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Scott cayó de espaldas al suelo al ver como se volvía grande, no podía creer lo que estaba viendo, ni la manada que retrocedió unos cuantos pasos.

–Definitivamente estar en mi forma completa es más cómoda que andar en dos extremidades– trono los huesos de su cuerpo.

–Lo sé– suspiro– Una vez estos desaparezcan podrás dormir el tiempo que quieras.

–Entonces acabemos con esto antes– Stiles puso una mano en su camino al ver como se estaba adelantando.

–Se paciente– pidió.

–Lo que digas Stiles– retrocedió un paso.

–Si, me quedo de este lado– afirmó Peter asombrado.

–Agradezco que halages de esa forma mi rebelión Peter– Derek gruñó, saco sus garras e instintivamente los demás lo hicieron– ¿Tan rápido empezaremos? Pensé que platicariamos un ratito, pero si eso quieren.

Con un solo silvido tres lobos más aparecieron, su presencia había sido completamente desapercibida, nunca escucharon nada, ni un solo ruido o una sola respiración.

–C-creo que sería mejor que hablemos primero– Jackson desapareció sus facciones levantando las manos en señal de paz.

–Estoy de acuerdo– Ethan y Aiden hicieron lo mismo– Los cuatro son alfas.

–Así es chicos, no solo puedo tener de aliados y de amigos a humanos. De algo me sirvió saber del mundo sobrenatural y estar con ustedes– se cruzó de brazos completamente despreocupado.

–¿Por qué hacer esto Stiles? Esto no es lo tuyo– su labio quedó atrapado entre sus dientes.

–¿Y tú qué sabes? No sabes nada de mi Derek. ¿Acaso no recuerdas como me despreciabas?

Los que quedaban en su forma de lobo gruñeron al único hombre que tenía sus facciones a la vista. Parecía no dudar de en cualquier momento lanzarse contra ellos. Liam se alejo unos pasos y camino directo dentro del almacén, pero se detuvo al ver como dos lobos le miraban dando pasos a él.

–Ni un solo rasguño a él– los dos se detuvieron al escuchar al castaño. Liam paso saliva nervioso y con la mirada de todos en él entro hasta estar a un lado de Scott.

–Stiles por favor, regresa con nosotros– suplico Lydia aterrorizada con cada paso que daba al frente.

–Por favor no me tientes Lydia, te tengo aprecio por todo lo que pasamos en la preparatoria, pero hay un límite para eso– le dió una mirada que hizo que se detuviera.

–Dinos que podemos hacer, te podemos ayudar Stiles– ofreció Scott a sus espaldas que había sido nuevamente levantado por Liam.

–No digas estupideces Scott, no serías ni capaz de poner un solo dedo sobre un hombre– Kobat llamo la atención de su amo con un toque en su hombro– Necesito que se largen ahora mismo.

–Stiles...

–¡Dije que se largen!– ordenó.

La manada retrocedió al ver el aura oscura de su alrededor, hasta los lobos habían dado un paso atrás para gruñirles al sentir la furia del castaño. Peter se puso de pie con la daga en su mano.

–Si quieren que Scott siga en una sola pieza es mejor que desaparezcan en cinco segundos– fue perdiendo la paciencia al sentirlos más cerca.

–Liam...

–Él se queda o solo si te quieres ir ve– Liam vio al latino que le insto a que se fuera, pero al ver a los lobos y a Peter ahí nego y se quedó a su lado. Cualquier cosa podía pasar y no podía dejar solo a sus amigos a pesar de que Stiles no los quisiera cerca.

La manada completa queria acercarse y arrastrar al castaño con ellos, pero ninguno hizo nada al sentir los olores de varias personas dirigirse a ellos. Entre los árboles salieron quince hombres con armas, apuntando con la luz roja en sus rostros, nunca espero que él se acercará primero.

–Tienes valor para mandar a tus perros a buscarme, intente pasarte por alto todo Stiles, pero no puedo cuando me estás cazando– dijo con un tono molesto. Stiles ni siquiera se sorprendió al escuchar su nombre, pero el hombre pareció darle gracia ese detalle– Sé quién eres perfectamente, el mocoso de ese alguacil que murió por entrometerse en algo que no le incumbia y hasta puedo recordarte, te di la oportunidad de irte– los lobos gruñeron al escucharlo y ver cómo lo señalaba– Pero en vez de irte de aquí preferiste armar a tu grupito y casarnos uno por uno.

Lydia distinguió los trajes que portaban todos los hombres detrás de quién hablaba, eran de la policía. ¿Cómo era posible que estuvieran haciendo eso? Estaban cuidando a un hombre peligroso.

–No tienes el derecho de mencionarlo– murmuró por lo bajo. Solo los más cercanos pudieron oírlo.

–¿Qué dijiste? No te entendí niño– las manos de Stiles se cerraron en puños.

–Ya sabes cómo encargarte de ellos Kobat, también ustedes chicos. Terminando esto vayan a por los chicos que estén heridos y descansen– ordenó amable. Ver el uniforme que su padre antes portaba en esos cuerpos le traía muchos recuerdos, no merecían vestirlos. Por esa razón prefirió dar la vuelta y tomar asiento a un lado de Peter que seguía viendo a los lobos.

–¿No les ayudarás?– preguntó al castaño al verlo sentado despreocupado.

–Se las apañan bien ellos cuatro, yo solo busco a él– apunto con su dedo al que había estado hablando de su padre.

–¿Y no irás por él?

–Tú solo no despegues la mirada de ellos y sabrás– se cruzó de piernas– Y si tienes aprecio por tu familia te recomiendo que se vayan o que entren de una vez.

Liam fue el único que giro a la manada– ¡Chicos entren!– grito desde atrás de Scott.

La manada no lo pensó tanto cuando empezaron a escuchar los disparos de las armas, refugiándose en el almacén. Cómo había dicho Stiles segundos atrás, no hacia falta que otros intervengan ahí, los gritos de los hombres llenaban el bosque junto a los fuertes gruñidos de los lobos, Kobat que sacaba sus garras del cuello de un hombre se giro al ver como el hombre que buscaba Stiles retrocedió dispuesto a salir de ahí. Derek permaneció sin despegar la mirada, de verdad Stiles no necesitaba de ellos como antes, tenía fuertes aliados que se notaba a simple vista que no le darían la espalda, nunca.

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⏰ Última actualización: Jul 15, 2025 ⏰

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«Si tú ya no estás»Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora