antes de lamer la piel con la lengua cálida—. Eres tan... puro, tan ingenuo... y sin embargo, aquí estás, entregándote a mí como un pequeño sucio e indecente. ¿No te da vergüenza?

Los dedos del otro se deslizaron con descaro por la tela de su ropa interior, acariciando apenas, jugando con él, tocándolo sin llegar a darle lo que su cuerpo suplicaba.

JungKook sollozó.

No entendía qué le pasaba, solo que lo necesitaba, que lo quería más cerca, que su pecho se sentía pesado y su mente nublada por una sensación que lo consumía desde adentro.

El Sr. Kim lo besó con fuerza, atrapándolo en un abismo de deseo crudo, mordiéndole el labio inferior hasta que gimió contra su boca. Sus manos, siempre malditamente perfectas, le rodearon el cuello con una presión tentadora, lo suficiente para hacerle perder el aliento pero sin llegar a asustarlo.

—Eres mío, JungKookie.

Su aliento caliente chocó contra sus labios y entonces todo desapareció. Cayó. Se hundió en la nada.

FILTER | VKook  [+18]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora