Mierda… A un niño no por favor… No era el plan. No era el plan disparar a un niño. Estoy arrodillado frente al cuerpo de un crío de no más de seis años, totalmente inocente, sin un ápice de maldad y yo he acabado con su vida sin miramientos. No era necesario acabar con él, ni siquiera por investigar, simplemente no hacía falta. No entiendo nada. Tiene los ojos marrones, su piel es pálida, sus brazos son delgados… Se ve tan inocente…
“Troy.”
El cadáver de la criatura me está hablando como si nada pasara. Sus iris se tornan grises y pequeñas venas y capilares sanguíneos van marcándose en su piel. Escucho sus susurros, pero la voz que reclama mi nombre está detrás de mí.
El infante me es familiar. Le he hecho daño y no me ha importado.
“Monstruo.”
Lo soy, no lo niego. Por algo sigo vivo. O matas o te matan, no hay tercera opción. Y si existe que venga alguien y me la presente, porque estoy cansado de esto.
“Troy… Llamando a Troy Otto…”
“¡Cierra la puta boca!¡No quiero ni verte!”
Grito mientras tiro un puñetazo a alguien, más no llega a rozar nada más que el aire.
Abro los ojos, estoy en una cama ajena, o más bien en una camilla como de hospital, y teniendo en cuenta que hospitales no hay muy cerca que digamos debo estar en enfermería. Recuerdo estar aquí por una herida en el costado izquierdo y ahora que lo recuerdo, empieza a doler, pero sorprendentemente poco para lo que en realidad es.
Miro a mi lado y sentado con cara de preocupación Nick está observándome. Seguramente le haya tirado el golpe a él… Ahora caigo en cuenta; no me duele casi nada porque este me habrá metido un chute de morfina fijo, sino no me lo explico.
“Troy, soy yo… No te voy a hacer nada”
Veo la cara de cansancio de mi amigo, el único que me aguanta a estas alturas. Esas ojeras son mi culpa. Otra vez.
“Lo siento, tuve una pesadilla.”
Nunca me disculpo. Simplemente no me gusta, no me da la gana. Pero con él sí, y la verdad es que no me quiero plantear el por qué. Supongo que es mejor así.
“Me he dado cuenta. La próxima vez que intentes pegarme te la voy a devolver.”
“Oh, de verdad que lo siento Nicky.”
Me reí. Nótese el sarcasmo.
“Deja de hacerte el difícil, no te sale.”
Sin plantearme nada, quizás por estar aún medio aturdido por tremendo sueño, me muevo para apoyar mi cabeza sobre sus piernas cruzadas. Sé que en cierto modo me estoy abusando de su confianza, pero quiero que sepa que también me importa. Que sé que esto es mi culpa y que el tiroteo fue intencionado, pero jamás para involucrarlo.
Él entrelaza sus dedos con mi pelo sucio y revoltoso. Por supuesto que no he tenido tiempo de ducharme… Ya nos parecemos. Se agacha y pone sus labios delicadamente sobre los míos. Están fríos y algo morados. Instintivamente le agarro la cara. No sé de dónde he sacado ese valor, la verdad. Se supone que por estar medio drogado pasan estas cosas, con la morfina por ejemplo, pero como es una teoría... Me seguiré justificando.
Se separa de mí ya que apenas hemos movido hemos movido el beso, ha sido sólo un pico. Pero cómo he disfrutado ese puto pico. Soy un desviado. Perdóname, papá.
“Si no quieres hablar conmigo está bien. A fin de cuentas la boca que tienes no está solo para hablar.”
Y me sonríe. Como si nada. Como si no hubiese provocado una de las pocas reacciones de felicidad en este puto enfermo. Nunca se va a dar cuenta porque no quiero ser tan débil como para dejarle entrar en mi cerebro, pero... Pero.
Por querer, quiero.
ESTÁS LEYENDO
𝙾𝙽𝙴𝚂𝙷𝙾𝚃𝚂 | 𝙽𝚒𝚌𝚔 𝙲𝚕𝚊𝚛𝚔 𝚡 𝚃𝚛𝚘𝚢 𝙾𝚝𝚝𝚘
FanfictionHistorias cortitas de mis niños bellos, contenido homosexual a más no poder. Mucha mierda porque comparto traumas con Sr. Tiroteos. Trato de que esté bien escrito darling 💅🏻
