Actualidad, 2022
Mientras que una alegre Lalisa Manoban disfrutaba en el escenario con las dos niñas. Una castaña con ese mirar vago y distraído apreciaba el baile de ellas, desde el final del gran teatro. El supuesto día donde padres e hijos tenían que bailar frente a todas las personas de la escuela había llegado. Claro esta que la gran empresaria Jennie Kim no podía asistir a una actividad así, bueno, así sea por su hija. La castaña vivía sus días en su oficina y no le prestaba la más mínima atención a su hija de tan solo ocho años. Había llegado tarde a la actividad, como siempre lo hacía en las otras.
Ustedes se preguntarán: "¿Por qué es así?"
Bueno, no es mala, miremos las cosas desde la perspectiva de Jennie. Es madre soltera y tiene una hija, necesita darle sus lujos. Es una madre ausente, a lo que le afecta también a su hija. Ahora, ahí es donde entra la gran Lalisa Manoban.
Jennie camino lentamente, a paso firme y fino. Miraba entretenida el baile de las chicas, el cuál se torno a uno más movido. Llegó a la parte trasera de la tarima y espero a que entrara Manoban, que su parte del baile ya había terminado y le tocaba salir. Cuando ambas cruzaron miradas, la sonrisa de Lisa desapareció. Jennie entendió que mayor parte de lo ocurrido era su culpa, pero no se dejó intimidar por el asunto y siguió con su semblante serio. Sin embargo, extendió el ramo de girasoles.
-Son para ustedes.-
Dijo, sin quitar su mirada de esos ojos color miel.
-Gracias. Muy mala elección, déjame aclarar.-
Ataco primero la más alta. Ganándose una cara indignada por parte de la contraria.
-No vine para que cuestionaras mis acciones, Manoban.-
-Sabes que estás mal.-
Lisa volteó a ver rápidamente a sus niñas con amor y volvió su mirada a la castaña con seriedad.
-¿Qué?-
Pregunto con enojo la rubia.
-Eres tan imprudente.-
-¿Imprudente?, ¿Yo?, ¿Acaso sabes el significado de imprudencia?-
Una risa seca salió de sus labios.
-No me hagas reír, Kim.-
Agregó.
-No vine para discutir contigo. Vine para ver a mi hija.-
Respondió tranquilamente Jennie.
-Dios mío, enserio que eres testaruda. El espectáculo se acaba en cinco minutos, por si no te habías enterado.-
Jennie no supo que decir ante eso. No se había percatado de la hora.
-Yo...-
Balbuceó, pero Lisa la interrumpió.
-No me des más de tús excusas baratas.-
Ahora ambas estaban frente a frente, tenían un duelo de miradas, hasta que Jennie lo rompió.
-Estaba trabajando, Manoban. Yo si trabajo para mantener a mi hija.

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Revelado | JenLisa
FanfictionMini historia: Dónde una militar retirada y una empresaria eran... ¿Amigas?, ¿Pareja?, ¿Qué eran? Ni yo, que soy la narradora, sé cómo etiquetarlas. Supongo que ellas lo aclararán.