Quizá nunca recibimos lo que damos, pero siempre damos lo que somos y eso es lo más importante.
— ¿Qué está pasando en la escuela, Tae? — Cuestionó un castaño sentándose en el borde de la cama suave que compartía con el menor, mismo que se encontraba cabizbajo en su sitio.
— Nada Hyung. — Balbuceó jugueteando con sus deditos nerviosos que picaban sobre sus muslos gorditos.
— ¿Estás seguro? No me gusta que me ocultes lo que pasa, bebé, yo no te voy a regañar, confía en mí. — Se acercó de a poco para así rodear los pequeños hombros que se encontraban solitarios, abrazándolo y brindándole calor corporal.
— E-es que tengo un amigo... — Su voz comenzó a quebrarse de a poco. — Pero el es diferente y... y a veces es un poco malo...
— ¿Él te hace daño?
— No... Solo me dice... R-rata, pero es porque no sabe dar cariño... — Sus ojitos se cristalizaron en segundos y de inmediato comenzó a sollozar, sorbiendo los moquillos que comenzaban a resbalar por el borde de los orificios de su naricita pequeña que tenía tonos rojizos en la punta.
— No corazón, el no es tu amigo si te dice adjetivos feos que a ti no te gustan, eso es algo que se puede cambiar si tú le dices tus disgustos. — Pasó la palmas de sus manos por los pómulos ruborizados y húmedos, limpiando cualquier rastro de lágrimas a pesar de que estas seguían escapando. — Dime, ¿Le diste dinero?
— S-si... Ahorre para dárselo...
— No debes darle dinero, puedes apoyarlo con cierta cantidad siempre y cuando sepas para que lo va a usar, ¿Sabes al menos eso, Tae? — Cuestionó repartiendo pequeños besos en la frente despejada y limpia del pelinegro.
— Dijo que era para comprar algunas cosas que necesitaba... — Se sentía culpable por haberle ocultado de la situación a su mayor que tanto lo quería y más aún por no guardar el secreto de Yoongi, era terrible. — ¿Te lo dijo Hoseok Hyung?
— Si, pero no te enojes con el, me lo dijo porque al igual que yo, también se preocupa por ti.
— E-el es malo, no me gusta, no quiero verlo Hyung, p-por favor.
— ¿Te hizo algo que no querías? Dime la verdad, Tae, no me ocultes más cosas cuando puedo ayudarte a resolver algunas, mi vida. — Preguntó con preocupación, manteniendo una expresión seria pero cálida.
— ¡No! N-no me hizo nada, es que siempre sale con Omegas y los trata como objetos... Eso me pone t-triste...
Jimin suspiró, descartando cualquier otra idea que pasaba por su mente. — Lo sé, a mi también me molesta eso pero el que saldrá lastimado será el, el eligió hacer su vida así y nosotros no somos quién para juzgarlo. — Esbozó un pequeña sonrisa. — No te pediré datos de tu "amigo" Pero de ahora en adelante no quiero que desperdicies tus ahorros de esa manera, Tae, o me veré en la obligación de no darte más dinero y prepararte la lonchera yo.
— E-está bien Jin Hyung... — Con sus puños cerrados frotó sus ojitos al sentirlos cansados por tanto llorar. — ¿Te enojaste conmigo?
— Para nada, jamás me enojaría contigo, solo quería hablar de esto porque no quiero que normalices ese mal trato, te amo como si fueras mi hijito y lo que menos quiero es verte triste, ¿Si?
— Yo te amo a ti Jiminie Hyung, gracias por cuidarme tanto y preocuparte por mí. — Ahora sonrió con timidez, trepandose por el cuello de Jimin y así abrazarlo con fuerza. — ¿Jungkook Hyung está molestó conmigo por qué no me agrada Hoseok Hyung?
— Mh... No lo sé, ¿Te parece si vamos a preguntarle? Nos está esperando en la sala para mirar películas. — Rió leve, levantándose de la cama con el más pequeño colgado de su cuello, correspondió el abrazo con cariño y segundos después comenzaron a caminar a la sala, donde sin dudarlo se lanzaron al Alfa mayor para aplastarlo en un meloso abrazo.
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𝑀𝑎𝑛𝑜𝑠 𝐷𝑒 𝐴𝑛𝑔𝑒𝑙 *ೃ 𝐾𝑜𝑜𝑘𝑚𝑖𝑛 «𝑂𝑚𝑒𝑔𝑎𝑣𝑒𝑟𝑠𝑒»
Teen FictionJimin es estéril, o eso es lo que cree. Es comparado y maltratado por su familia, expulsado de Busan. El decide comenzar su vida en la capital, dónde trata de sobrevivir con algún trabajo común, de esa manera conoce a Jeon, quién, sin saber de su s...
