CAPÍTULO 7

3 0 0
                                    


Los pájaros cantaban muy alegres en este día, el clima de Prisian era bastante estable en aquellos momentos, era perfecto para salir a dar un paseo, aunque con aquella advertencia del papel nadie quería salir del palacio para comprobar si la amenaza era cierta, lo cual era comprensible, nadie quería arriesgar al soberano al mando en este tiempo de festividades. 

Yanil estaba en esos momentos observando al príncipe Nicholas y su hermano menor Archie jugando una reñida partida de ajedrez, nuevamente nota que el mayor tenía el mando del juego, sin embargo, Archie tampoco se daba por vencido, por un rápido movimiento gana el sagaz Nicholas venció la partida.

Como siempre hermano querido – exclama el alegre Nicholas y toma una bocanada de agua de su recipiente, a lo que Archie lo imita. 

Tuve un pequeño avance – responde el rubio algo avergonzado por su pérdida.

Eso no lo puedo negar, te has vuelto más agresivo en las partidas – recalca el alegre Nicholas al comer una botana, Archie por su lado ya estaba devorando sus preciadas almendras caramelizadas.

Yanil observaba los árboles y las flores de muchos colores danzar con aquel viento de afuera del palacio, como si de música se tratara, la joven solo quería saber respuestas, era una persona en extremo curiosa, este era un defecto para ella, al ser una chica desde pequeña la obligaban a estar fuera de las conversaciones serias, solo debía hablar sobre asuntos banales o poco profundas. Las jóvenes doncellas en los jardines danzando y bailando de manera alegre, enigmática y tocando algunos instrumentos cantando canciones típicas del reino, en definitiva, celebraban este pequeño descanso como si de un tesoro se tratara. 

Yanil tenemos que informar algo – declara el príncipe Nicholas al sentir la presencia ausente de la guardia que estaba en cuerpo presente pero su mente estaba volando. 

La chica se asusta un poco ante tales palabras dichas de modo muy autoritaria, se aleja de la ventana y camina de forma un poco torpe hacia los príncipes, que estaban mirándola de modo un poco inquisitivo.

¿Desea algo majestad? – pronuncia de forma lenta y temerosa de recibir algún regaño. 

Elaboré un plan con todo el asunto de anoche y me gustaría que lo sepas para que no te tome por sorpresa – Yanil estaba un poco sorprendida por el repentino tuteo del príncipe Nicholas. 

Yo lo sé y creo que no es buena idea llevarlo a cabo hermano mayor – cuestiona poco convencido el príncipe Archie.

Me gustaría saberlo majestad – exclama la confundida Yanil ante todo este misterio. 

Ante la actitud positiva de la joven Yanil el príncipe manda a sacar a los demás guardias del palacio por seguridad, le pide a la chica que se siente para explicarle el plan que había ideado desde anoche para atrapar al remitente de aquella nota tan extraña y a la vez poco alentadora. 

Confío en que su alteza podrá llevar a cabo el plan con éxito absoluto – declara la chica morena al escucharlo con mucho cuidado, analizando los pros y contras. 

Luego de esa leve conversación en uno de los salones principales del palacio los príncipes se levantaron y susurraron levemente sobre asuntos internos, mientras Yanil se removía en su puesto algo incómoda, siguió a los príncipes por un pasillo del palacio debido a un encargo, enseguida sintió una extraña sombra a metros de ella, pidió permiso a los príncipes de inspeccionar pero después de no ver nada volvió al lugar donde los príncipes la estaban esperando y no había absolutamente nada ni nadie. 

La joven guardia empezó a buscar por los pasillos, los rincones buscando un indicio de la presencia de los príncipes cerca de ese pasillo, luego de un rato buscando se rindió y volvió al pasillo donde los vio por última vez, aparecieron Beltrán y otro guardia desconocido para ella. 

PODER O AMOR Donde viven las historias. Descúbrelo ahora