Después de aquella lucha entre el héroe profesional Saitama y la entidad conocida como DIOS, nuestro calvo favorito fue atacado en una última acción de su oponente y mandándolo a un mundo donde reina la armonía y la amistad.
Zecora caminaba por las profundidades del bosque Everfree, ¿La razón? Esta en busca de una flor exótica que únicamente crece en el centro y corazón de este tétrico bosque habitado por monstruos y todo aquello que no puede ser controlado por los ponis. Ella es sigilosa y sabe como tratar con los agresivos habitantes de este bosque, asi que no tiene mucho problema para tratar con ellos, caminando y caminando se topo con algo inesperado.
-¿S-Saitama?- la cebra había encontrado a nuestro héroe dormido, pero eso no fue lo que llamo su atención sino la posición en la que estaba
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
No sabia si una postura de dormir asi sea posible a menos de que estuviera poseído por algún espíritu malvado o de plano un demonio que se metió en su cuerpo, por un segundo penso en ir a su casa en busca de algo para solucionar este problema hasta que noto que Saitama hablaba dormido.
-No Sonic, no jugare piedra papel o tijeras contigo- Saitama abre sorpresivamente los ojos levantándose rápidamente con una cara de asco y horror -¡Que no que tienes mocos en los dedos!- rápidamente se tranquilizo al darse cuenta que era un sueño, noto la presencia de su amiga cebra que saludo cortésmente
-¿Te encuentras bien?- Saitama no entendió su pregunta, pregunto a que se refería -es que dormías de una manera algo rara-
-Ah, es que últimamente no he estado durmiendo bien, leí que si duermes en posiciones extrañas puede servir-
-Ya veo, por un segundo pensé que estabas poseído y tendría que hacerse un exorcismo- bromeo con una pequeña sonrisa *Por si las dudas le echare agua bendita*
-¿Entonces levantas pesas?- Saitama estaba enfrente de un pegaso enorme y musculoso de cuero blanco con melena y cola bastante cortas de color mostaza. Los ojos son de color rojo brillante y algo chuecos, en una oreja lleva un aro. Tiene unas diminutas alas como los potros y su Cutie Mark es de una pesa
-¡Así es! ¡Así obtuve mis músculos!- a Saitama le llego un breve recuerdo de aquellos héroes que eran bastante musculosos como este pegaso que tenia enfrente -por cierto, ¿Por que el cambio de look? Te veías mejor de negro-