Phoebe P.O.V
Suspiré. Después de todo la cena no resultó un fiasco, Ava se veía contenta con Henry y eso me alegraba.
Aunque sabía perfectamente que mi tío le había pedido a mi papá que investigara sobre Henry.. y eso mismo estaba haciendo en su despacho.
Miré la puerta y rodé los ojos. En momentos como este, me preguntaba cómo mi tía Mía aguantó a sus hermanos.
Fui a mi cuarto y me eché. Entonces sonó mi celular y sonreí al ver la cara de mi prima aparecer.
- Qué pasó?
- Mi papá lo aceptó!- gritó con alegría.
Tuve que apartar un poco el celular de mi oído ya que su grito fue fuerte.
Me reí.
- Bueno tu papá le pidió al mío que investigara a Henry.
- Qué? No lo hizo. Dime que no- rogó.
- Lo hizo.
Ava suspiró de resignación pero sabía perfectamente que eso se veía venir, conociendo a los hombres de esta familia.
- Hablando de esto....
Suspiré, sabía que preguntaría. Una pregunta que aún no había respondido aún, ni a ella, ni a Samuel, ni nadie quien me preguntara, ni a mi misma.
-Dime - dije sabiendo.
- Cuándo le piensas decir a tus padres que sigues con Samuel?
- No sé Ava- suspiré - aún no sé.
Ella suspiró.
Aún tenía miedo. Miedo a que sí le decía a mi papá que seguía con él, me alejaría de él. Ultimamente a mi papá parecía haberse estado olvidando lo de España y eso me convenía.
- Pues dicelo ya. No crees?
- Ya no sé que hacer. Te dejo sí?
- Cuidate Phoebe.
Colgué y por un momento dejé que el dolor me acogiera.
Entonces sentí mi celular vibrar por un mensaje.
Lo vi y era una foto de Samuel con terno. Se le veía, extremadamente, violable. Si ese era el terno que usaría para la boda de su hermana pues.. lo siento por ella pero Samuel sería el centro de atención, por lo menos entre las mujeres lo sería. Unos celos me invadieron.
Mi celular sonó de nuevo, me estaba llamando.
- Hola - sonreí.
- Hola - suspiró - que te parece el terno?
Me mordí el labio.
- Te.. queda bien- dije casi audible.
Soltó una pequeña risa.
- Deja de morderte el labio, Phoebe- dijo con su bendita voz ronca.
Me estremeció.
- Lo siento.
- No importa- sentí como sonreía- te extraño.
Sentí como su voz sonaba dolida, yo también lo extrañaba.
- Igual yo.
Soltó un largo suspiro, él no merecía esto. Él merecía tener una relación normal, con alguien que duerma a su lado, no con una mocosa de casi dieciocho años que lo único que le ofrece es una relación a escondidas.
Sin darme cuenta ya estaba llorando.
- No Phoebe - suplicó- te esperaré todo lo que quieras, todo lo que sea necesario. Te lo prometo.
Me sorbí la nariz.
- Lo siento. Se que a tu edad ya quieres algo formal y yo lo único que te doy es esto.
Se rió sin gracia.
- No soy tan viejo- dijo- aparte, yo no quería algo formal antes que tú. Sólo contigo y esperaré lo necesario si sé que mi futuro será contigo, si?
Asentí consciente de que no me podía ver.
-Si? - exigió una respuesta.
-Sí - sonreí.
- Bien.
- Te quiero tanto- susurré.
- Y yo- se quedó en silencio- demonios, no sé lo que me has hecho pequeña bruja de ojos grises.
Me reí.
- Anda. Abre tu ventana que corre un maldito aire.
Me quedé sin aliento. Debía de estar bromeando.
- Qué?
- Una vez tu me diste una sorpresa así- sentí como sonreía- te la debo.
Colgué y caminé hasta el balcón. Al abrir estaba Samuel algo encogido por el aire pero con su sonrisa que no le llegaba a sus ojos hasta que me vio.
Me mordí el labio para evitar que se me escapara un sollozo, estaba acá.
Extendí una mano para que la cogiera y pasara.
Sonrió y entró.
- Estoy acá Phoebe - acarició mi cara.
Limpió mis lágrimas.
- Y no me pienso ir de tu lado.
Reí de alegría.
- Y yo no pienso dejar que te vayas.
Me acerqué a él para besarlo.
Urgentemente debía de decir a mis padres de nuestra relación.
Sabía perfectamente que quería algo realmente serio con Samuel, que quería gritarlo a los cuatro vientos, necesitaba hacerlo. Y también sabía perfectamente que él sentía esto por mí, así que me arriesgaría por él.
Solo por él.
Theodore P.O.V
-Pueden dejar de pelearse y decirme a donde mierda voy!?- grité al celular que estaba en manos libres.
- Hey no nos grites, te estamos ayudando eh- dijo Jean.
Rodé los ojos.
Había ya aterrizado en Francia y ni bien mis pies tocaron el suelo empecé alquilando un carro para ir en busca de Sophie. Ya no aguantaba más las ganas de volver a verla.
Pero sus amigos me hacían esto imposible. Me estaban dando indicaciones de por donde ir para llegar a la casa de ella.
- Que tienes el mapa al revés.
Escuché el regaño de Franco a Sebastian.
- No. Está bien.
Negué con la cabeza, estos idiotas no me ayudarían en nada. Pero aún así los necesitaba, ellos sabían la dirección de Sophie.
- Podrían de una maldita vez decirme. Estoy conduciendo sin sentido.
Miré el teléfono como si ellos pudieran ver mi expresión que tenia en este momento.
-Que no. Yo estoy bien; suelta el mapa- le gritó Sebastian.
Dios. Juraba que quería golpearme contra el timón.
Sin darme cuenta, frené en seco el carro, mi respiración se agitó y mis manos comenzaron a sudar cuándo me di cuenta de lo que había pasado, no me había dado tiempo para evitarlo. Mierda mierda.
- Ah lo siento. Tenían razón, lo tenía al revés- se rió Sebastian.
Colgué. Y salí del carro preocupado, había atropellado a alguien. Maldita sea, mi papá me regresaría automáticamente.
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Hermanos Grey
FanfictionTheodore y Phoebe Grey tienen todo lo que desean, lujos, dinero, viajes y sobre todo el amor incondicional de sus padres. Pero todo cambia cuando una chica cercana a la familia llega de viaje y hace que Theodore se encuentre en un amor que por más...
