1.03: La ayuda de un extraño.

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»Ya nada será igual«
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A las 3:45 llegó esa motivación que necesitaba

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A las 3:45 llegó esa motivación que necesitaba.

Estaba intentando dormir cuando sintió que alguien la veía. Estiró la mano hacia la mesa de noche y al prender la lámpara su corazón se detuvo. El mismo tipo de la tarde estaba sentado en el sillón de enfrente.

─Estoy pensando en poner una orden de alejamiento─masculló incómoda.

Buscó discretamente el control para llamar a las enfermeras, pero luego vio que el tipo lo tenía en la mano, así que, con dificultad y dolor, se enderezó en la cama para tomar asiento, esperando a que hablara.

─¿Me vas a denunciar a mí, pero no a tu padre?─levantó las cejas, divertido, cosa que molestó a Lilian.

¿Qué manía tenía la gente que no conocía con meterse en su vida?

─¿Qué es lo que quieres?─preguntó en respuesta con tono áspero.

Más que asustada, estaba fastidiada de que extraños cuestionaran sus decisiones de vida.

─Dije que podía ayudarte─daba vueltas al botón de emergencia en sus manos, sin siquiera ver a la chica.

─¿Por qué aceptaría la ayuda de un extraño?

─Porque sabes que no parará, no estará satisfecho hasta matarte─Derek no necesitó decir su nombre para que Lilian supiera que hablaba de Damon, y aunque ella no quisiera aceptarlo, él tenía razón─. Yo te puedo dar lo que necesitas para defenderte.

─¿Y qué es lo que necesito para defenderme?─inquirió curiosa. Había llamado su atención.

─Ser alguien superior a él.

Derek se levantó del sillón e hizo brillar sus ojos, los cuales tenían un profundo color rojo sangre.

Lilian, asustada, se paró de golpe. Sintió un dolor punzante en sus costillas en el proceso, pero el terror hizo que no le tomara importancia; agarró la lámpara de su mesa en modo de defensa.

Derek no se inmutó, parecía que estaba familiarizado en generar esas reacciones en las personas.

─¿Qué eres?─cuestionó con voz temblorosa, pues nadie que fuera humano podría hacer cambiar sus ojos de color y que brillaran de esa manera.

─Un hombre lobo, y tú lo podrías ser si aceptas la mordida─respondió calmadamente, lo que menos quería era alterarla más.

─¿La mordida? ¿Piensas que te voy a creer eso?

Aunque en realidad sí le creía. Lilian era una fiel amante de lo sobrenatural, pero se negaba a aceptar que algo como los hombres lobos existían.

─Si la aceptas, no te preocuparás más por tu padre─Derek comenzó a caminar lentamente hacia Lilian, quién se hizo para atrás hasta que topó con la pared de la habitación─, tendrás la fuerza suficiente para enfrentarlo.

CARE FOR ME ── ISAAC LAHEYDonde viven las historias. Descúbrelo ahora