Capítulo 2

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Negro, como la oscuridad. Eso era lo que veía nuestra querida Ivy, no entendía por qué. Todo lo de su alrededor era imposible por esa negrura que había por todas partes.

De repente, una luz blanca hace que Ivy se dé la vuelta y mire ese resplandor. Aparece una sombra, con ojos teñidos de rojo, como si estuviera controlado por algo. No hacía nada, estaba quieto, hasta que Ivy, pone una postura de lucha pero algo le impide adelantar.

- ¡¿Quién eres?! - Grita Ivy a lo lejos de la sombra. Esa nube negra, levanta su brazo y le señala a ella.

- Eres una asesina - Suenan muchas voces al abrir la boca la sombra, Ivy se tapa los oídos y niega.

- ¡No!

- Has deshonrado a nuestra familia, mereces un castigo - Responde una voz masculina proveniente de otro lugar que no era desde ese destello blanco.

Comienza a hacer mucho frío, la escena cambia a un lugar de nieve, junto a una tormenta. Ivy se da la vuelta y mira con miedo lo que estaba pasando.

Una chica con pelo negro y una mecha azul clara que salía de su raíz, era una de las cosas que destacaba de ella, ojos amarillos y tenía unos brazaletes de cuero marrón en sus muñecas. Vestía con unos pantalones negros y largos, arriba llevaba una camiseta de tirantes y una chaqueta de cuero puesta encima. Era Ivy.

Se reconoció a sí misma, porque la mecha de su pelo, era de nacimiento y formaba parte de su flequillo, que justo en ese momento se le había escapado de la coleta que tenía hecha.

Estaba sujetando una antorcha, cosa que al parecer, no se apagaba. Ivy mira bien el fuego y se da cuenta que es un fuego casi imposible de conseguir. La llama helada. Era capaz de soportar el frío y poder iluminar todo lo que quisiera.

Aparece alguien por delante de Ivy, la misma sombra que estaba antes. Se da la vuelta y mira a Ivy, señalando a la que tenía la antorcha.

- ¡Asesina! - Gritan muchas personas en el interior de la sombra. Ivy niega y comienza a correr, pero algo le teletransporta a un acantilado haciendo que caiga a la nada...

Se despierta agitadamente, hiperventilando, mira alrededor si estaba en su casa y al ver que si que estaba, suelta el aire y se vuelve a tumbar. Algo se posa encima de ella, comenzándole a lamer la cara.

Ivy se ríe por las cosquillas y se sienta.

- ¡Luke, me haces cosquillas! - Era su Kitsune, Luke. Tenía seis colas, la edad de un Kitsune adolescente. Era blanco y las puntas de su cola eran rojas. En su cuello tenía un pañuelo rojo, representando que pertenecía a Ivy.

Ivy tenía diecinueve años, al igual que Luke, pero en edad de animal mágico, eran seis colas.

De repente, alguien toca la puerta de la casa de Ivy. Ella suspira y se viste, poniéndose unos vaqueros y una sudadera. Se hace una coleta, dejando fuera su mechón azul. Luke baja de la cama e Ivy se pone las zapatillas para bajar a la planta baja.

Al llegar a la puerta, la abre y ve que está su vecino.

- Hola Ivy - La saluda alegremente. Ella le mira arqueando una ceja y le saluda asintiendo la cabeza. - Verás, quería decirte que armas mucho escándalo cuando intentamos dormir. Chillas mucho y se escuchan voces de un chico. Sabiendo que está prohibido en esta urbanización, vivir con otra persona que no esté apuntada en el contrato. - Ivy agacha la mirada disimuladamente mirando a Luke y niega divertida. - Y si escondes a alguien, tendrás que ir ante el rey Maglor.

- No tengo a nadie, solo estamos Luke y yo - El vecino agacha su mirada a Luke y abre los ojos sorprendido.

- ¿T-Tienes un Kitsune? - Ivy asiente con extrañez y él comienza a retroceder. - B-bueno, puedes hacer lo que quieras, no te llevaré ante el rey. Adiós.

El vecino se va corriendo e Ivy se queda mirando por donde se había ido el vecino perpleja.

- Pues yo creo que le hemos caído bien - Añade una voz por detrás de Ivy. Ella rueda los ojos y se da la vuelta cerrando la puerta. Allí dentro, había un chico con el pelo naranja y en su muñeca un pañuelo rojo.

- Luke, se ha asustado - Ese chico era Luke, uno de sus poderes, era cambiar su forma. De Kitsune a humano. - Verte no es muy normal, según me contó mi padre los Kitsunes desaparecieron hace millones de años ¿Te lo recuerdo?

Luke niega y se sienta en el sofá aburrido. Ivy se va a la cocina y se hace el desayuno.

- Por cierto Luke, hoy voy a salir a por unos ingredientes para comer un plato especial ¿Quieres venir? - Luke asiente y le responde levantándose rápidamente. - ¿Necesitas que sea un "Kitsune" o un humano - Remarca Kitsune para hacerle burla e Ivy rueda los ojos.

- Puedes hacer lo que quieras Luke, pero necesito esos alimentos hoy mismo - Luke suspira y vuelve a asentir, de mientras Ivy se termina su desayuno y se acerca a la puerta.

De repente los ojos de Ivy se tornan negros y comienza a flotar. Luke mira preocupado, se acerca a ella corriendo y le coge del pie.

- ¡Ivy contrólate! - Comienzan a flotar algunas cosas en la casa, hace viento frío. Él mira algo para ayudar a su amiga y ve una almohada. -¡Ivy, ya voy a ayudarte! - Coge la almohada y se la lanza en la cara. Los ojos de Ivy vuelven a su color normal y deja de flotar. Luke suspira aliviado y la abraza.

- ¿Estás bien Luke? - Luke asiente y ella le acaricia el pelo. Eso siempre le había gustado que Ivy le acariciara. - Tenemos que descubrir que me pasa...

Salen de casa y en vez de ir al supermercado, van a una antigua hechicera que conocía Ivy desde pequeña. Fue quién le estuvo ayudando desde que era una cría y ahora, necesitaba saber qué le pasaba. Ivy, era distinta a los demás, ella aún no sabía que poderes tenía, pero eso no le preocupaba. Lo que le preocupaba, era el daño que podría hacer. Porque eso no ha sido la primera vez que le pasa, ya eran muchísimas las veces que hacía esas cosas extrañas.

Al llegar a la cabaña, se sientan Ivy y Luke en la mesa de la hechicera y les sirve un té rojo.

- Dime querida, que te pasa

- Verás Amelia... me ha vuelto a pasar, pero esta vez peor, casi pongo mi casa patas arriba. - Ivy mira a Luke - Luke me ha ayudado a volver a controlarme, pero si él no hubiera estado, no volvería a controlarme

Amelia, suspira y deja su vaso de té en la mesa y se levanta.

- Sabía que iba a llegar este día - Murmura acercándose a una estantería para coger un libro y justo después lo deja en la mesa, abriéndolo por la página exacta.

Era un mapa de todo Moonbright, era el antiguo mapa, de mucho antes de la guerra entre el reino prohibido y Avaglade.

- Tienes que hacer un viaje - Suelta de repente la vieja hechicera, Ivy arquea una ceja.

- ¿Qué?

- Tienes que viajar, para conocerte a ti misma. Pero viajarás junto a Luke. Nunca nadie ha hecho este viaje, solo una persona. Necesitas tu conocimiento interior para poder controlar ese poder que llevas en ti. - Ivy se mira las manos confusa y decide preguntar.

- ¿Me estás diciendo, que mi poder, es diferente a la de los demás? - Amelia asiente y sonríe.

- Eres especial chica y tu amigo también. Por eso estáis muy unidos - Luke mira a Ivy arqueando una ceja. - La leyenda se está cumpliendo ...- Sonríe Amelia y va a la sala de conjuros. De allí trae una poción y la deja encima de la mesa.

- A ver, a ver, no lo entiendo ¿Ivy y yo estábamos predestinados? - Pregunta Luke a Amelia, quién seguía sacando cosas y a la vez respondía.

- No es normal que una chica tenga a un joven Kitsune como tú, eres único en tu especie - Termina de dejar las cosas y aplauda. - Bien, ya podéis iros.

- ¿Pero... y las cosas?

- Ya las tenéis hechas - Amelia hace un gesto con la mano y aparece una mochila con un arco y flechas. Ivy aún confusa, mira el mapa y se levanta.

- Puedo saber esa leyenda ?

- Lo siento querida, eso es secreto de hechiceros y personas superiores a mi puesto - Le pone la mochila y abre una puerta que les dirige a una montaña. - Tened cuidado con los mortíferos oscuros. - Cierra la puerta dejando a Luke y a Ivy en medio de la montaña.

Adventure: La Travesía De Ivy Cass [TERMINADA ✔️]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora