Capitulo 4: Te encontré

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¿Qué se supone que haces cuando el mundo parece cambiar ante la mirada de alguien?

¿Y si ni siquiera recuerdo como mover un músculo?

Porque esa mirada parece hipnotizarme...

Si tuviese la habilidad de parar el tiempo, de pararlo y disfrutarlo al mismo tiempo junto a este ser... estoy segura que lo haría

El aire cambió, se volvió cálido, y muy llamativo, parecía suave, quizás hasta podría decir que podía tocarlo aunque eso suene ilógico

No puedo hablar, nada en mi responde, nunca antes pasó esto, y eso que yo realmente soy muy buena hablando con cualquier tipo de persona

Pero ¿por qué ahora?

Que alguien me diga...

Que alguien me explique por qué pienso que esa mirada y ese cabello son los únicos que he visto en mi vida, y parecen ser únicos. Pueden ser la perfección misma ¿o me equivocó?

-Es hermoso... -dije sin pensarlo y mi mirada comenzaba a relajarse de manera natural

-Hablas del invernadero ¿verdad? -interrogó el chico rápidamente, ya creo sospechando de mis dobles intenciones

-!Claro! -me acomodé la ropa en un salto y comencé a señalar todo alrededor -Estamos proximis a la mejor primavera, y las plantas florecen de una manera maravillosa aquí... dicen que este año será especial -me volteé lentamente y tomé una maceta, la cual llevaba una de las nuevas colecciones, pronto salientes-. Mira esto, ahora no tiene gracia, pero en unas semanas, hasta en unas horas, ya podría salir algo maravilloso ¿no? Y creo yo que sería hermoso cuidarlo -sonreí acomodando un mechón de mi cabello detrás de ma oreja y dejé la maceta cerca

Miré de reojo y solo pude observar a mi acompañante quedarse quieto y pensativo

¿Hice algo mal?

¿Me dejé llevar?

Ya mátenme

-Tu no sabes que planta crecerá ahí ¿como dices que será hermosa? -el azabache rompió el silencio, se acomodó sus lentes y se sentó en una mesa detrás

Tragué duro, mi boca se sentía muy seca

-¿Por qué? -pregunté pensativa-. Fácil, es un ser vivo -dije con naturalidad

El solo abrió los ojos como platos y una mirada más confusa se formaba en su rostro; apretaba sus manos en la mesa mientras no paraba de mirarme

Para, que en serio me pones nerviosa

Si, este chico me ponía nerviosa sin ninguna razón, pero a la vez sentía calma dentro de mi.

El ambiente era agradable a pesar de la pregunta y respuesta, hasta... si soy sincera, parecia que los pájaros cantaban un himno hermoso

-Los seres vivos... la gran mayoría no son hermosos, igual lo sabías ¿no? -hizo una pausa corta-. Y sabes que no me refiero a su capa externa, mas bien, todos sus pensamientos y deseos

Su mirada era tan profunda... y bella
Pero realmente parecia mi maestro de Física preguntándome alguna fórmula de movimiento, la cual, aunque sabía su respuesta, ponía en duda cada uno de mis conocimientos

-Lo sé... eso es lo que todos, incluyéndote, ven ¿verdad? -ahora yo tomé el control de la situación

-No solo lo creo, lo puedo confirmar -se levantó de la mesa y se acercó a mí-. Pero quiero saber tu punto para creer semejante mentira

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