Cap. extra 7

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Theodore P.O.V
Desperté por el sol que entraba a través de la ventana, me sobé los ojos y los aclaré.
Volteé para ver a Sophie pero no había nadie, solo las sábanas destendidas. Fruncí el ceño, no podía ser un sueño.
Estaba en su habitación y pensaba que ya me estaba volviendo loco hasta que una una chica con melena rubia salió del baño, mi chica con melena rubia. Sonreí al verla.
- Buenos días - saludé.
Me sonrió, ya estaba cambiada con su uniforme de trabajo. Una falda tubo con una blusa blanca.
Como deseaba que trabajara para mí de esa manera, la tendría demasiado ocupada.
- Ya te vas?
- Sí.
Me dio la espalda para ponerse un poco de maquillaje y peinarse su cabello, aproveché en mirarle su trasero. Definitivamente tenía que hacerla volver a Seattle y que trabaje para mí.
-No te puedes dar un descanso? - dije cuando termine de ver su perfecto trasero.
- No. Ted, soy responsable con mi trabajo. No como tú que deja su puesto de gerente para venir a Francia a estar mirando mi trasero.
Volteó a verme, ella me conocía demasiado bien. Sonreí inocentemente.
- No se de que hablas.
Rodó los ojos y sacó una chaqueta para la noche. Debía de averiguar en donde trabaja y tal vez darle una visita. Ese maldito atuendo estaba siendo mi perdición.
- Bueno me voy. Tengo que desayunar luego...
Antes de que termine me paré y me puse en su enfrente, llevaba demasiado maquillaje, ella no necesitaba tanto. Ella era naturalmente hermosa.
Le saqué cuidadosamente y luego sonreí.
- Perfecta. Voy a preparar tu desayuno.
Sonrió y me quedé viendo sus labios. No, Ted. Tenía que ganar, no dejaría que por una buena noche perdiera muchas de esas para toda mi vida. Podía aguantar y lo haría.
Salí antes de que mi impulso creciera más.
Al salir vi a una chica pelirroja sentada en una de las sillas de la barra, hablando con Evelyn. Ambas voltearon a verme y la chica sonrió.
- Theodore Grey- sonrió - atractivo tal y como dijo Sophie.
Alcé una ceja cuando vi como Evelyn la abrazaba por la cintura.
- Tenía razón- sonrió.
Luego se besaron, se me cayó la boca . Eran tan diferente ver esto en dos mujeres sin que ellas estuvieran desnudas y en la misma cama que yo. Definitivamente diferente. Ese beso era con más cariño pero con pasión, no me podía mover.
Escuché una risita y volteé a ver a Sophie quien se burlaba de mi reacción.
- Buenos días!
Ambas se separaron.
- Hola Boobs.
-Amar.
Se sonrieron y yo seguía impactado, Evelyn era lesbiana?
- Ella es Amar, Amar el es Theodore.
Evelyn era lesbiana?
- Ya lo conocí.
Evelyn era lesbiana?
- Creo que no tuvimos que besarnos amor- dijo Evelyn.
Evelyn era lesbiana?
Amar se rió junto con Sophie.
- Tienes razón.
-Ted, Amar es la enamorada de Evelyn.
Evelyn era lesbiana. Confirmado.
- Yo..
Que debía decir?
Las tres se rieron.
- Dime Ted, piensas ser así los días que te quedes? - sonrió Evelyn.
Sonreí y caminé para sentarme al lado de Amar quien estaba demasiado entretenida.
- Déjame acostumbrarme.
No podía creer que Sophie viviera con ella. Una parte de mi se preguntó si entre ellas pudo haber pasado algo. No digo que Sophie sea lesbiana ni bisexual. Pero las mujeres hoy en día siempre tienen una aventura así.
- No. Ted.
Volteé a ver a Evelyn.
- Amar me mataría a mí y a Sophie.
Sonreí. Bueno eso me aliviaba un poco.
- A parte, las rubias no son lo mío.
Me reí. Me caía demasiado bien.
-Bueno me voy.
Sophie se encaminó a la entrada, que iba a hacer estas horas sin ella?.
- Sophie - la llamé.
Corrí tras de ella y la abracé. Si iba a estar seis horas sin ella debía de tener algo que me durase.
- Suerte.
Me sonrió, con esa sonrisa que sólo era reservada para mí. Listo, con eso me duraría. Lo sé.
-Igual tú. Y no estés de holgazán.
Con eso se fue y me dejó como un auténtico idiota enamorado. Definitivamente tenía que lograrlo, me imaginaba a Sophie llendosé a trabajar por las mañanas después de hacer el amor toda la noche y uno mañanero. Una vida con ella.
- Grey, se te nota demasiado.
Volteé a ver a las dos chicas, quienes me miraban como mirarán al actor de la película romántica.
- Ven que tenemos que planear como regresarán.
Me reí, estas dos definitivamente eran mis cupido.
*********
-Ya papá.
- Ted por favor, por gusto no te e dado el viaje.
-Sí - rodé los ojos- mañana mismo voy a ver la empresa descuida.
- Bien.
- Cómo están allá.?
- Pues bien, mamá esta trabajando como siempre- dijo con orgullo- tu hermana está que me apoya de vez en cuando..
- Ya la dejas salir?
No me caía Samuel por haber hecho llorar a mi hermanita, pero sabía que la quería y haría cualquier cosa para que ella no vuelva a sufrir. Pero aún así no se iba a librar de la paliza que me debía.
- Aún no.
- No crees que deberías de aflojar un poco?
- No, Ted- suspiró - se porque lo hago.
Rodé los ojos. Porque puede.
- Eres igual que tu madre- dijo cariñosamente.
- Es un halago? Porque me serviría más que me dijeras que me parezco a ti.
Se rió.
- Es un cuelga que tengo que trabajar.
Me reí.
- Cuídate papá.
- Igual tú. Por cierto donde te estas quedando?
Mierda. Cerré los ojos con fuerza, no le había contado porque en realidad había venido, no fue por la oportunidad que me dio de hacer la reunión con los franceses.
- No se lo diré a Taylor- suspiró - pero no la jodas esta vez, hijo.
- No lo haré papá. Esta vez no.
*********
-Pero..
- Sin peros, Ted - dijo Amar mientras ponía los tazones con golosinas encima de la barra.
- Hemos planeado está reunión desde hace dos semanas- sentenció Evelyn.
Genial, me habían dicho que hoy iba ser una reunión con todas las compañeras de la universidad de ellas ya que hace tiempo que no se veían y era exclusivamente para mujeres. No es que no me agradara pero y que tal si traían a un chico o cosas por el estilo, no iba a dejar a Sophie sola.
-Te me vas encerrandote en el cuarto- dijo Evelyn poniendo el ron en la mesa.
- Y que se supone que haré?
- Toma.
Amar me tiró un cubo de colores, esa cosa había sido mi terror desde que era niño.
Jamás logré colocarlo bien, era demasiado difícil.
- Ahora diviértete.
Amar y Evelyn me comenzaron a empujar hasta la habitación de Sophie. Ya habíamos hecho un pequeño plan pero eso era a cambio de que las dejara solas a ellas hoy.
-Me prometen que no habrá nada de chicos- dije cuando ya estuve adentro.
- Prometido.
Con eso me encerraron en el cuarto de Sophie. Miré a todos lados, buscando algo entretenido pero no había nada.
Debía de confiar en que no habría nada de chicos pero si tan sólo escuchaba un ruido o una voz por el estilo, tumbaba la puerta.
Miré el infernal cubo de colores y lo fulminé con la mirada, quería mi revancha de hace doce años.

Sophie P.O.V
Ya estábamos las diez chicas que iban a estar en la reunión, sinceramente iba ser una reunión simple con cotilleo y recuerdos de la universidad.
Recordaba que Evelyn y yo éramos unas de las populares por andar con ese grupo de mandriles a quienes quería mucho. Y ellos eran reconocidos como los sexys, deseados y traviesos chicos de la universidad.
Evelyn solía y aún era celosa con ellos, siempre encaraba a cualquier zorra.. diré, chica que quisiera acercarse a ellos. Yo solía hacerlo de vez en cuando pero no mucho ya que ellos se las cobraban siendo el doble o hasta el triple conmigo.
Aún no prendíamos el reproductor ya que aún faltaba tener un poco más de alcohol en nuestro sistema.
Tenía entendido que Ted estaba encerrado en mi cuarto y era mejor para mi. No era por ser celosa ni nada por el estilo pero no quería que se lo estuvieran comiendo con los ojos, sólo yo lo hacía.
Tomamos unos vasos más de ron.
- Te acuerdas cuando. .. - comenzó a hablar Evelyn.
- Sophie acaso no tienes...
Todas volteamos a ver y allí estaba Ted con una toalla atada a la cintura y gotas cayendo de su cabello a todo su hermoso y escultural cuerpo.
Oh Dios! En serio pude resistirme a eso toda la noche? Cómo rayos lo logré?
Todas las chicas se quedaron con la boca abierta, incluidas Evelyn y Amar. Exacto, podían ser lesbiana pero sabían cuando apreciar algo bueno de un chico.
Ted se removió algo incómodo ya que no se esperaba vernos a todas. Entonces su mirada se cruzó con la mía.
Una mirada azul oscura pero que a la vez estaba en llamas, una mirada que hacía que mis entrañas se encogieran, que mi pulso se acelerara y me enviaran corrientes hasta debajo de mi cintura. Conocía esa mirada.
Y él también conocía mi mirada, supe que sabia lo que pasaba conmigo cuando una sonrisa ladeada se dibujó en su rostro.

Theodore P.O.V
Estaba dándome una ducha fría por más de veinte minutos en el baño de Sophie.
Después de que me frustré otra vez ya que no me salió ese maldito cubo, decidí explorar todo su cuarto, claro sin ir más allá de su privacidad.
Logré encontrarme con una lencería que necesitaba ser arrancada del cuerpo de Sophie nada más que.por mí, muchos uniformes de trabajo que me hacían desear ser la silla donde se sentara y ropa interior que me hacía alucinar.
Con todo eso necesitaba urgentemente esta ducha.
Salí cuando ya estuve recuperado o bueno, lo más que pude. Me miré al espejo, necesitaba afeitarme la cara, ya me estaba creciendo la barba y no solía gustarme cuando estaba así, me hacía lucir mayor.
Tal vez Sophie tenía una rasuradora.
Salí, no escuchaba bulla así que creo que no habría problema que saliera así, supongo que sus amigas aún no llegaban. Pero Sophie sí, ella estaba acá a las seis y ya eran las siete.
- Sophie acaso no tienes. ..
Me quedé callado cuando vi a nueve chicas en el sillón. Mierda, si habían venido.
Di un rápido vistazo a todas las chicas quienes me miraban con loa ojos fuera de órbita. Eran atractivas pero no tanto como mi chica rubia que fue en donde mi mirada se clavó.
Sus hermosos ojos me atraparon por completo, pero más fue su mirada.
Esa mirada que me pedía que votara a sus amigas de acá y me la llevara a su habitación para hacerla mía. Y era consciente de que yo también le devolvía esa mirada y entonces todo lo que vi en su cuarto se me vino a la cabeza. Me hubiera exitado si no me hubiera dado cuenta de algo.
Esa mirada en su cara, esa mirada que claramente estaba escrito lo que iba ser de acá en adelante, su mirada me decía lo que iba a pasar.
Una sonrisa salió de mi rostro.
Esa mirada me decía que iba a lograrlo, iba ser yo quien ganara y mi premio sería tenerla para siempre.

Hermanos GreyDonde viven las historias. Descúbrelo ahora