Me quedé paralizada.
Había dicho que yo la gustaba. ¿Como era eso? Yo no la habia dicho que era bi.Yo: ¿Como?
Greta: Uf...como te lo digo...mira...soy...trans.
¿¡¿¡Que?!?! Bueno, eso lo explica todo, pero aún así ¿¡¿¡Que?!?!
Greta: ¿Estas bien?
Me había sonrojado. Yo creo que por eso me había preguntado.
Yo (tartamudeando) : ¿Pue-puedo i-ir a-al ba-baño?
Me fui rápidamente, era mucha información que asimilar. Abrí la ventana. Me llegó algo de aire fresco.
Greta llamó a la puertaGreta: ¿Te pasa algo, Anke?
Yo: No, Greta, estoy bien.
Greta abrió la puerta y entró en el baño.
Greta: Nunca he sabido...
Yo: ¿El qué?
Greta: Tu orientación sexual.
Yo: Ah, sí, soy...soy bisexual.
Greta: ¿¡Qué?!
Yo: Suena raro ¿no? Eso es cuando te gustan las personas de tu mismo género y las del género opuesto.
En ese momento, cuando acabé de pronunciar la última letra, Greta me empujo hacia la pared.
Greta: Creí que éramos mejores amigos, y los mejores amigos se cuentan todo.
Yo: Ya, te lo iba a contar más adelante, es que me daba vergüenza por como te lo ibas a tomar.
Greta: ¿Acaso no confías en mí?
Greta me volvió a empujar contra la pared. Entrelazo sus manos con las mías. Yo no opuse resistencia, me dejé llevar. Greta acercó sus labios a los míos. Me lo pensé un momento - besarme con mi mejor amiga ¿enserio?-, pero me dejé besar. Al principio sus labios rozaron los míos, como dudando, pero al final se posaron en los míos. Mis labios se movían con necesidad, como si llevaran una eternidad pidiendo eso. Me pasó las manos por la cintura. Me estaba besando. Pasé mis manos por su cuerpo, bajándola su pantalón un poco. Estuvimos así como 2 minutos, hasta que la madre de Greta llamó a la puerta.
Greta (susurrando): Joder...
Greta estuvo hablando con su madre un rato, que nos traía algo de picar por si teníamos hambre. Me quedé pegada a la pared, recordando ese instante mágico, ese beso que nos habíamos dado. Luego volvió a entrar Greta. Miré la hora.
Greta: ¿Te ha gustado?
Yo: S-si, su-supon-supongo.
Greta (sonriendo): ¿Quieres que lo repitamos?
Yo: Va-vale.
Greta: ¿Quieres salir conmigo?
Yo: N-no sé.
Greta: ¿Eso es un sí?
Yo: Es que no sé que hacer.
Greta: Respondeme, Anke. ¿Te gusto?
Yo: Greta, me tengo que ir, llego tarde a clase de inglés.
Greta: ¿No puedes quedarte más?
Lo de la academia era una mentira. Vale que era mi mejor amiga, pero no quería responder esa pregunta ahora mismo.
Yo: No puedo, tengo que ir andando y si me retraso llegaré tarde.
Bajé las escaleras corriendo, y me marché. Greta bajo también las escaleras y se puso a perseguirme. Tire por una calle estrecha. Greta me pisaba los talones. Greta era muy rápida, y no sabía como quitármela de encima. Tuve una buena idea. Al salir de esa calle, fui hacia la plaza. Allí habría suficiente gente para despistarla. Cogí la calle principal. Greta seguía persiguiéndome. ¿Es que no se cansaba? me pregunté.
Al final llegué a la plaza. Habia perdido de vista a Greta. Me dirigí hacia mí casa.
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La vida de una bisexual
Roman pour AdolescentsEsta historia trata de una bisexual alemana llamada Anke, y también aparece su mejor amiga Greta. Cuidado que hay sorpresas con Greta