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Mei llegó a su casa rápidamente, paso de sus padres y fue directamente a su cuarto, tirando sus cosas a la cama y tirándose ella también, poniendo su cara en la almohada y gritando en ella para que nadie la escuche

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Mei llegó a su casa rápidamente, paso de sus padres y fue directamente a su cuarto, tirando sus cosas a la cama y tirándose ella también, poniendo su cara en la almohada y gritando en ella para que nadie la escuche.

Se sentía tan extraña ¡Llevaba días así! No podía encontrar explicación para lo que le estaba pasando y le molestaba, no entendía por qué se sentía tan rara al estar con Miriam, ver a Miriam o hablar con ella ¿Por qué todo no podía ser solo normal? Intentaba ordenar sus pensamientos que parecían una bola de cables enredados en su cabeza, sentía que su cabeza explotaría de no ser que alguien llamó a su cuarto.

- ¡Priya! - Saludo alegré al abrir la puerta. - Hola ¿Qué haces aquí?

- Hola Mei. - Entró y lo primero que hizo fue sentarse en la cama. - Tus papás me dejaron pasar.

- Qué curioso, eres la única de todos que entra por la puerta y no por la ventana.

Mei río sentándose a su lado, viéndola y esperando a que explique el motivo de su visita, no es que le molestara que esté ahí, pero era inesperado.

- Solo pasaba por aquí, supuse que ya habrías llegado de estar con Miriam ¿Cómo les fue?

- Pues bien... creo.

¿Creía? Priya frunció el ceño sin estar convencida de su respuesta, usaría su última carta, si ninguno de ellos había podido deducir lo que le sucedía a Mei, entonces haría lo que una persona normal haría, hablar con ella.

- Mm Mei, la verdad es que vine porque quería hablar, últimamente te he notado un poco extraña ¿Está todo bien?

- ¿Es de nuevo por el cambio? Cuantas veces les voy a decir que...

- No es eso Mei. - Interrumpió la de amarillo para poder explicarse mejor. - Mira, no te vamos a mentir, si nos extrañó pero no es nada malo y si cambias de estilo o ropa estamos perfectos con ello pero no te veo tan bien, estás muy metida en tu mundo y eso de que ya no te gusta el contacto físico, saltarse clases... solo quiero saber si estás bien, es todo.

Mei agarro su cabeza con sus manos frustrada por las palabras de su amiga, tenía razón, no estaba bien, últimamente era un manojo extraño de emociones que no podía descifrar.

- ¿Puedo serte totalmente sincera Pri?

- Siempre, puedes confiar en mi Mei.

- Me siento muy extraña últimamente, no sé... ¿Alguna vez has pensado que quizá quieres ser otra persona?

- ¿A qué te refieres? ¿Lo dices por Miriam?

- Sí...

- ¿Quieres ser Miriam?

- ¡No! Sí... ¡Es qué! Ese es el problema, no lo entiendo, es que últimamente cuando la veo es todo muy raro, siento que no puedo dejar de verla porque es muy linda, tan genial y es diferente y no entiendo por qué, si es la misma Miriam que conocí hace años.

Priya se acercó a su amiga y paso su brazo por sus hombros buscando calmarla, no estaba muy segura de lo que estaba pasando pero tenía una idea y era mejor de lo que pensaba.

- Calma Mei, ¿Es por eso que estás actuando así?

- Yo solo... pensé que si comenzaba a actuar y vestir como ella este nivel de admiración se iría pero me sigo sintiendo así y ni siquiera sé que es.

Se quejó nuevamente Mei sobando sus piernas, sintiéndose triste, frustrada y avergonzada, Priya frunció el ceño extrañada ¿Admiración? Eso no era lo que pasaba por su mente.

- Mm, Mei ¿No se te ha pasado por la cabeza que lo que sientes no es solo admiración sino que quizá... - Priya hizo una pausa intentando buscar la palabra correcta. - ¿Quizá la ves como mas que una amiga?

- ¿A qué te refieres?

- Yo... no dije nada.

- La sigo viendo como mi mejor amiga pero no lo sé, es extraño, sé lo que insinúas pero no es posible, ella es una chica y es... Miriam.

- Miriam es linda. - Contra-argumento la mas alta del lugar al verla pensándolo.

- ¡Lo sé! Pero es mi mejor amiga y es ridículo, no estoy enamorada de ella.

- Yo jamás dije que estuvieras enamorada de ella. - Priya intentaba aguantar una sonrisa debido a la situación, ni siquiera tenía que decirlo.

- ¡Bueno! Lo que dijiste, no es cierto.

- Bien bien, te creo pero ¿Entonces en que piensas?

- Ya no lo sé. - Mei hizo una mueca triste y Priya la abrazo por los hombros decidiendo que mejor ya no insinuaría nada.

- Tranquila Mei, quizá debes tomarte un tiempo para ti ¿Está bien? Descifra que es realmente lo que sientes, quizá incluso hablar con Miriam te ayude ¿No crees?

- Quizá... gracias por escucharme Priya.

- Te queremos Mei, te apoyamos en todo, solo queremos que estés bien y seas tu misma ¿Bien? Te deseo suerte.

Priya le dio un último abrazo a Mei antes de salir por la puerta de su cuarto con una sonrisa, listo, ya sabía lo que sucedía, y lo mejor, sabía las dos partes, ahora solo faltaba que la propia Mei se diera cuenta de lo que sucedía y luego las cosas se darían solas.

Rayos, eso estaba mejor que la novela que estaba leyendo.

YOU ≠ ME || MEIRIAMDonde viven las historias. Descúbrelo ahora