Capítulo uno: Correr

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Casi se resbala y tira su termo aún caliente mientras corría para alcanzar el metro. La alarma sonó demasiado tarde y ya iba tarde, por lo que decidió usar el metro para más velocidad, aunque no contaba con la cantidad inmensa de pasajeros, algunos como él: sujetando una mochila, un termo, un topper con comida y varios legajos de sus proyectos finales probablemente ya dañados o arrugados por todo el movimiento del camino.

Terminar la universidad no era para nada fácil, al menos sus manos resecas, su cabello revuelto y sus ojeras de no dormir por al menos cinco días seguidos lo gritaban hacia el mundo.

Suspiro cuando logro entrar en la multitud y encontrar un espacio en donde sentarse para acomodar al menos algo de lo que llevaba en las manos.

Ni si quiera se molestaba en hacer espacio o ver a su alrededor, si quiera por las agujetas desatadas de sus zapatos con las cuales pudo resbalarse antes de entrar en el vagón. Una vez con las cosas adentro de su mochila saco su teléfono y sus audífonos, eran las cinco de la mañana con veinte y claramente no quería escuchar algo molesto.

Para la suerte de Duxo a las tres paradas del tren la mayoría de gente ya se había bajado ya que eran personas borrachas en un maldito lunes, como si ellas no tuvieran problemas o algún trabajo para mantenerse si mismos. Tomo algo de su café, hasta que noto que su camisa estaba manchada del líquido. Que gran mañana. Oh, no, esa no, joder era su camisa favorita, no pago casi doscientos soles solo por ella. Suspiro aún más pesado. Mierda.

No le tomo importancia, de todos modos se secaría y cuando llegara a casa puede lavarla. Solo subió el volumen de sus audífonos, queriendo distraerse de su realidad por un momento y llegar a la universidad para entregar todo eso para poder por fin graduarse de la universidad en unas semanas.

♤♤♤

Se balaceaba sobre sus talones mientras esperaba que el vagón se detuviera para subir, pero aquellos zapatos sonaban por toda la estación fueron los que le hicieron girar la cabeza para ver al responsable: un chico cargando una mochila medio abierta, un termo y topper con lo que parece comida en una mano y en la otra su ticket y legajos con papeles medio salidos, cabello negro desordenado y una camisa negra manchada. Se veía que traía prisa y a juzgar por su ropa que parece ser lo primero que vio al despertar, de seguro iba tarde.

Noto como el vagón se detuvo justo donde el chico se encontraba, por lo que camino con cautela hacía él, aunque tenía la entrada de otro vagón en frente, había notado algo en su camisa, lo reconocía, era un logo que ya había visto antes...

Subió y casi corre para alcanzar un asiento cerca del chico, no era como si lo quisiera cazar, solo era alguien más con la vida ajetreada. Era atractivo aún con su cabello despeinado y sus lentes rotos. Y era lo que le llamaba la atención.

Noto como aquel chico acomodaba sus lentes pegados con cinta sobre su nariz y como intentaba meter todas sus cosas en su mochila y cuando lo logró, se dispuso a escuchar música. No podía creer como seguía viéndolo si varias personas tapaban su vista hacía ese chico.

A la siguiente parada ya la mayoría de gente se había ido e iba a sonar muy raro, pero gracias a eso ahora podía observar mejor al chico enfrente suyo, su cabello, sus lentes rotos en el medio y cualquier cosa al azar que pudiera ver. Prefirió mantenerse callado al ver como de molesto se notaba aquel pelinegro al entrar y como se relajó al colocarse los audífonos, probablemente se haya levantado de un mal humor o simplemente como el, prefiere ignorar la realidad.

Deja caer su cabeza hacia atrás, agradece que no hay nadie a su lado por lo cual puede dejar su mochila en el asiento a su lado. Cerro los ojos por un momento y bajo su cubre bocas para tomar una bocanada de aire, no siempre se lo bajaba en lugares públicos pero esa vez no había tanta gente por lo cual decidió dejárselo así hasta bajar para ir a la universidad.

Vio el gran letrero dentro del metro de las estaciones, solo para saber cuándo tardaría aproximadamente, pero fue lo suficiente, alrededor de media hora. Siempre se había quejado que la única universidad en la que llego a entrar estuviera demasiado lejos, pero era lo que había tocado, eso o no título.

Saco su libreta de letras de su mochila y un lápiz, ¿por qué no escribir en el metro? El punto seria saber de qué escribir, comenzaba a quedarse sin canciones para la banda, aunque solo lo hace para mantenerlos unidos, pues ya no es lo mismo.

Comenzó a garabatear dibujos sin sentido y de una manera a otra había dibujado los lentes de aquel chico en frente de él, quien parecía ahora dormido con la cabeza hacia atrás. Tomo un poco de inspiración de él, podría resultar en algo más, solo que quitando el hecho de que él es un chico. ¿Quién se fijaría en un chico al azar del metro para escribir una canción que se supone debe ser de romance? Solo él.

Comienza a escribir sobre pequeños detalles que nota y hasta ese punto lleva dos párrafos de letras y cuando otra idea vuelve, el tren frena de repente y se siente un golpe fuerte, lo suficiente para tirar a las personas que se encontraban paradas y hacer brincar a las que estaban sentadas. Apenas nota que su cuaderno está casi lleno de garabatos sin sentido referentes a él, pero lo que pasa con el metro es mucho más importante.

No puede detenerse aquí, no a medio camino... ¿o sí?

♤♤♤

Su nuca de repente se golpea contra la ventana y ahora su mochila se encuentra en el suelo, se ha dado cuenta que se ha quedado dormido. Pasa una mano sobre su nuca y ve como la gente de su vagón se junta en un lugar, más solo tres personas aparte de él se quedan observando desde sus asientos, dos chicas y un chico enfrente de él que parece estar escribiendo.

-¿Te encuentras bien?-aquel chico pregunta y solo asiente, a lo que él guarda sus materiales en su mochila de nuevo.

-Solo me he golpeado un poco la nuca.-dice tratando de mantener la calma, algo que al parecer la gente aparte de ellos no puede hacer.

-¿Qué pasó?-pregunta totalmente confundido y somnoliento.

-Al parecer al tren le ha pasado algo.-dice con tranquilidad, colocando su mochila en su espalda.

Una cubeta de agua con hielos cae sobre Duxo con esa noticia, este era el último día para entregar los proyectos y ya de por si iba tardísimo.

-Mierda...

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Merch || DuxinoHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora