11 "Encontrarse con el pasado"

157 17 68
                                        

Nueva York

Juguead Jones había logrado ser transferido a una universidad en Nueva York, sus buenas calificaciones lo ayudaron. Después de lo que pasó con Alice y sus sospechas de que Addison era su hermana, él regresó a la escuela.

El joven Jones caminaba por las calles de la ciudad que nunca duerme, llevaba los audífonos puestos y no prestaba atención a nada, hasta que rebotó con alguien.

— Yo lo siento, no me fijé — alzó la mirada encontrándose con una pelinegra

— ¿Juguead? ¿Qué haces aquí?

— Wao, Verónica no pensé encontrarte y mucho menos chocando contigo

— La vida es rara — sonrió — deberías fijarte por dónde caminas

— Perdón, no te vi

— Es raro verte aquí, Torombolo

— Mis calificaciones me trajeron aquí, pude aplicar para un intercambio a una escuela de aquí

— Esto es raro, pocas veces habíamos estado tú y yo solos

— Siempre estábamos acompañados de Archie y Betty — bajó la mirada

— ¿Cómo vas con eso? ¿Has tenido contacto con alguno de los dos? — tomó la mano de Juguead para hacerlo a un lado, porque estaban parados a la mitad de la banqueta y estorbaban el paso — perdón, pero es que estorbabamos

— No te preocupes. Con Betty todavía hablo

— ¿Por qué? — su viejo conocido la miró con el ceño fruncido — no tiene nada de malo, pero pensé que te costaría perdonarla

— Fue difícil, no te voy a decir que no, pero no puedo alejarme de ella, más bien no quiero

Verónica le dedicó una cálida sonrisa y lo miró por unos segundos. Antes nunca se dió la oportunidad de conocer a Juguead, solo se hablaban por Archie y Betty.

— Oye ¿Tienes algo que hacer?

— No

— Te propongo algo — se mordió el labio — vayamos a comer una hamburguesa, conozco un lugar donde son buenísimas... Claro, no saben cómo las de Pop's, pero son buenas. Yo invito. Creo que deberíamos ponernos al corriente

— Si la princesa de cabello negro me va a invitar, yo encantado

— Yo pago

— Bien, en ese caso iluminame — rió — me muero de hambre

— ¿Tu amor por la comida cambiará alguna vez?

— No

Los dos jóvenes que acababan de reencontrarse, llegaron al restaurante donde Verónica decía que las hamburguesas estaban buenas. Al llegar tomaron asiento y ordenaron. Para fortuna de Juguead no tardaron en traerles su comida.

— Están deliciosas — habló con la boca llena

— Lo sé

— No había sabido de ti

— Cambié mi número de teléfono, solo recuperé el de Cheryl y aunque no me creas el tuyo. Quería saber cómo estabas después de lo que pasó, debió ser duro para ti — sus miradas hicieron contacto

— ¿Por qué no me enviaste un mensaje?

— No lo sé, pero tengo tu número registrado. No sé si sea el mismo

— Es el mismo. Con respecto a lo de Betty y Archie, me afectó mucho pero la vida sigue. Ella fue el amor de mi vida pero yo no fui el suyo — Verónica colocó su mano sobre la de él

"Sobrevivir"Donde viven las historias. Descúbrelo ahora